Narcisismo y el MITO DE NARCISO

El mito griego de Narciso se basa en la fantasía de un joven llamado Narciso, de gran hermosura que se enamora de su imagen reflejada en el agua.  Sigmund Freud  publicó su obra Introducción al Narcisismo introdujo este concepto en el área de psicoanálisis en alusión a Narciso.

El relato del mito de Narciso lo escribió Ovidio en el año 43 a.C. en su libro Las Metamorfosis, fue engendrado por la violencia del dios del río Cefiso quien tras raptar y violar a la náyade Liriope, que alumbro a un joven de extraordinaria belleza, a quien llamaron Narciso que provocaba grandes pasiones a hombres y mujeres, mortales y dioses, a las cuales no responde por su incapacidad para amar y para reconocer al otro.

Según el relato de Ovidio, entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco que estaba condenada a repetir las últimas palabras de todo cuanto se le dijera. Un día, Narciso se apartó de sus compañeros en el bosque y grito «¿Hay alguien aquí?», Eco contenta respondió: «Aquí, aquí», él  gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven, ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor.

Narciso al contemplar su imagen en la superficie del agua, sintió una fascinación por su propia imagen de la que no pudo sustraerse. No podía tocar ni abrazar al ser que veía reflejado en el agua, pero tampoco podía apartar su vista de él. Narciso, subyugado por la bella imagen de sí mismo que le devolvía el río, se retrajo de toda posible relación amorosa con otros seres, e incluso de atender sus propias necesidades básicas, y su cuerpo se fue consumiendo para terminar convertido una flor tan hermosa como maloliente: el narciso

El narcisismo puede manifestarse en algunos trastornos de personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación, que puede manifestarse en forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia los sentimientos ajenos, contiene vanidad, y baja autoestima.

Andrew P. Morrison, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, defiende que una razonable cantidad de narcisismo en adultos es sano y permite la percepción individual de las propias necesidades en relación con los otros. Un narcisismo avanzado, es de connotaciones negativas, caracteriza un rasgo de la personalidad, con baja autoestima acompañada de una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y de un gran deseo de admiración por los demás.

El narcisista suele exhibir una aparente autoestima formidable, y socialmente aparece como una persona muy segura, sabedora de lo que quiere y completamente resuelta. En realidad con ello el narcisista está camuflando su carencia real de autoestima. En la infancia temprana de estos individuos se encuentra a menudo una actitud indiferente por parte de sus progenitores, lo cual les deja una inseguridad que tratan de compensar por medio de una autoevaluación exagerada, irreal e inflada.

La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico.

Las personas inteligentes, valiosas se convierten para el narcisista en una amenaza para la imagen artificial con la que el narcisista sustenta su autoestima, por lo que su comportamiento con ellos es manipular, y cuando la manipulación no surte efecto, perseguidor.

Los sujetos narcisistas poseen una autoestima muy vulnerable, siendo por esto muy sensibles a la crítica, por su necesidad constante de admiración. En el ámbito social los narcisistas  necesitan a las personas como fuente de gratificación. Por ello suelen elegir profesiones que les proporcionen notoriedad social, reconocimiento o incluso fama.

Para los narcisistas el mundo debe obedecer a sus propios puntos de vista, los cuales considera irrebatibles, infalibles, auto-generados. Las cosas más obvias y corrientes, si se le ocurren a él, deben ser vistas con admiración y se emborracha en la expresión de las mismas. Tienen una inagotable sed de admiración y adulación. Vive más preocupado por su actuación, en cuanto al efecto teatral y reconocimiento externo de sus acciones, que en la eficacia real y utilidad de las mismas. En resumen, las personas narcisistas, aún cuando pueden poseer una aguda inteligencia, esta se halla obnubilada por esa visión grandiosa de sí mismas y por su hambre de reconocimiento.

Cuando los narcisistas ejercen posiciones de poder, se rodean de personas, que por su propia condición, son inferiores a él o ella, y de otras, que le harán la corte solo en función de un interés mezquino.

