LA PESCA DEPORTIVA, Reflexiones.

La pesca deportiva

Cuando observas los pescadores en la orilla del agua, con su paciente espera, te compenetras con su disfrutar de los espacios libres, parajes y paisajes de gran belleza,  el murmullo y el correr del agua, que relaja, el beneficioso aire puro que llena los pulmones, siendo receptor  de la vivificante energía solar, el paseo hasta el puesto de pesca, la charla con el vecino que el tiempo convierte en amigo y camarada, el reconfortante bocadillo que sabe mejor cuando lo comes en el campo.                          Deporte complicado este donde la diferencia de pesca tanto de estilos como de aparejos, varían tanto como los entornos en los que se desarrollan y la especie a capturar.

Pescar como medio de vida o subsistencia, ya no es posible desde la orilla del río o del mar,  deja de ser elemento profesional como medio de vida, por tanto económico como  lo fue en la épocas pasadas, ahora se  realiza por ocio, placer y afición,  esta actividad pasa otro ámbito, con denominación de PESCA DEPORTIVA, Actividad regida por legislación de las administraciones, que  regulan el uso de artes y aparejos, delimitando el cupo de capturas y su tamaño según especies.                                                                       Lo que es una actividad placentera a la orilla de un río, puede pasar a una actividad de competición a niveles geográficos cada vez mayores, con el sueño de capturar atunes,  para lo que se precisa un barco de potentes motores, con dispositivos sofisticados de sonar en color que detectan los bancos y el tamaño de los peces, con desplazamientos al Caribe en busca del soñado merlín y un patrón que lo gobierne que lo mantenga y cuide, en cuyo caso la actividad se convierte en pasión que puede destrozar la economía del individuo y la familia por ausencias permanentes los fines de semana.

El pescador tiene responsabilidad en cumplir las leyes y normas de las Administraciones respecto a las normativas para capturar solo con buenas practicas éticas:  El deportista en contacto con la Naturaleza, debe ser  hombre responsable en la protección a su entorno,   muy sensibilizado en todo momento por mantenerlo intacto, no moverá una piedra, ni arrancara las plantas, ni tirara a tierra ni al agua la lata de su refresco ni ningún otro objeto y recogerá lo que otros dejaron,  estará muy pendientes de cualquiera de los factores cualitativos y las acciones que puedan afectar al medio ambiental, como vertidos, vigilar y escuchar a los expertos y las ordenanzas,  responsables y atentos a las posibilidades de rehacer, construir y reelaborar el marco de referencia, practicando una ética exigente, para erradicar el peligro de un hoy y un mañana  donde la degradación del medio ambiente, afectara al ecosistema y  también al ser humano,  reflexión que nos debe inducir a cuidar y lograr el sostenimiento del planeta, para que las generaciones sucesivas puedan conocer los ríos, el campo y la atmósfera como la que conocimos cuando éramos jóvenes. También   gestionara el uso y actividad de los diferentes hábitats , su recuperación y repoblación. , así como al bienestar del ecosistema. Esto está en consonancia con el desarrollo sostenible, concepto predominante de la ética ecológica, englobado en el concepto de actividad responsable. El bienestar del ecosistema tiene una importancia decisiva tanto por sí mismo como para los intereses humanos básicos y los beneficios sociales a largo plazo.  (A. Domingo Moratalla, apuntes de Ética y Bioética. Universidad. De Valencia)

La pesca representa una interacción entre personas y el ecosistema acuático, la ética de la pesca se refiere a los valores, reglas, deberes y virtudes pertinentes al bienestar de las personas y el ecosistema, proporcionando un análisis normativo crítico de las cuestiones morales en juego en ese sector de actividades humanas. Un análisis ético puede tener una gran importancia para la identificación de los intereses humanos y el valor del ecosistema en su totalidad. Las normas y valores sociales guían a las personas y su interacción con el otro, y su entorno, cuando hay valores importantes en juego; se emiten reglas y normas para protegerlos. Al intentar identificar qué prácticas tradicionales e innovadoras merecen ser reconocidas, un argumento moral lleva a preguntarse si los factores morales favorecen el bienestar de las personas y otras criaturas y de qué manera lo hacen. y con el valor del entorno que sustenta la vida humana y no humana.

Las distintas teorías éticas puedan tener principios prioritarios y razonamientos diferentes, se ha ido llegando a un consenso sobre los principales principios de la bioética:

  • Dignidad humana, derechos humanos y justicia. En el contexto de la pesca, este principio se refiere, a la autodeterminación de los pescadores, y al acceso no discriminatorio a los puestos pesqueros, que podrá requerir el establecimiento de derechos individuales o comunitarios, cuyo carácter exacto dependerá de las condiciones locales.
  • Efectos beneficiosos universales, que se refiere al bienestar de las personas, reduciendo los daños y aprovechando al máximo los beneficios sociales. En el contexto de la pesca, hay que observar este principio cuando se evalúan los efectos de las políticas en los medios de las comunidades de pescadores.
  • Diversidad cultural, pluralismo y tolerancia, Es una exigencia moral importante que sean las propias personas quienes definan cómo están mejor atendidos sus intereses en un entorno cultural particular. Este principio encaja bien con la ética del diálogo, que pone de relieve la participación directa de los interesados.
  • Solidaridad, igualdad y cooperación.  Importancia de la acción en colaboración, la no discriminación. En el contexto de la pesca, este principio subraya el imperativo moral de asegurar la equidad en los pescadores.
  • Responsabilidad para con la biosfera, que concierne a las interconexiones entre todas las formas de vida y la protección de la biodiversidad. Este principio pone de relieve que el bienestar del ecosistema es una condición de la pesca sostenible teniendo en cuenta las necesidades de las generaciones futuras, que dependen de nuestra actuación  como responsables de su uso ante el medio ambiente natural. Este principio combina el razonamiento ético basado en los derechos y en las consecuencias para el bienestar humano, así como en las ventajas individuales y la obligación de respetar el medio ambiente.

La dedicación del pescador deportivo a su actividad es de dedicación lúdica, Siempre devolverá al agua las capturas que no tengan el tamaño, la especie vedada no permitida, y las hembras ovadas

Algún pescador o en algún momento cualquiera de ellos se ha convertido en  depredador que captura en demasía utilizando artes prohibidas  a los pescadores deportivos. La pregunta que nos hacemos es de cómo personas comprometidas con el espacio natural pueden realizar una actividad considerada depredadora, en un vaivén de indecisión  ética con contenido enfrentado  respecto a sus convicciones. Impropia de un sapiens-sapiens con capacidades y actitudes que es capaz de realizar cientos de acciones que van en contra de sus propios intereses humanos, de principios morales, rehusando las reglas de pescar con elegancia.

Como no existe respuesta racional aparente, recurro a la ética y la reflexión del pensar para encontrar adecuada respuesta  a esta duda del conocimiento correspondiente al comportamiento humano.  Antes de entrar a la deducción reflexiva, hagamos las consideraciones siguientes:

(1.- Los peces son depredadores depredados, el grande se come al chico, y el chico come lombrices y las huevas de los grandes.

