MARIA MOLINER, INTELIGENTE PEDAGOGA.

María Moliner Nacida en Paniza, (Aragón) en 1900, se crió en Madrid y estudió en la Institución Libre de Enseñanza, cuyos ideales de cultura y progreso social forjaron su personalidad. Su padre abandono a la familia, por lo que ella fue trabajadora y estudiante a la vez desde muy joven. Se licencia con premio extraordinario y oposita al Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios, siendo la sexta mujer en lograr plaza y la destinan al Archivo de Hacienda de Valencia.

Es culta y busca la renovación sociocultural de su patria tanto como Fernando Ramón, catedrático de Física, pianista, hijo del panadero, con quien se ha casado y tiene dos niños. La pareja con unos amigos monta la Escuela Cossío, institucionista, en las Escuelas de Artesanos. María colabora y se implica a fondo, con las Misiones Pedagógicas, destinadas a promover la lectura en el ámbito rural.

Comenzada la desafortunada guerra Civil, la nombran jefa de la Biblioteca Universitaria y con posterioridad de la Oficina de Adquisición de Libros e Intercambio Cultural. Envía libros al Frente de Guerra, publica Proyecto de bases de un plan de organización general de bibliotecas del Estado e Instrucciones para organizar pequeñas bibliotecas públicas, todavía hoy referentes del buen hacer bibliotecario e imbuidos de su filosofía vital: «probad a hablarles de cultura y veréis cómo sus ojos se abren», exhorta a los bibliotecarios rurales. En 1946 dejó Valencia y se llevaba un montón de vocablos para construir un maravilloso diccionario.

La llegada de María Moliner a Valencia coincidió con un auge sin precedentes de la lectura pública en España auspiciado por varios factores, como la reducción del analfabetismo en las zonas urbanas y el calado de las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza en los primeros gobiernos de la II República. Un gran paso para la lectura en nuestro país, lo daría la República con la creación del Patronato de las Misiones Pedagógicas en mayo de 1931, un mes después de proclamarse el nuevo régimen político, en un claro guiño hacia los postulados de renovación educativa y cultural de la Institución Libre de Enseñanza, fundada en 1876 por un grupo de catedráticos defensores de la libertad de cátedra, entre los que destaca su primer director, Francisco Giner de los Ríos.

Inspirada en la filosofía krausista del pensador alemán Karl Krause, la Institución introdujo en nuestro país las últimas teorías pedagógicas europeas, con prácticas tan novedosas a finales del siglo XIX como la coeducación, las colonias escolares de vacaciones, las excursiones, visitas a museos o el fútbol, un deporte colectivo entonces decididamente excéntrico. Fue un acicate indiscutible de la vida cultural española y en su Boletín colaboraron intelectuales del prestigio de Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, Charles Darwin, Leon Tolstoi, Rabindranath Tagore o Azorín. De la Institución dependían centros educativos como la madrileña Residencia de Estudiantes, cuna de los principales artistas de la Generación del 27 y foro por el que desfilaron también personalidades como Albert Einstein, invitado a dar una serie de conferencias en 1923.

Las Misiones Pedagógicas se proponían «llevar a las gentes, especialmente las que habitaban en localidades rurales, el aliento del progreso y los medios de participar en él… de modo que los pueblos de España, aun los apartados, participaron de las ventajas y goces reservados hoy a los centros urbanos», según su decreto de creación. El gobierno retomaba las intentonas históricas precedentes comprometiéndose con recursos y legislación en la lectura pública y, así, «hacía suya una idea que durante largo tiempo había elaborado y acariciado como una quimera nuestro apóstol de la educación, señor Cossío», en palabras de María Moliner.

Manuel Bartolomé Cossío había sido primero alumno y luego director de la Institución al morir Giner de los Ríos, y su figura inspiró la Escuela Cossío de Valencia, el centro educativo krausista abierto en 1930 por José Navarro Alcácer y un variado grupo de intelectuales valencianos. De nuevo, las Escuelas de Artesanos acogieron un proyecto cultural pionero, en el mismo edificio que todavía hoy alberga un colegio. Todos estos grandiosos proyectos  de enseñanza, eran criticados por la Iglesia al ser colegios mixtos y no tener clases de religión. Cuando el general franquista, alcanzó por las armas el poder, todos estos proyectos  quedaron suspendidos.

Maria Moliner: Fue la mujer que escribió el diccionario más divertido y completo del castellano, titulado Diccionario de uso del español. vivió en Valencia casi dos décadas, donde nacieron sus hijos y trabajó con libros y palabras en plena Guerra Civil con el optimismo y tesón que dedicó años después a su famosa publicación.