El narcisista es una persona que puede ser muy exitosa, en cuanto al brillo externo se refiere. Él no se plantea dudas en cuanto a la realidad de sus ideas, sean estas brillantes o no. Aún las más insulsas ideas son expresadas con un espíritu mesiánico, se enamoran de las ideas de otros y las hacen propias sin la más mínima consideración moral ni ética.

Wyatt y Hare, establecen:

Clínicamente hablando, cualquier persona socialmente disfuncional que se siente autorizada a usar su poder para controlar a otras personas por las que se siente amenazada, o que vive una fantasía pretenciosa, en lugar de en la realidad, y que se ve a sí misma consistentemente como superior a sus compañeros y anhela ser reconocido como tal, reúne los requisitos del denominado trastorno narcisista de la personalidad

Erich Fromm,  en “Anatomía de la destructividad humana” dice:

El narcisismo colectivo es una de las fuentes más importantes de agresión humana y sin embargo, como todas las demás formas de agresión defensiva, es reacción a un ataque contra intereses vitales. Difiere de otras formas de agresión defensiva en que el narcisismo intenso en sí es un fenómeno semipatológico. Considerando las causas y la función de sangrientas y crueles matanzas en masa como las ocurridas entre hindúes y musulmanes en el momento de la partición de la India o recientemente entre los musulmanes bengalíes y sus gobernantes paquistaníes, vemos que el narcisismo colectivo desempeña ciertamente un papel considerable, cosa nada sorprendente si tomamos en cuenta que nos las habemos con las poblaciones virtualmente más pobres y miserables del mundo entero.”

Florián 

LA INICIACIÓN DEL SER HUMANO EN LAS CREENCIAS ASTRALES Y EN EL HOROSCOPO.

El destino astral interpretado por el vidente reemplaza en estos tiempos de supersticiones la lectura de los caminos de la Providencia efectuada antaño por las religiones  (Ignacio Ramonet)

Las culturas primarias/ primitivas de la cosmología, estaban montadas sobre creencias en mitos, donde todo lo imaginativo era posible, con dioses inventados por sacerdotes que imaginaban y hacían creer con audacia que los cielos estaban poblados de dioses, que descendían de los cielos para mezclarse con los humanos creando historias y hasta familias conjuntas.

Las gentes inocentes impresionados por las fuerzas de la naturaleza,  asombrados de todo,  aceptaron creencias en  dioses que dominaban el viento, el rayo, el sol, el espacio desconocido  en los cielos, y sobre la tierra a un pájaro, escarabajo, o animal, un árbol, una piedra, un río o un volcán. Miles de dioses producto de la imaginación humana a los que se adoraba, ofrecían culto, le hacían ofrendas y entregaban donativos a los sacerdotes autodenominados representantes de  dioses.

La astrología egipcia se basa en periodos de 10 días, cada uno de los cuales se hallaba bajo la protección de un dios representado por una estrella o grupo de estrellas. En total había 36 decanos y se usaban esencialmente para seguir el ciclo de Sirio (Sothis), cuyo levantamiento helíaco daba comienzo al año egipcio. Esta forma de medir el tiempo se convirtió en un sistema predictivo relacionado, además, con otros campos como la alquimia, las piedras y plantas mágicas.

Los sacerdotes-magos-astrólogos caldeos observaron el cielo buscando señales sobrenaturales, les sorprendía los eclipses  lunares  y buscaron ‘correlaciones y deducciones’ entre los sucesos astronómicos con momentos relevantes de su historia. Hoy sabemos que esas relaciones aparentes eran casuales y contenían la influencia del componente psicológico para eliminar los errores y ensalzar los aciertos.

Los sacerdotes con creencias producto de la imaginación, influenciaban a las gentes para hacerles creer que los dioses vivían en el cielo y como hacedores del futuro de los humanos enviaban señales a sus representantes en la Tierra sobre los próximos acontecimientos que ellos debían interpretar. Estas creencias formaron una filosofía que se encontraba sumergida en la idea de un tiempo cíclico, donde la historia siempre se repite. Las personas deseosas de conocer su futuro pagaban a quienes hacían la predicción mirando las estrellas, y así nació una actividad pseudo-científica, que hoy persiste, un negocio basado en interpretaciones empezó 300 años a.C. con predicciones particulares.