(2.-      Sufren cuando son capturados, cuando se asfixian por exceso de oxigeno que no pueden asimilar, dan coletazos síntomas de sufrimiento, hasta que dejan de moverse, para convertirse de  animales vivos a proteínas comestibles.

(3.-      El ser humano sensible se siente conmovido, cuando la  pareja de la lampuga capturada, en el mar se acerca al pescador sin alejarse, como ofreciéndose a un suicidio que le conduzca junto a su “enamorad@”

(4.-      La pesca en río ya es de repoblación, procedente de vivero en que sueltan las presas criadas en piscifactorías, como demuestran el asalmonado de las truchas que corresponde a una alimentación artificial.

Ante el abrumador contexto de las distintas ofertas teorías éticas, elijo para someterla a estudio la teoría de Marx Weber por su aparente facilidad y la amplitud de respuestas que pueden otorgarse a los diferentes planteamientos éticos en las dudas de interpretación:

Los conceptos de convicción y responsabilidad, representan la tragedia de la decisión humana en las decisiones que tienen extremos que se repelen,  donde la actividad humana se ve sometida a tensiones entre pasión y obligación.

  • De una parte está la Ética de la convicción, animada únicamente por la obligación moral y la intransigencia absoluta, al servicio de los principios. Bajo cuyos auspicios, el que atribuye la acción no se atribuye las consecuencias u obra bien y deja el resultado en manos de ….(Dios, justicia humana, jefes. autoridad) donde el sujeto tiene limites absolutos a la acción. Realizara y decidirá con la obligación de hacer y cumplir con su deber caiga quien sea”

  • Otra Ética es de la responsabilidad, donde el Actor valora las consecuencias de sus actos, y confronta la los medios con los fines, las consecuencias con las diversas opciones o posibilidades ante una determinada situación  en una expresión de racionalidad instrumental, en el sentido de que no solo valora los fines sino los instrumentos para alcanzar determinados fines y esta racionalidad instrumental maduramente reflexionada conduce a las decisiones.

Obra calculando las consecuencias previsibles o directas de las imprevisibles o indirectas para conseguir las consecuencias reales de los fines.

Los convencionalismos se refieren a lo irracional, último o religioso. La ética de la responsabilidad es realiza mediante decisiones con reflexión mental, apoyado en la mesura sin pasión.

Marx Weber, Su trabajo La política como profesión, que sin duda puede adaptarse a cualquier profesión o actividad Humana

Es pescador se hace preguntas y se marcan respuestas que son reflexión y que examinadas son una especie de pequeño juego donde una mirada de ética de responsabilidad, se hace particular justicia a situaciones supuestamente injustas:

  • Las leyes de pesca son represivas y discriminatorias, limitan los espacios de pesca, “acotados” solo accesibles para elegidos. Y porque he de ser yo, el rehusado, a esos espacios elegidos, ¿acaso porque soy pobre? Pues se van a fastidiar, esta noche me acerco hecho el trasmallo prohibido y cargo (“red que se cierra en forma de bolsa”.

  • Los valores morales pueden cambiar y el razonamiento se pregunta si las actividades legitimadas por el poder son realmente legítimas y yo como ciudadano no tengo derecho. Y porque no voy a coger los cangrejos de la finca de la Marquesa de Moya y Duquesa de Alba, que tiene tierras abandonadas y que las tiene de herencia porque su antecesor mandaba tropas y las tierras conquistadas pasaban a su poder después de pagar al Rey su parte, sin  beneficio a  los soldados muertos ni a sus familiares a los que nada se dio , yo en nombre de aquellos desposeídos de justicia, hago mi justicia particular y  obtengo  cangrejos del río que atraviesa la finca de la marquesa que no disfruta, alguno es pequeño, pero más vale pequeño para mi que grandes para esa aristócrata aupada a la propiedad de grandes territorios por injustitas históricas, ella puede comer langosta congelada con sabor a nada.

  • Para una Ley se pasan las Cortes discutiendo entre lujosos viajes y jugosas dietas, cuando sacas la licencia, no te ponen ningún reparo, pagas la tarifa y ya eres pescador, o sea que es una licencia con fin recaudador, sin más tramite ni conocimiento y ninguna información complementaria, si quieres saber te vas a una peña donde te inscribes, te  informan, pero también pagas.  Recaudan para mantener la burocracia. Me opongo aunque nadie me escuche.

  • Los vigilantes de esas leyes son las fuerzas represivas del Estado, hoy menos que antes pero represivas, no te ayudan siempre buscando motivo a la infracción, desconfiando,  midiendo tus peces, nunca me han multado pero me siento maltratado como presunto delincuente. Si me pica algo prohibido, juego a malo para burlarme de esos vigilantes de opereta, parásitos del Estado, incluso si buscas artefactos prohibidos pregunta por  el guardia civil de C———, que es quien las vende y proporciona.

En consecuencia bajo esta concienciación del pescador, de que a veces ve como el mal impera en la sociedad y no puedes oponerte con tu escasa fuerza, debes al menos intentarlo  pues de lo contrario te hará cómplice de su supremacía, no te calles.

Hoy resulta difícil  hacer una pesca de responsabilidad  desde el punto de vista ético al desafío ecológico y a los cambios de valoración moral sin hacer un profundo análisis de lo que hoy significa “responsabilidad. Son pensamientos weberianos  que mediante un proceso de racionalización pone las bases a la sociología contemporánea. En la ideología de Weber, una ética implícita que desconocen los partidarios de la pureza, de la ingenuidad evangélica o de la doctrina dogmática de cualquier signo, la racionalidad es la herramienta que ha de llevar a la realización de los valores sin coacciones ideológicas.

Siempre pasara algún imprevisto. La reacción animal del proceder humano es impredecible ante estímulos que presentan complejidad en las estructuras cerebrales.

De forma amistosa, se hace referencia al pescador, como exagerado, inventor de felices historias de luchas con los titanes del río y del mar, que a base de repetir las asume como verdaderas, confundiendo lo fantástico como real, cuentan sus aventuras de captura con detalles meticulosos, narra su gloria real o ficticia, y es que ese momento de gloria efímera lo necesita, por ello si por los medios normales no consigue su “trofeo” con el que sueña, recurre en un momento de arrebato a cumplir su objetivo de obtener en tamaño o cantidad aquello que pueda mostrar más tarde en el bar o casino, incluso a la puerta de otros pescadores para enseñar esa captura que inmortalizara con una foto o publicación en la revista mensual de pescadores. Cumplido su sueño aún de manera poco ortodoxa, se ha cumplido su codicia de honores fugaces, que los demás olvidaran pero no él, misterios de la mente que la neurociencia no sabe resolver. En adelante tornara  a su rutina de pesca con elegancia señorial dominador de las aguas y sus secretos, héroe falso que nadie descubrirá aunque alguno sospechara, terapia que satisfará su ego mediante titulo falso, pero valido.