 

 

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María Blasco del Cacho, primera ESPOSA de Vicente Blasco Ibáñez


MARIA BLASCO DEL CACHO (1870-1925)

 

Una terrible epidemia de cólera dejó más de veinte mil muertos en Valencia y su provincia el año que María Blasco del Cacho entró en la vida de Vicente Blasco Ibáñez. Era 1885 y la ciudad improvisaba barracas y hospitales para acoger a coléricos, proliferaban las rogativas y procesiones, pero ni el miedo ni las más de cien muertes diarias lograron alterar el ritmo ciudadano: «Todas las tiendas estaban abiertas, la gente circulaba por las calles, funcionaban los teatros y las calles se veían llena de elegantes coches, continuaban las sesiones del Ateneo Científico, Literario y Artístico, que era una de las primeras tribunas públicas de Blasco, y no se interrumpieron las reuniones políticas y literarias en casa de personajes  ilustres, donde se tocaba el piano y recitaban poesías en torno a una taza de chocolate. En una de ellas, el incipiente periodista y político conoció a María, una joven de la alta burguesía huérfana reciente de su padre, ella estaba alojada en casa de un tío paterno  en Valencia.

 

María Blasco del Cacho, era una jovencita que acababa de cumplir los  años, que comenzaba a mostrar la exhuberancia de su cuerpo esbelto, era bella, morena, un exquisito “bombón” que ilusiono al entonces estudiante de derecho Vicente Blasco Ibáñez, ella quedo prendada de un muchacho algo mayor que ella, culto, refinado, de gran facilidad de palabra que le dedicaba bellas frases de amor y la cautivo con sus conversación inteligente. Presa fácil para el aventurero que se apasiono de la cándida niña.

 

Maria, era hija única de una familia emparentada con la nobleza y la alta burguesía castellonenca, su padre era escritor vocacional y presidente de la Audiencia de Castellón hasta su muerte, educada en colegios religiosos, culta y buena pianista, hablaba francés y su carácter apacible, bondadoso y hogareño, reseñado por los biógrafos y confirmado por su nieta Gloria Llorca.

 

Blasco acaba Derecho para complacer a su novia, dirige el periódico federalista La Revolución, publica su primera novela (Por la Patria), es desterrado por primera vez, y a la vuelta, se casaron en la iglesia de San Valero de Valencia en 1891, ella con velo blanco y vestido negro por la muerte reciente de su madre, se instalaron en una confortable casa en Horno de San Nicolás. No debió ser muy feliz Maria en el convivir con un hombre extraordinario  y genial escritor Vicente Blasco Ibáñez, con quien estuvo casada más de treinta años, que se batía en duelos por amantes y fue herido en duelos por rivales, sufrió atentados, exilio, cárcel, se arruinó varias veces e incurrió en no pocas infidelidades.

 

La boda no altera los planes profesionales de Blasco, que participa de lleno

en el pulso periodístico, literario y político de la ciudad desde sus postulados republicanos y anticlericales, entregándose al azote de la monarquía, los jesuitas, la Iglesia, el caciquismo, Canovas, Sagasta, el carlismo, la política colonial, las desigualdades sociales… Todo ello será objeto de sus dardos en cientos de mítines (fue diputado seis veces) e incendiarios artículos, desde la prensa de los partidos republicanos.

 

María tuvo una hija que murió al nacer y luego a Mario, Libertad y Julio César. Su tranquila vida burguesa desapareció, para vivir en sobresalto continuo al fundar Blasco el diario El Pueblo y trasladarse la familia al mismo caserón destartalado, donde estaban los talleres del periódico, tuvo frecuentes denuncias,  entradas en prisión, desterrado, y al fin convertido en un político activo, periodista y escritor de éxito con sus novelas Arroz y tartana o Flor de mayo.

El Pueblo llegó a tirar diez mil ejemplares en una ciudad que rondaba los cien mil habitantes y salió adelante gracias al apoyo económico del padre del escritor y al trabajo infatigable de Blasco, que hacía de redactor principal, director y empresario. Su salida esposado de la redacción llegó a ser habitual para la familia y los espontáneos que iban sumándose en señal de apoyo a la comitiva de reo y guardias. Tras cumplir condena por sus artículos contra la Guerra de Cuba, una multitud se agolpó ante El Pueblo y Blasco les arengó desde el balcón, acabando todos juntos cantando La Marsellesa. Periódico y director se convirtieron en leyenda en apenas tres años.

 

María descubrió la inquietante vida sumida en el sobresalto constante, junto a su amado novelista, que adoraba a su familia y era un trabajador-creador incansable, podía escribir catorce horas seguidas tras dar un mitin y luego, sin desatender los escarceos amorosos, redactar artículos incendiarios.