La colección de predicciones astrológicas babilónicas traducidas por Sachs (1952) de un nacido el 234 a.C. en Junio,  decía : “Venus en 4º Tauro. El lugar de Venus significa: dondequiera que esté todo le irá bien; tendrá hijos e hijos. Son clásicas afirmaciones banales y generales.

Las ideas de Platón y Pitágoras que habían fundido en una creencia las ciencias matemáticas con el misticismo especulativo hicieron surgir una creencia sobre la unión del cielo y su influencia en la Tierra, todo el bagaje de los conocimientos astrológicos de los babilonios y egipcios, se unió al mundo cultural griego filosófico y con esa unión mística se desarrollo la astrología. El sacerdote babilonio  en el 280 a.C. BEROSO enseñó en la isla griega de Cos hacia el año 280 a.C.  fue el fundador de la medicina astrológica, que relaciona las enfermedades de cada parte del cuerpo con un signo astrológico planetario.  Afortunadamente esta  perniciosa creencia no prospero.

La creencia en la influencia de los astros en los seres humanos, se extiende en Occidente, las acciones atribuidas a los planetas se humanizan, por dioses griegos con atributos humanos. Los horóscopos en la época moderna reaparecen en Francia durante el 1935. La población muy afectada por la depresión, se decide a conocer su destino y fortuna, mediante los mitos paganos; basadas en creencias caldeas con tres mil años de antigüedad que dieron origen a dogmas y sabiendo el mundo moderno que estas creencias son incompatibles con el espíritu científico, los ciudadanos, intimidados por los riesgos de los nuevos tiempos, se adhieren a razonamientos absolutamente ilógicos y a supersticiones supuestamente mágicas que rechazan la racionalidad científico-tecnológica.

Hoy en el siglo XXI en pleno desarrollo científico, con conocimiento avanzados del Cosmos, y destrucción de dogmas existen doctrinas d astrólogos, brujos, videntes y esoterismo se encuentra en permanencia, la prensa diaria, las revistas, radio y televisión que ofrecen los horóscopos diarios mensuales ó hasta anuales.  Están dando a la sociedad un pobre servicio basados en unas creencias sin fundamento, que puede ser interesante para algunos lectores o audición,  a los que se les debe informar que esta información es una falacia basadas en creencias falsas, que inducen a los individuos a una regresión intelectual profunda mediante bases falsas.

DE LAS MONJAS, ACLLACONAS INCAS [las escogidas]


Las vírgenes que los indios les llaman “acllacona” [las escogidas] que había en tiempo del Inca son los siguientes casas y depositarios de monjas:

Que había de seis maneras vírgenes de los ídolos y otros seis maneras de vírgenes comunes y en cada lugar en el reino.

Vírgenes de veinte años, la primera “guayrur aglla” [escogida principal] ,  que servían al sol y a la luna, y a la estrella Chasca Cuyllor [Venus] . Estas dichas vírgenes en su vida no hablaba con los hombres. Y han de entrar de 20 años.

Vírgenes del ídolo de los Incas “guaca de Uana Cauri”, se llaman estas vírgenes “sumac aclla” [escogida hermosa], que no pecaba ni trataban con los hombres. Éstas eran de edad de treinta años y moría en ellas.

Vírgenes de los principales ídolos uacas, son las “uayror aclla, sumac” [la escogida del wayruru que es hermosa], de edad de veinticinco años, las cuales son vírgenes perpetuas hasta morir.

Vírgenes comunes, “aclla panpa ciruec”, destinadas a servir en las casas del reino en todo el reino, se llama “aclla uaci· [casa de las escogidas] , “acllap chacran” [sementera de las escogidas] y para servir los tanbos reales [mesón en la carretera real] y servir en fiestas. Y se sacan de estas comunas para repartir para el beneficio de las comunidades y las sementeras y ropa, como había visto y se informo de esto el señor don Francisco de Toledo, virrey. Quien mandó que las solteras y viudas trabajasen en todas las comunidades de sementera y ropa  y los solteros en los ganados.