Hoy su persistencia será premiada esta vez con un barbo canijo que hasta su gato glotón mira de reojo,  como si de castigo se tratara tener que llegar a la sabrosa raspa.

Admiro a ese pescador que busca la paz en mirar el descender de las aguas, y la permanente vigilancia del corcho, eludiendo el trago en taberna y la partida con cartas ya pegajosas y arrugadas, tras años ser golpeadas sobre la mesa, el ya tuvo su momento de “ORDAGO A LA GRANDE” cuando se inmortalizó su captura en aquella fotografía que se publico en la revista “Caña y Pesca”

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DECLARACIÓN DE UNA MUJER EN SU PARTICIPACION EN EL DEPORTE DE LA PESCA.

Chasseriau, La mujer del pescador

Chasseriau, La mujer del pescador

DECLARACIÓN DE UNA MUJER  EN SU PARTICIPACION  EN EL DEPORTE DE LA PESCA.

Autora: Nuria Yubero Bascuñana (Antropologa) De su investigación sobre la pesca

Maria Rosa, es de mediana edad, lo que significa los posible cincuenta o menos, es guapa, no muy alta y algo gruesa, cara redondita, simpática, esta sentada en silla plegable mientras hace ganchillo, cerca de ella esta su esposo, hay dos cañas ancladas sobre tierra en espera de engañar a un distraído pez que confunda el contenido del engañador anzuelo con algo comestible y sabroso.

Como son escasas las mujeres participantes  en el deporte de pesca,  le expreso mi curiosidad en conocer sus motivos para que se haya decidido en participar en este deporte casi exclusivo del hombre.

Explicaciones de la Mujer: Cuando era novia del que ahora es mi marido este era ya muy aficionado a pescar y yo le acompañaba para pasar juntos la tarde de los Domingos. Solo ser espectadora no es divertido, así que traía como ahora mis labores, un verano el entonces mi novio me obsequio una caña y una licencia, así que aprendí por esta influencia a montar los aparejos y capturar las presas. Pesco en numero de piezas parecido a mi esposo, aunque soy más resignada que el, los días que no hay picadas con  éxito de captura.

Estoy muy satisfecha de esta decisión, mi matrimonio funciona muy bien, me parece que el distanciamiento de los matrimonios en que ellos se van con sus amigos y las mujeres se quedan en casa o con las amigas. Mi esposo y yo pasamos gran parte de tiempo juntos, hablando de nuestros temas con tranquilidad solo rota por el pez atrevido que arrastra nuestro sedal.

Mi marido nunca me ha provocado con situaciones de duda que despertaran mis celos, pero viniendo también con el estoy más segura y tranquila, se lo que está haciendo porque lo estoy viendo. Estoy muy satisfecha con esta decisión, me satisface el campo, y este lugar es maravilloso, podría decir que estoy en un inmenso jardín, hay familias que gastan sumas enormes en tenerlo en su casa, cuidarlo, regarlo y mantenerlo con un jardinero, yo lo tengo gratis y enorme ya que disfruto de toda la ribera y me sirve de distracción.

Aunque algún día me arregla la cena algunos de los peces que llevamos, no es este un objeto de mi actividad, yo hago trabajos en casa y con el producto de una tarde de trabajo puedo adquirir más kilos de truchas que en varios días de pesca. He intentado inducir sobre algunas amigas y conocidas, pero solo conseguí que me acompañaran un par de tardes, así que es cierto que soy de las pocas mujeres que pescan, las esposas de otros pescadoras solamente las encuentro en algún acontecimiento de la peña a que pertenecemos.

En resumen esta mujer asegura su pertenencia a este mundo del deporte:

  • Por amor a su esposo y para evitar situaciones de excesiva libertad a su pareja.

(Estar el mayor tiempo posible con tu pareja, es situación bonita, si los dos están de acuerdo y disfrutan ambos de la situación. No sirve es una imposición de uno de ellos, en todo caso mutuamente debe tener ciertos momentos de libertad independiente sin presiones ni vigilancias.

Los celos infundados son patológicos por tanto perniciosos, las situaciones de infidelidad, deben ser resueltas de forma inmediata por la pareja en común.)

  • Estar en contacto a la Naturaleza.

(Si como se aseguran es cierto, el origen de todas las especies fue en la vida acuática, se entenderá que en los genes de los humanos hayan quedado grabados estos recuerdos. Si es cierto que al ser humano le agrada el agua, el baño, el contacto con fuentes y ríos como demuestran las civilizaciones.

También el aire puro del campo, las flores y plantas estimulan la felicidad del ser humano, y la belleza de los conjuntos por lo que el contacto con la naturaleza tal y como se ha desarrollado libre en los ríos y alrededores de los cauces).

  • Quedan descartadas las motivaciones económicas respecto a la capturas.

(El ser humano es un depredador, que ha capturado y comido toda clases de animales, hoy esta “domesticado” no puede capturar ninguna especie si no lo es bajo normas,  y con medios autorizados, algunas especies tienen vedas temporales o totales si han entrado en la clasificación de especies protegidas. Las normas se hacen cumplir por medio de vigilancia y hay fuertes castigos para los infractores.

La pesca no es rentable como lo era en épocas pasadas, de algunas especies están el numero de capturas limitadas,  otras no tienen valor para el consumo, en las pescaderías y restaurantes, no se ofrecen los pescados de río  excepto si lo son de vivero, y además el pescador deportivo tiene prohibido vender sus capturas.

Su hay un pescador afortunado que tienen muy frecuentes capturas, su cofre congelador, estará lleno, lo estará la nevera de su familia y algún vecino también recibe estos peces como regalo que a veces el comerlo causa malas caras a los afortunados si se ofrece de forma muy frecuente).

  • Por distracción y como relajante espiritual.

(El ser humano sometido a trabajos monótonos o estresantes, precisan de un cambio de actividad, para eliminar la tensión almacenada, por la concentración en actividades lúdicas y emocionantes en tranquilo lugar que sirva de referencia a la paz, la pesca sea siempre una terapia beneficiosa en aquellos desajustes que la actividad laboral desarrolla en el organismo)

COMENTARIOS:

Es magnifico que los esposos tengan actividades conjuntas, que además de ser pareja sean amigos y compañeros en placeres como los que puede despertar el deporte de la pesca.

La pesca, dada la precariedad de los peces, habrá que adoptar el sistema de pesca sin muerte, que también es divertido y relajante, tener en el congelador el pescado excesivo tiempo les hace cambiar de sabor y no está tan rico.

De forma evidente si alguien se propone ser infiel puede conseguirlo de alguna manera, estamos muy de acuerdo con Rosa basándome el refrán español “quien quita la ocasión quita el peligro”

Un Pescador Expone Sus Pesares en la Afición.

truchas

Soy pescador puedo protestar

Pescar es un placer encantador, de los deportes el mejor,

de los ejercicios el más excelente,

de las distracciones la más inocente;

pero ahora el deporte se esta estropeando y sabéis por qué?,

Los peces disminuyen porque los pescadores se multiplican.