 

Blasco protagonizo episodios épicos, como cuando huyó a Italia tras un mitin en la plaza de Toros de Valencia –allí mismo cantó Cora Raga el Himno de Valencia en 1909, recién acabada la partitura por el maestro Serrano– contra la guerra, al que siguieron disturbios, heridos y la declaración del estado de sitio. Perseguido y tras pasar varios días escondido en una barraca de Almàssera, escribió el germen de la famosa novela de igual nombre antes de embarcar, de noche y disfrazado de marinero, hacia las costas italianas.

 

A la vuelta es condenado, al final le conmutaron la cárcel por el destierro y se trasladó con su familia a Madrid en 1897, donde los niños reciben una buena educación en la Institución Libre de Enseñanza, Blasco renuncia a la política para centrarse en la literatura, vende miles de ejemplares y es admirado.

El éxito, cuatro hijos y quince años de matrimonio parecían por fin haber atemperado al agitador para potenciar al creador, que con la novela La voluntad de vivir volvería a demostrarlo.

 

Vivió el prestigio artístico y social de su marido, el sueño de lograr una residencia esplendida en la playa de Valencia y también la pena de la muerte prematura de su hijo Julio Cesar, y el exilio de Blasco a Menton (Francia) desde donde le enviaba cartas de amor, que conservaba, sin advertir que su puesto lo había ocupado Blasco con otra dama, con la que vivía en adulterio.  Maria murió en Valencia a los cincuenta y cinco años.

 

 

 

JULIO II El Papa guerrero, denominado “El terrible pontífice”.

Era el 1443, cuando nació en Albisola,  era sobrino del Papa Sixto IV que le nombro cardenal cuando tenia 28 años. Durante el cardenalato bajo las ordenes de su tío Sixto IV, realizo misiones diplomáticas y militares, al frente del ejercito papal.

El año 1503  Giuliano Della Rovere llegó al papado de la Iglesia Romana sucedió a su enemigo el papa Valenciano Alejandro VI; al que llamaba puerco,  fue una larga espera en el Cardelanato para el trono pontificio que con ansiedad anhelaba desde hacia largo tiempo.

Francia invadió Italia, atendido la petición de Giuliano, que tenia el objetivo de perjudicar a Alejandro VI, si bien cuando el llegó al papado busco la ayuda de los ducados italianos para expulsar a los franceses de los terrenos tomados en su insidia.  Después dominado por su ambición decidió  tomar para el papado todos los  territorios italianos, se lanzó a una guerra de conquistas mediante, intrigas, acuerdos con países europeos ofreciendo favores espirituales si era ayudado y excomuniones a los “enemigos” contra los que se enfrentaba por  territorios . Celebraba sus victorias, con grandes demostraciones, pasos triunfales bajo arcos, mientras que acumulaba territorios, poder y riquezas.

Arrebato a Cesar Borgia hijo del papa Alejandro VI, los territorios que había conquistado del ducado de Romaña, atacó después Bolonia y Perugia, dirigiendo las tropas como supremo jefe militar. Busco alianzas para atacar y conquistar la republica de Venecia, lo que hizo organizando una Liga de países, entre los que intervinieron Francia, Austria y España, coaligados con las tropas de los Estados Pontificios, siendo Venecia derrotada, que perdió parte de sus posesiones, como de aquella expedición quedaron en territorio italiano muchos soldados licenciados, por lo que el Pontífice promovió al pueblo para que se organizara contra “los  franceses, bárbaros invasores como hordas medievales.” Cuando el papa tenia el proyecto de atacar a España para arrebatarle el reino de Nápoles. Lo cual no pudo acabar porque falleció en su lecho.

Vestía con armadura de guerrero, llena de sangre coagulada, de torvo mirar  de aspecto fiero, arrogante mas parecido a sus soldados mercenarios profesionales como sacados de presidios.  Era colérico y abofeteaba a sus servidores de forma cruel.  Muchos pises estuvieron escandalizados por sus comportamiento agresivo y ambiciones desmedidas, sin embargo algunos italianos si  estuvieron de acuerdo con su posición:

  • Afianzo los territorios italianos arrebatándolo de los invasores extranjeros.
  • Las riquezas conseguidas las utilizó en parte a engrandecer el Vaticano con maestros tan ilustres como RAFAEL para decorar los aposentos del palacio papal,  MIGUEL ANGEL que realizó la Capilla Sixtina y BRAMANTE para empezar la construcción de la Basílica de San Pedro.

El encargo que no pudo ver terminado por su fallecimiento antes de estar acabada la ora, fue el Monumento a la Gloria Papal, que debía enclavarse en la Basílica de San Pedro, en origen tenia el proyecto cuarenta estatua de grandes dimensiones, a su muerte el proyecto fue reducido.

Se celebraron en Roma, grandes procesiones para celebrar las grandes victorias del pontífice, gran libertador de los territorios italianos y vencedor del cisma. No todos tuvieron la misma opinión, el historiador italiano Guicciardini, manifestó que los éxitos de Julio II, hubieran sido “dignos de suma gloria si hubiera sido un príncipe feudal, más no era adecuada para la dignidad de la autoridad máxima de la Iglesia Cristiana, doctrina que basa sus creencias en el amor y paz.