Y que pasados seis años saliesen de la doctrina de este reino y que entrasen a la comunidad; entiéndese muchachos, que no muchachas, en la doctrina en este reino.

Las vírgenes “acllas” que forman las cantoras y músicas y músicos y flauteros o tamborileros. Que le cantan al Inca y a la señora coya y a los señores importantes “capac apocopas” y a sus mujeres y para fiestas y pascuas, casamientos y bautismos, “uarachicos y rutochicos [ceremonias del ciclo vital] y fiestas del año y meses, todo lo que manda los Incas. Estas doncellas tenían desde doce años, escogidas de buena voz y doncellitas.

Otra casa de niñas llamado “uinachicoc aclla” [escogida que hace crecer] que entraban de cuatro años y las muchachas, aprendían a trabajar, tejer, hilar y lo demás cosas que se les mandaba. Estas aprendiza, estaban en esta casa hasta diez años para conocer los  oficios de mujer.

Otra casa que llamaban “mamacona” [señoras], que era casa común de indias, que también eran vírgenes, las escogidas tejedoras para la ropa y para las “chácaras”, (sementeras). Y era muy mucha gente de edad de cincuenta años y  hasta de cien. Trabajaban estas dichas doncellas “purun uarme acllacona, uinay doncella [mujeres elegidas vírgenes y siempre doncellas].

Otra casa son de acllaconas del Inca. Alguna de estas que llegaron  vírgenes, algunas estaban corrompidas y amancebadas con el mismo Inca. Eran hijas de principales y se ocupaban sólo en hacer ropa para el Inca  de tafetán y seda. Y hacían exquisita  chicha que  maduraban un mes llamado yamor toctoy.

Las vírgenes de los segundos uacas ídolos que se llamaban “sumac acllap catiquin” [la que sigue a la sumaq aqlla] de edad de treinta y cinco años. Estas hilaban y tejían la ropa muy delicadas de seda para los ídolos de este reino.

Vírgenes de los uacas ídolos menores, “aclla chaupi catiquin sumac aclla”  [que sigue a las de estatus mediano”] de edad de cuarenta años, que servían en las sementeras y ropa en el reino.

Vírgenes “pampa acllaconas” [escogidas campesinas] que servían a la luna y estrellas y a los demás “uaca bilca” ídolos y dioses comunes. Estas mujeres tejedoras de fajas y cinchas y cordones de bolsas para coca, bolsos de mujer y otras galanterías, de edad de cincuenta años. Y nunca pecaban, eran hijas de los príncipes incas.

Vírgenes de los Incas. Que eran hermosas y servían al Inca, eran doncellas.  Tejían su ropa, hacían chicha, preparaban las comidas y no pecaban (?)

FUENTE : Las vírgenes escogidas, por Guamán Poma de Ayala

LA FUNDACIÓN DEL CUZCO, CIUDAD IMPERIAL . Según los comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega.

La primera parada que en este valle hicieron -dijo el Inca- fue en el cerro llamado Huanacauti, al Mediodía de esta ciudad. Allí procuró hincar en tierra la barra de oro, la cual con mucha facilidad se les hundió al primer golpe que dieron con ella, que no la vieron más. (Simbolo de  que era lugar apropiado). Entonces dijo nuestro Inca a su hermana y mujer: “En este valle manda Nuestro Padre el Sol que paremos y hagamos nuestro asiento y morada, para cumplir su voluntad. De esta manera se principió a poblar nuestra imperial ciudad, dividida en dos medios que llamaron Hanan Cozco, que, como sabes, quiere decir Cozco el alto, y Hurin Cozco, que es Cozco.

Por tanto, reina y hermana (El Inca, contraía matrimonio con varias de sus hermanas y con muchas otras mujeres), conviene que cada uno por su parte vamos a convocar y atraer esta gente, para los doctrinar y hacer el bien que Nuestro Padre el Sol nos manda.” Del cerro Huanacauti salieron nuestros primeros reyes cada uno por su parte a convocar las gentes, y por aquél lugar el primero de que tenemos noticia que hubiesen hollado con sus pies y por haber salido de allí a bien hacer a los hombres, teníamos hecho en él, como es notorio, un templo para adorar a Nuestro Padre el Sol, en memoria desta merced y beneficio que hizo al mundo.