“Epigram” De Piscatorie, 1598.

Un Pescador Expone Sus Pesares en la Afición.

Autora: Nuria Yubero Bascuñana, (Antropóloga) de su investigación sobre la pesca.

He venido a mi rincón de el Coto de Pesca, como todas las semanas desde hace casi veinte  años, al principio de mi afición  lo hacia con más frecuencia, en verano casi diariamente  al terminar el trabajo disponía de un tiempo  para pescar. Cuando tuvimos nuestro  primer hijo, las circunstancias me decidieron  a reducir la frecuencia de mis visitas y el tiempo dedicado a la pesca, tenia la obligación y lo hacia muy satisfecho de estar con el pequeñín, en verdad que esta circunstancia me fue favorable, considero hoy que eran tan frecuentes las escapadas a pescar que sentía una obsesión,  como ludópata  con las tragaperras,  tuve que retroceder en el número de visitas, sigue siendo mi lugar de recreo, mi refugio del río, mi tranquilidad y mi constante anhelo de posesión de algo que no es solo mío, aunque lo considero y disfruto como tal.

Decimos  que los tiempos pasados fueron mejores, deberíamos decir que eran  diferentes, en el tema de la pesca,  es cierto que el río en la época era más tranquilo, tocábamos a más peces, porque éramos menos los que participábamos de los territorios de pesca,  y que ahora la mecanización permite a las personas desplazarse a lugares nuevos, buscando sosiego, disfrute y tranquilidad,  los que estábamos aquí antes añoramos aquella época, que ahora es diferente puesto que beneficia a más personas. En verano el número de visitantes, es tan elevado que llega a hacer en ocasiones poco tranquila o cómoda la estancia aquí, y si bien que nosotros añoramos tiempos pasados más tranquilos, reconocemos que también es justo de los lugares privilegiados sean para el disfrute de muchos y no de unos pocos.

Mi esposa esta a favor de mi afición, dice que “mientras que pescas no pecas” haciendo referencia a que te sientes tan obsesionado a este vicio-deporte, que te hace olvidar otras distracciones de visitas a bares o tentaciones de todo tipo, en casa cada uno tiene muy bien determinada sus funciones, la gestión de administración queda en sus manos, ayudo en casa a algunas labores y a cambio ella me permite salir a pescar. Ella viene muy poco aunque sabe pescar, sin ser una experta se defiende bien, como aceptable competidora a la que en ocasiones le dejo ganar y otras que aunque quiero no puedo,  eso si  el que  tiene la trucha más grande es agasajado por una cena que prepara el otro, Pepa, mi esposa dice en broma que algunas veces le da miedo ganar porque después tiene que comer lo que yo preparo y en este caso el premio se convierte en duro castigo, al que le gustaría renunciar pero no puede porque entonces se perdería la ilusión del perfeccionarse en la pesca, capaz de superar al otro, un varón súper-pescador presuntuoso.

A pescar no he venido nunca de noche, y desconozco lo que mis compañeros llaman la eclosión de la mosca,  solo por referencia y nunca lo he presenciado, tampoco me he atrevido porque dejar a la familia sola, para esperar este fenómeno y sin tener la seguridad, sino la posibilidad de que se produzca, da una sensación de desamparo y desatención a la familia que no me permito como acto de conciencia. Así pues me consuelo tirando la cañas aguas arriba, esperando que mi cebo sea el elegido entre los engaños que a las truchas y a otros peces se les ofrecen para capturarlos,  espero seguir siendo rápido y eficaz en maniobrar con la caña y manejando el freno del carrete, para que no se me vaya y se enroque en un refugio de piedras de donde no sea capaz de sacarla.

Lo que de verdad me haría ilusión es capturar un pez espada en aguas del Atlántico,  algunos compañeros  ya conocen las aguas  de Sur-América, reconozco que es una ilusión fuera de mi alcance,  económicamente no puedo, soy mileurista y tengo la carga de la hipoteca del  piso, mientras que los que allí viajan son millonarios que se permiten caprichos que a otros no están vedados, o mejor dicho fuera del alcance de nuestras posibilidades. De todos modos conservo la ilusión que por el momento por ello no se paga, por tanto la conservo.

Perdona…..Perdona, ¡Pepa! La sacadera, que es grande, vale por detrás que no la vea, ya la tenemos. Bien mira que guapas es la que acabo de sacar.

Este momento para el pescador es el más sublime, cuando termina una etapa de captura y sientes la alegría del vencedor, que te anima a empezar otra.

Buena pesca.

ENTREVISTA al pescador más veterano EN EL RÍO JÚCAR

El viejo pescador

El viejo pescador

ENTREVISTA al  pescador más veterano EN EL RÍO JÚCAR

De la investigación de Nuria Yubero Bascuñana (Antropóloga)

– Buenos días Señor Juan, ¿como esta?

– Nuria estás todavía por aquí, yo creía habías terminado tu trabajo,  es que te has aficionado a la pesca…. o es que te interesa algún pescador.

– Está hoy muy bromista, el buen humor es síntoma de que se encuentra en relación armónica entre cuerpo y espíritu.

– Si, hoy me encuentro muy bien, será la influencia de la primavera.

– Me alegro mucho por Usted, me permite hacerle unas preguntas.

– Vale hija,  que sean pocas, dentro de un rato tenemos que irnos a nuestro bar, mira es ya casi la hora de desayunar y yo no perdono mi bocadillo con mis compañeros.

– Se le considera el pescador más experto del río Júcar, como se ha ganado ese privilegio.

– Mira he vivido en el barrio de San Antón  al borde del río y desde pequeñajo, y he compartido mi vida en el, cada día del año yo bajaba al río para jugar con amigos y compañeros, en la zona ya pasada el puente después de la presa de la fabrica de lanas, porque tiene  menos agua y las madres estaban algo más tranquilas, allí pescábamos ya los niños con medios tan sencillos como un alfiler retorcido y un hilo de coser que cogiamos en casa, confeccionamos nuestra trampa de capturar pececillos, no eran buenos ni comestibles, pero yo me consideraba un héroe y paseaba mis trofeos por el barrio,  procuraba encontrarme con el grupo de chicas con las que alternábamos para impresionarlas.

Sabes que tengo ochenta y muchos años, el haber nacido antes, me ofrece el privilegio de ser el  mas Experto, agradezco las deferencias que tienen conmigo y que respeten mi sitio de pesca. Eso me halaga y me hace sentir importante y apreciado.

– Cual seria su auto-calificación de pescador.

– No te entiendo Nuria.

– Perdone Señor Juan, no me he explicado bien, le pedía que tuviera la amabilidad de que confirmase si la fama de buen pescador es de siempre y se considera tan bueno como dicen.

– Mira hija, la pesca es una experiencia constante de observación donde el río de habla y tus escuchas y también al pez, tu pretendida presa, tiene unas reacciones que su instinto animal le proporciona y el pescador tiene que pensar como una trucha, saber de sus hábitos y reacciones y anticiparte a sus movimientos. En ese aspecto si que tengo fama de tener conocimientos.

Pescar, ya no lo hago como antes, mira mis manos muchacha y dime que ves. (Enseña unas manos con ligera deformación en las articulaciones de falangetas de los dedos y en la falange del pulgar).

Se lo que es Señor Juan, se llama artritis, es una afección articular que a veces duele otras no, está en relación con la edad, lo de Usted no parece grave.

– A mi me duele algo, pero no quiero quejarme, lo que me ocurre es que en la labor de pesca la habilidad de las manos es esencial, ya no me puedo preparar mis propias masillas y tengo que adquirirlas hechas, me cuesta preparar los aparejos  y mantener la caña me es a veces duro, pero lo aguanto con orgullo, como puedes apreciar así no es posible ser el primero, si quieres decirme experto lo acepto con orgullo, si quieres llamarme buen pescador vale, dentro de mis limitaciones, lo que si te digo es que se me escapan pocas….., incluso perdona mi pretensión, no se me escapa ninguna. De eso todavía puedo presumir.

Usted se conserva muy bien, y está muy ágil, cree que ello tiene relación con su actividad deportiva.

– Claro, la actividad diaria mantiene la masa muscular, destruye grasas, reduce azúcar,  el colesterol y regula la tensión arterial, lo dice mi médica y la enfermera,  así me facilita regular mi organismo con pocos medicamentos, cuando hace buen tiempo vengo andando al Coto, y eso que hay un buen paseo, si hace mal tiempo quedo con algún  compañero me trae en su coche, no tengo problema, es que sabes, no tengo auto lo vendí porque no me renovaron el carné de conducir.

¿Que otras aficiones tiene?

Mira, soy viudo, vivo justo al lado de mi hija, así estamos cada uno en su casa y ella se hace responsable de cuidar mi habitación y me prepara la comida, a veces como con ellos y otras pasa el yerno o algún nieto, vamos el fútbol, vemos una película en la tele y merendamos, al bar voy muy poco para evitar tentaciones del alcohol, en todo caso es a una partida de cartas, domino o ajedrez,  ayudo a comprar a mi hija a los “mandaos” que me hace de pan, el periódico, la farmacia o la tienda de al “lao”,  a veces voy a recoger a los nietos al cole, a la pequeña le gusta le narre cuentos en el camino. Como fui a unos cursillos de ordenadores, de vez en cuando, mi nieto mayor me lo deja y busco noticias, significado de palabras, y me gusta conocer los pueblos de España a través de Internet, de la biblioteca saco algunos libros, que no sean muy gruesos porque me canso de leer, voy  a…….,  mira estoy a punto de coger a esa.

(Muestra el fondo del río donde una gran trucha paseándose allí desconociendo el peligro que la acecha)

– Queda callado y absorto, por lo que le hago otra pregunta: En setenta  años ¿como ha cambiado el río?

En nivel de las aguas, no estoy muy seguro de que sea cierto de que llueve menos que antes, lo que si es cierto es que aguas arriba hay una hidroeléctrica, hay piscifactorías, más agricultura de riego y embotelladoras en la Serranía, todo esto hace bajar el nivel de las aguas.

En el número de pescadores, en la época en un tramo como el del actual de nuestro coto, podía haber de 1 a 3 pescadores y ahora somos los días de pesca: treinta en la mañana y unos quince por la tarde.

En la cantidad de capturas, que no tenia limite y podías bajarte  ocho a diez en un día normal, y de buen tamaño.  Y que había muchos cangrejos,  lo más sabroso del río eran los cangrejos autóctonos, que hoy tenemos pocos y están protegidos, ¿tu los has probado? Creo que en algún río de Soria, todavía se pueden pescar con control de capturas, si alguna vez puedes comete una paella con estos cangrejos, riete tu, de los langostinos, cigalas o langosta, lo mejor del mundo una paella de cangrejos, pruebalo antes de que sea tarde.

– Se lo prometo, y  ¿dígame?…….

No te digo nada, que ahora me ha picado esta bruja de trucha y seria triste que por distracción la perdiera, oye que vale, otro día más, anda vete al bar y di que voy para allá que estoy pescando una gigante.

Regrese, y deje las cosas en mi coche, tome un café que me ofrecieron al que habían puesto brandy, e informe de la captura que Juan  tenía enganchada.

Espere a que regresase, enseño a todos su trucha, note que los ojos le brillaban, estaba emocionado, todos alabaron su trucha y yo también. Dudo y al final dijo, tómala deseo que te la comas y la disfrutes tú,  le di las gracias y cuando me iba a marchar me detiene y me dice:

– Es que ¿no me vas a dar un beso?

No uno, sino dos, y se los di muy sonoros, los demás pescadores aplaudieron y algunos empezaron a bromear con el Señor Juan, diciéndole, vaya como se lo monta el abuelo…, eso si que es una trucha y no la que has sacado con anzuelo, y dirigiéndose a mi: Nuria, ponme a mi el primero en la lista para la próxima entrevista, pero trátame como al veterano.  Dije si, y me marche riendo, con mis apuntes en la mochila.


REFLEXIONES DE PESCADOR.

Reflexiones de pescador

Estar en el Coto del río a que pertenezco, significa una relación social, de la que estamos necesitados los seres humanos y esto no solamente es hoy, sino de siempre, Aristóteles decía que el hombre era un ser sociable ….mucho más que cualquier abeja y que cualquier cabeza de ganado, aquí los socios confraternizamos, además de ser aficionados a la pesca deportiva y tener un lugar para estar en reunión y un espacio abierto en la Naturaleza de tan inmensa belleza como es el río Júcar, es un privilegio al que en absoluto vamos a renunciar. Vengo cuando tengo libre y me encuentro tan a gusto, tan tranquilo y bien,  que no me quiero marchar.  Estaré por aquí mientras mi salud me lo permita, que creo será por mucho tiempo, y me baso en que el agua pura de Cuenca facilita la buena salud.

Hay personas que pagan cantidades enormes de dinero, por tener y disfrutar una parcela como la palmo de la mano y nosotros disfrutamos entre ambas orillas de kilómetros de bosque y montañas que cruza nuestro río Júcar y donde tenemos nuestro centro de actividades en el arte de pescar, que va más allá que la afición lo que ya es importante, confraternizamos, comemos juntos, reímos, contamos chistes y en suma disfrutamos de la convivencia.