El príncipe fue al Septentrión, y la princesa al Mediodía; a todos los hombres y mujeres que hallaban por aquellos breñales les hablaban y decían cómo su padre el Sol les había enviado del cielo para que fuesen maestros y bienhechores de los moradores de toda aquella tierra, sacándoles de la vida ferina que tenían, y mostrándoles a vivir como hombres; y que en cumplimiento de lo que el Sol su padre les había mandado, iban a los convocar y sacar de aquellos montes y malezas, y reducirlos a morar en pueblos poblados, y a darles para comer manjares de hombres, y no de bestias.

Estas cosas y otras semejantes dijeron nuestros reyes a los primeros salvajes que por estas tierras y montes hallaron; los cuales, viendo aquellas dos personas vestidas y adornadas con los ornamentos que Nuestro Padre el Sol les había dado (hábito muy diferente del que ellos traían), y las orejas horadadas, y tan abiertas como sus descendientes las traemos, y que en sus palabras y rostro mostraban ser hijos del Sol, y que venían a los hombres para darles pueblos en que viviesen, y mantenimientos que comiesen; maravillados por una parte de lo que veían, y por otra aficionados de las promesas que les hacían, les dieron entero crédito a todo lo que les dijeron, y los adoraron y reverenciaron como a hijos del Sol, y obedecieron como a reyes; y convocándose los mismos salvajes unos a otros, y refiriendo las maravillas que habían visto y oído, se juntaron en gran número hombres y mujeres, salieron con nuestros reyes para los seguir donde ellos quisiesen llevarlo.

Nuestros príncipes, viendo la mucha gente que se les allegaba, dieron orden que unos se ocupasen en proveer de su comida campestre para todos, porque la hambre no los volviese a derramar por los montes; mandó que otros trabajasen bajo. Los que atrajo el rey quiso que poblasen a Hanan Cozco, y por esto le llamaron el alto; y los que convocó la reina, que poblasen a Hurin Cozco, y por eso le llamaron el bajo. Esta división de ciudad no fue para que los de la una mitad aventajasen a los de la otra mitad en exenciones y preeminencias, sino que todos fuesen iguales como hermanos, hijos de un padre y de una madre. Sólo quiso el Inca que hubiese esta división de pueblo y diferencia de nombres alto y bajo, para que quedase perpetua memoria de que a los unos había convocado el rey, y a los otros la reina; y mandó que entre ellos hubiese sola una diferencia y reconocimiento de superioridad: que los del Cozco alto fuesen respetados y tenidos como primogénitos hermanos mayores; y los del bajo fuesen como hijos segundos; y en suma, fuesen como el brazo derecho y el izquierdo en cualquiera preeminencia de lugar y oficio, por haber sido los del alto atraídos por el varón, y los del bajo por la hembra. A semejanza desde hubo después esta misma división en todos los pueblos grandes o chicos de nuestro imperio, que los dividieron por barrios o por linajes, diciendo Hananayllu y Hurinayllu, que es el linaje alto y el bajo; Hanan suyo y Hurin suyo, que es el distrito alto y el bajo.

Juntamente poblando la ciudad enseñaba nuestro Inca a los indios varones los oficios pertenecientes a varón, como romper y cultivar la tierra, y sembrar las mieses, semillas y legumbres que les mostró que eran de comer y provechosas; para lo cual les enseñó a hacer arados y los demás instrumentos necesarios, y les dio orden y manera como sacasen acequias de los arroyos que corren por este valle del Cozco, hasta enseñarles a hacer el calzado que traemos. Por otra parte, la reina industriaba a las indias en los oficios mujeriles, a hilar y tejer algodón y lana y hacer de vestir para sí y para sus maridos e hijos; decíales cómo habían de hacer los demás oficios del servicio de casa. En suma, ninguna cosa de las que pertenecen a la vida humana dejaron nuestros príncipes de enseñar a sus primeros vasallos, haciéndose el Inca rey maestro de los varones, y la Coya reina maestra de las mujeres.