Esta preferencia de mi tendencia a venir al Coto, ha sido en épocas pasadas, origen de disputa con mi esposa, la cual me ha acusado de abandonarla a ella y a los hijos por venir aquí con mi caña, yo le respondo que nunca les he abandonado, a mi esposa la amo hoy como siempre la he amado y he estado pendiente de los hijos. Mi mujer con los niños, que hoy ya son mayores, hemos venido muchas veces, lo que ocurre es que surgieron opiniones divergentes respecto a su resistencia de venir siempre al mismo rincón, decidimos hacer un arreglo amistoso para compartir mi afición de pescar con las  ansias de ella  por salir conmigo, obligación de marido respecto a estar pendiente de la familia que yo acepto gustoso y responsable, por ello acordamos que el sábado y domingo y algún día que pudiera tener libre venir a pescar por las mañanas, y que ella  estaba invitada a acompañarme cuando quisiera, como ha realizado infinidad de veces a partir de cuando nos compramos coche, por la tarde seria mi esposa quien decidiría donde quería ir, y yo la acompaño, bien es cierto que si había algún acontecimiento musical, teatral, exposición u otra actividad, yo informo, pero es ella quien decide y da la última palabra sobre la decisión a tomar, si bien es cierto que algunas veces tolera y admite mis sugerencias, en base a una buena convivencia llena de armonía.

Lo que mi esposa no lleva del todo bien, es lo que debe hacer con el pescado, que aporto, abastecemos a familia y amigos, hace tiempo compramos un congelador y también las hace escabechadas en conserva, si en escabeche se conservan muy bien en el frigorífico, es una receta manchega muy popular y sencilla. Como decía, que toda la familia hemos venido al río, los niños se divertían mucho, con sus juegos del “pillao”,  y al fútbol, y recogiendo hojas para hacer colecciones. Si había algún animalillo observable como dos ardillas que tenían  por aquí su madriguera, las espiaban con anteojos, alguna vez hemos criado a algún pajarillo caído del nido que no encontraba la madre y han disfrutado atendiéndolo. En fin una situación muy bonita donde disfrutábamos de la Naturaleza, es una ventaja de vivir en una ciudad donde el monte, los árboles y el agua están tan cerca de donde vivimos.

Ahora con el turismo, vienen visitantes de todas partes, la mayoría son madrileños, que quedan prendados de tanta belleza natural, cuando ellos solo ven el agua en el estanque del Retiro, tienen un río sin agua y las montañas a horas de distancia. Esto nos lo envidian los de la gran ciudad y quedan enamorados de nuestra tierra.  También visitan nuestro río y el coto, emigrantes que ahora nos llegan de todas partes, algunos nos visitan en numerosos grupos. Proceden de otras culturas y tienen respeto a la naturaleza, les cuesta esfuerzo aunque les cuesta entender que un coto es un sitio reservado para pesca de unos socios, a la que ellos también pueden pertenecer y participar como uno más, incluso pescar sin ser socio pagando un canon por dia de pesca, todos tenemos la obligación de respetar a los otros como el derecho a ser respetados, cuando esto se rompe alguna parte ve sus derechos lastimados, o menospreciados incluso hasta discriminados y surgen tensiones que a veces tenemos que cortar otros del coto, intentando la paz y la concordia entre los diferentes usuarios.

Algunos de nosotros lo más mayores, han estado como emigrantes en busca de trabajo y aclaran que han sufrido discriminaciones y vejaciones de algunos xenófobos de “democráticos” países Pirineos arriba, son ellos los más receptivos y comprensivos acordándose de el injusto trato recibido en su destierro forzoso obligado por la necesidad de trabajo. Los más radicales son los dogmáticos de las posiciones extremas, en cuyas relaciones hay que tener cuidado, para evitar que las  diferencias de tendencias humanitarias se respeten con la convivencia fundamental en esta actividad.

Hoy no voy a pescar porque está amenazando lluvia y estoy convaleciente de una bronquitis, por lo que no debería de exponerse al frío, de todos modos voy a ver a la “abuela” y echarle la caña. ¿Vienes? Si lo haces me tienes que conservar el secreto.

Donde tienes a la Abuela, te prometo no descubrir tu secreto.

Es una trucha grande a la que yo la llamo así, que esta aislada y  perdida, habita en un pequeña poza del limite del coto, por lo que no es visitada y como es un pedregal tampoco es transitado, allí habita, somos viejos conocidos, la veras cruzar, hoy el agua está clara y va a venir ahora que voy a arrojar masilla muy triturada para que venga a por ella,  ya está aquí mira que grande, es enorme pesara más de cinco kilos, mira como come tiene hambre, ahora le tiro un anzuelo envuelto en la masilla que comiendo y no la toca, se come lo que le tires menos el anzuelo, ha sido pescada varias veces, por mi tres, y la he devuelto siempre, pongo anzuelo sin muerte para cogerla del morillo y no la lastimo, la sujeto  con las manos enguantadas con tela limpia, para evitarle infecciones de piel, a esta mi vieja y conocida amiga, me daría un disgusto si un día vengo y no está por no lo digo a nadie y a ti bajo promesa de silencio. Vengo de vez en cuando a cebarla y alimentarla, yo la quiero y la respeto, no conozco si el animal que es salvaje, tienen entendimiento de afecto, lo que si es cierto es que creo me reconoce porque le proporciono comida cuando visito el Coto.  Un día remontara las aguas para desovar y no volverá, pero estará en mis recuerdos.

Vamonos que empieza a llover.Bueno es pequeño

Experiencias en los ríos, respetando la Naturaleza.

Experiencias Rafael

Experiencias en los ríos, respetando la Naturaleza.

Autora Nuria Yubero Bascuñana, (Antropóloga) De su investigación sobre la pesca.

Son muchos años de mi vida los que disfrutado de este trozo del río Júcar que nace en Cuenca y desemboca en Valencia, o debo decir ¿desembocaba? (Porque ni un gota de agua llega al mar siendo aprovechada para diversos usos), es  mi lugar de descanso, de relax que permite olvidar el duro estrés del trabajo, “mi lugar” al que realizo mis visitas, donde encuentro a mis conocidos amigos y compañeros, en la que ahora llegan nuevas generaciones y aunque en nuestro coto no se discrimina en edad ni posición social, si que existen dentro del grupo general grupos más pequeños que interaccionan con todos, más preferentemente entre ellos, esto se origina por el aumento de socios que al ser numeroso se subdivide según preferencias.

Este lugar, es como una extensión de mi casa, como parte de mis propiedades que tengo que cuidar y conservar, riego y abono algunas plantas de mi lugar preferido de pesca, como un jardinero que se preocupa de tener bello su rincón.

Los que arrojan y no recogen plásticos o latas en la naturaleza, lugares que son como sagrados para los amantes del río, no perciben que caemos en el riesgo de convertir un lugar paradisíaco en un estercolero feo, sucio e ingrato, son pocos, más deberían mentalizarse que no pueden destruir lugares de recreo por su negligencia o descuido, los mayores son más responsables y alguna vez que me han visto recoger lo que ellos tiran, han terminado de recoger ellos lo suyo y lo de otros y han pedido disculpas, algunos jóvenes que algunas veces hacen un mini-botellón se consideran intocables, te miran con superioridad e insolencia, como muestra de un nivel  de comportamiento más cercano a una bestia que a un ser humano, no parece que haya relación con la inteligencia sino con la formación cívica, porque bien es cierto que hay jóvenes corteses, educados y responsables ante la protección de la Naturaleza.

Los pescadores no vemos interferidos en la paz de nuestro lugar de nirvana, por una nueva invasión en forma de vikingos que a través de sus naves, en las que como conquistadores de tierras, mares y ríos atraviesan los territorios del coto vía fluvial sobre piraguas, sin preaviso, arrastrando líneas de pesca tendidas, gritando, chapoteando, son los nuevos ocasionales remeros de estas naves,  sin percibir que molestan, bajan por los ríos con su limitación de inexperiencia, con la pretensión ilusoria de considerarse navegantes que pueden realizar los más inauditos desacatos amparándose en su desconocimiento. Son los monitores los que deben informar de las normativas, usos,  costumbres del río y ley de respeto entre las diferentes actividades lúdicas.

Entretanto soportamos pacientemente, aunque algunos usuarios del coto, se molestan de la intromisión “en sus aguas de pesca” de agitadores de las aguas del feliz Júcar en su camino al mar, o mejor dicho al regadío de Levante. Este es otro tema candente, el gobierno Valenciano, exige las aguas del Júcar y del Tajo apoyándose en solidaridad de los pueblos, y es cierto que está acción humanitaria es necesaria,  pero cuando hay poco hay que compartir, no exigir según sus necesidades sin tener en cuenta las de los demás, los pueblos del interior están de acuerdo en dar, más no dar todo para quedarse sin nada. Cuando a algunos les llaman insolidarios aquellos responden “egoístas”. Son los políticos los que incordian las relaciones, para mover voluntades y ganar adhesiones y votos,  a veces pienso que están satisfechos con que no les conceda sus exageradas peticiones, para así subir al estrado justificando sus arengas contra enemigos imaginarios, en actos que no son de locura sino de maldad.

Soy pescador que no pesca, aunque he pescado, y sigo pescando aunque no de la forma tradicional, sino como pescador ecológico, no me interesa el pez como trofeo, de llevarlo al sitio de reunión para presumir de número de peces o del elevado peso capturado, solo juego con el sin hacerle daño. He tenido grandes capturas, poseo montón de trofeos, copas, medallas y diplomas, tanto que mi esposa, un día enfadada los desmonto todos, los metió en unas maletas y me dijo, basta ya, tengo el comedor que parece una feria y yo quiero como todo el mundo,  tener unos cuadros o fotos de la familia, así que te he limpiado la buhardilla y allí colocas todo esto como puedas,  eso me afecto, pero lo entendí.

Mi conversión a pescador ecológico, ocurrió cuando en mis vacaciones en Valencia, mi vecino de apartamento que tenia una barca, me invitó a pescar cerca de la costa, había un mar tranquilo y apacible, llevábamos dos cañas cada uno, de pronto empezaron a silbar los carretes, habíamos entrado en un banco de peces que no conocía, eran lampugas, también llamado pez limón, empezamos a sacar sin parar y yo me percibí de que algunos de los que sacaba, cuando los subía a bordo eran seguidos por otros peces, quedándose  al lado de la barca, como queriendo saltar en seguimiento al capturado, lo comenté a mi compañero y me contesto que este pez es gregario, no se separa de su pareja, y cuando capturas a uno su compañero se queda como ofreciéndose al pescador para ser sacado del agua en un acto similar al de inmolación, desde ese momento paré de pescar, después estuve con una situación como de responsabilidad culpable y decidí convertirme en un pescador ecológico.

Por tal concepto, entiendase el que juega con el pez, estudia sus estrategias y reacciones, al fin  de engañarle y capturarlo, para después sin dañarlo soltarlo en el agua donde continuara su vida y su ciclo. Un amigo cazador, me dijo que el hacia algo parecido en su deporte, ya no le tira a perdices ni conejos, sino a platos de barro cocido. También hago de observador, si encuentro unos peces que están tranquilos en sus aguas, me encantan sus movimientos de aletas, que danzan constantemente para estar fijo en la misma posición soportando la fuerza de la corriente, me fijo en el cangrejo que con los impulsos de su cola sale disparado hacia distintas direcciones dominando con sus tenazas el equilibrio compensando con su posición el lugar de “amerizaje”, incluso el discurrir por las aguas de algún mosquito y que desciende entre las aguas y que es capturado por una trucha, como nosotros humanos lo hacemos con ella, con lo que califico a la trucha un depredador para su subsistencia, con la desventaja para el animal, solo comerá lo que desciende por su trozo de río, que tendrá que competir con otros de su especie para ser el primero es cazar, podrá emigrar, río arriba, en busca de alimento.

Lo mismo que hacemos los humanos, que si en su tierra no puede comer, emigran hacia arriba, o más claro al Norte.  En resumen es la vida y la lucha de los seres vivos por la supervivencia y no seré yo quien destruya esa maravilla de la Naturaleza, por un capricho,  yo no tengo necesidad de comérmela porque tengo otros productos con que alimentarme. Tengo como un acuarium particular donde lo que sucede siempre es nuevo cambiante o diferente, y es que el río cuando es observado por el paseante de sus orillas queda admirado de la paz de las aguas cantarinas, y se pierde lo mejor, el contenido del río donde se producen los fenómenos de vidas que se crean, se mutan, seres que comen y son comidos, donde el más rápido, el más hábil sobrevive, los otros sirven de apoyo a la vida de los demás.

Como en la vida humana fuera del agua, solo que aquellos son animales que luchan por la supervivencia y a nosotros somos racionales, aunque en ocasiones no  nos merezcamos tal apelación. El pescador ecológico no destruye, al contrario defiende la Naturaleza.

Bueno es pequeño

Exposición de Un Pescador, socio de un Coto de pesca.

LOS PESCADORES. DE J. SOROLLA

Exposición de Un Pescador,  socio de un Coto de pesca.

Autora: Nuria Yubero Bascuñana, Antropóloga,  de su trabajo de investigación.

Te había pedido me hicieras el favor de escribirme unas notas de tus experiencias como pescador, más no me has avisado de tenerla preparada.

Si Nuria, pero es que no se que decirte, prefiero que me orientes tu, ¿Te parece bien?

Tendré que resignarme, háblame de tus intereses por la pesca, veo que tienes un equipo nuevo, empieza por eso, de tu motivación para adquirirlo y que ventajas esperas obtener de su empleo.

Bien, la actividad de la pesca en que estoy metido desde hace casi toda mi vida, es parte de mi, la única pasión que me condiciona y soy consciente de ello, estoy prisionero de mi “vicio” y no puedo liberarme de mi obsesión con la pesca, porque como estoy feliz inmerso en esta actividad tampoco hago nada por olvidarme, todo lo contrario, anhelo que llegue el sábado, domingo y festivos para venir al río, entre semana no puedo por mi trabajo y creo que afortunadamente, de otro modo podría ser que dedicase toda mi vida a este deporte. Cuando otras personas aspiran a conseguir viajes a lugares lejanos y exóticos, coches deportivos, mansiones o grandes fiestas, yo me motivo con una buena captura.  Es  una ventaja los otros puede que no consigan su sueño, yo en cambio lo consigo de vez en cuando.

Este equipo que ves que hoy estreno, forma parte de la parafernalia deportiva, donde cada uno de nosotros y todos los pescadores que he conocido, procuramos poseer para “pavonearnos” nuestros trajes y botas impermeables, chalecos multibolsillos y un sombrero que nos defienda del sol, aire, lluvia y que sea grande, tanto como nuestro orgullo de ser pescador de LA TORRE, que es el la más alta y distinguida categoría a que podemos alcanzar los aficionados a esta actividad deportiva. Perdona Nuria a veces me dejo llevar por mi pasión. Te contaba que rivalizamos en nuestra vestimenta y eso es parte del “rol” de actividad, despilfarramos unos euros para satisfacer nuestra vanidad, pues un pescador necesita de los demás para que reconozcan su valía de los demás, por ello cuando sacamos una buena pieza tenemos que mostrarla, enseñarla y hacer fotos que enviamos a las revistas, para que las admiren los que están a nuestro lado y gentes que no conocemos, despertando así una espiral de ambiciones. Todo pescador aspira a una gran pieza, cuya foto ampliada enmarcara y colocara en sitio bien visible de su casa y así envanecerse y contar a sus amigos, hijos y nietos  su gran proeza. ¿Voy bien?

Si, Sigue, sigue, vas muy bien, es todo muy interesante.

Y pasemos ahora al equipo de captura, estas cañas son de fibra, que tienen una gran flexibilidad, lo que te permite la posibilidad de que el pez  en su intento de huir pueda alejarse de su captor,  manteniendo una tensión que pueda fatigar a la captura. Mis primeras cañas las preparaba yo, elegida en la huerta después de examinar un buen numero, que después limpiaba y llevaba a “templar” a la panadería Hernaiz, que entonces estaba en la Plaza de los Carros y pedía la metieran al horno cuando había empezado a enfriar para que no se quemara y con el fin de que perdiera toda la humedad, y se convirtiera en resistente, porque la caña es de natural flexible. Aquellas cañas eran magnificas y con ellas se pescaba perfectamente, claro que estás modernas   tienen la ventaja de ser extensibles lo que te permite, mayor alcance y plegarla para llevar en el cofre del coche, además también pesan mucho menos y tras una jornada de pesca esto también se nota en comodidad y confort. Mira esto es como los relojes digitales de 6 Euros, que sirven de forma evidente para marcar la hora y son tan puntuales como lo puede ser un reloj de supermarca que puede valer mil veces más, es vanidad  porque desde el aspecto funcional lo cumplen de forma idéntica. Lo que adquieres es el prestigio artificial creado por unos fabricantes que va implícito en el producto, compramos y pagamos por una marca reconocida, donde  tú apreciación y la de lo demás la conocen a través de la publicidad y de la promoción del fabricante. Por eso todos estos equipos de  marca tienen que llevar el logotipo bien visible porque de otra manera podrían pasar desapercibidos y su factor informativo seria pequeño.  Cuando veas una publicidad de pesca, fíjate, veras a un caballero vestido con impecable equipo de pesca, han colocado a un modelo joven, alto, atlético de ojos azules y que con una amplia sonrisa que dejan ver sus dientes “profiden” esta extrayendo del agua una presa enorme, pues bien eso para halagar nuestro ego lo compramos nosotros, que somos maduros, bajos, panzudos, ojos oscuros, estamos de mal genio y cuando sonreímos se advierten nuestras prótesis dentales.

De forma evidente advertimos que no somos el seductor modelo del anuncio, más nos induce a comprar, para disfrutar de la  gloria  efímera que proporciona nuestro flamante equipo.

Mira que carretes, te gustara escuchar la música que tienen.

Perdona, has dicho música. ¿He entendido bien?

Si una música deliciosa es la que produce al arrastrar la captura el sedal, se origina un clic, clic, muy rápido que origina un dispositivo instalado en los carretes, yo le llamo la carraca y es el más hermoso sonido que un pescador puede percibir, nada hay tan emotivo que esta señal, la percibes cuando un pez mordió el anzuelo y que anuncia va a empezar la batalla para arrastrar a la nasa la ansiada captura, su sonido produce en el pescador una alerta, como la que debía producir en los gladiadores romanos cuando la trompeta anunciaba que soltaban a la arena la fiera contra la que debían luchar. Bueno,….., algo parecido, todo el organismo se pone en tensión, hay una descarga de adrenalina y te conviertes en ese momento en un ser que con esta señal se obliga a concentrarse en cada movimiento del cuerpo destinado a un solo objetivo “que esa pieza sea tuya”, así una y otra vez.

Bueno ya has visto mi equipo, y te he lo he explicado, quieres probarlo.

Eres muy amable, considero me esta tan grande que no me podría mover, más agradezco tu ofrecimiento,  lo que si puedes es enseñarme  a tirar la caña.

No es tan fácil, pero lo voy a intentar, se monta el carrete con hilo apropiado según las piezas que esperes  sacar, el hilo cuanto más fino mejor pues el pez no lo advertirá o menos,  pasas el hilo por las guías y empiezas a montar el aparejo,  para superficie no es necesario plomo ni flotadores, pones quita vueltas y enganchas la “cameta” en el que va el anzuelo, yo los adquiero montados porque cuando hace frío, las manos se te quedan agarrotadas y pierdes sensibilidad en los dedos, pones tu cebo,  bien ahora esta la caña preparada para pescar, preparado a lanzar, pongo la caña hacia atrás, ahora tiro adelante soltando el freno, bien allá va,

El aparejo sale disparado y cae a una distancia de al menos doce metros y en el centro del río.

Ves que fácil ahora tu.

Tras cuatro intentos me de por vencida,  que tarde diez minutos en desenredar el sedal de la rama de un árbol que estaba a mi lado.

Gracias Rafael dije renunciando a mis clases vale por hoy.

No te vayas,  espera que saque alguna pieza y te explico el arte de captura. En la espera advierte el placer de estar en la orilla de este maravilloso está hoz del Júcar  por donde ha transcurrido el agua durante miles y miles de años, donde han vivido millones de peces y han pescado cientos de pescadores, pero ninguno tan “apuesto” como el que ahora contemplas ataviado de tan fabuloso equipo de marca americana y fabricado en China.

Hoy no pican los peces otro días será.

Vale, gracias por todo, hasta la próxima semana.

*El pescador habla con ironía reconociendo que su “vestimenta”, es un tributo al comportamiento que se espera en el “rol del grupo” al que pertenece como pescador en el Coto al que pertenece.

Bueno es pequeño