Defensora de la mujer, la feminista: Belén de Sárraga

Nació en 1873. Sus padres vivían en Puerto Rico, que en aquel momento era colonia española. Belén estudió en Barcelona y se titulo en La Universidad como doctora en medicina; uno de sus profesores fue Francisco Pi Margall, difusor del federalismo en España. Belén simpatizó con el partido republicano y admiró las feministas Olimpia Gouges, Mme. Stäel, George Sand,  quienes la  sedujeron en la noble tarea de ayudar en la lucha por la emancipación de la mujer.

A fines del siglo XIX, el anarquismo era la principal fuerza obrera campesina en Cataluña, Aragón y Andalucía. Belén estudia los ideólogos que la acercan a famosos libertarios. En España sufre varios atentados contra su vida, por parte de grupos ultra-clericales. En 1900, Belén decide radicarse en Montevideo; y elige Uruguay y Costa Rica para difundir su pensamiento libertario, a los que considera de escasa influencia religiosa.

En aquella época un conferenciante llamado Enrique Ferri sostenía que la mujer era inferior al hombre, física e intelectualmente,  Belén respondia que la mujer estába enferma por los consejos de los curas y la dominación patriarcal  y que se necesitaria generaciones para ir superando esa situación.

Durante su estadía en Uruguay dirigió el diario El liberal, en el cual escribía artículos en defensa de los niños ilegítimos, de la educación laica y de la separación de la iglesia y el estado. Belén conecto con todos los paises de América Latina Brasil, Argentina y Chile. Describió la situación del continente americano en su obra “El clericalismo en América” publicado en Lisboa, en 1915.

En 1913 llega a Chile, invitada por el diario La Razón, publicación dirigida por librepensadores. En Santiago diserto una serie de conferencias que fueron mal recibidos por los sectores clericales, incluso algunos asistentes fanáticos llegaron a golpearse con los seguidores de la oradora. La Revista católica difamó a Belén acusándola de divorciada, de ser una mujer sin hijos, de recorrer el mundo falseando la historia, y finaliza sosteniendo “¡este es el tipo de mujer sin sentimentalismos religiosos!”

A sus conferencias asistían también obreros y artesanos, vestidos como caballeros que parecían dominar las materias de la conversación de altura; no faltaban los gritos de ¡fuera los curas y los católicos intolerantes!

Recordaba Belén que en el concilio de Nicea se decidió si las mujeres tenían alma o no y sólo por dos votos se resolvió que el sexo débil tenía alma. Hubiera bastado que cualquiera de los dos votantes estuviera impedido de votar, para decretar que la mujer no tenía alma. Los cristianos siempre despreciaron a la mujer: “la mujer es la puerta del infierno”, San Ambrosio-, “la mujer no puede enseñar, no puede juzgar ni ser testigo” decía San Agustín. El abate Gaón dice que el infierno está enlozado con lenguas de mujeres. El padre Coloma, en su libro Pequeñeces pone en boca de una de las protagonistas que las mujeres descienden del rabo inquieto de una mona (Vitale y Antivilo 1999: 73).

En Iquique es recibida por numeroso público, que la aplaude. En el pequeño pueblo de Negreiros se instalan arcos de triunfo, en el norte se empiezan a formar organizaciones de mujeres, llamadas “Centros de Mujeres librepensadoras Belén de Sárraga”. Luego la gira se prolonga al sur, esta vez no en barco, sino en tren, visitando varias ciudades donde ofrece conferencias, que logran aglutinar a hombres y mujeres, seguidores del pensamiento de Belén. Es recibida apoteósicamente en Concepción y Talcahuano, cuna de las universidades laicas, que luchaban por el laicismo, contra “la carestía de la vida”, por el derecho al descanso dominical de las obreras, contra el alcoholismo en los sectores populares, y por la emancipación de las mujeres y contra el machismo.

En su segundo viaje a Chile, en 1915, la situación ha cambiado: los radicales comprometidos con el sistema político, han abandonado sus posturas anticlericales. La recepción de Belén fue mucho menos efusiva que en 1913 y sólo quedaba la lealtad y el entusiasmo de unos pocos, en su visita al norte, Belén es recibida por los nuevos centros femeninos que llevan su nombre: se canta la marsellesa y la estudiantina germinal. En su visita a Magallanes denuncia el abuso de los misioneros salesianos con los indígenas en las islas del Estrecho.

Los autores Vitale y Antivilo suponen que Belén regresó a Chile, pues consta que dio una serie de conferencias en Mendoza, en los años treinta. De su muerte, solamente se conoce una pista a través de un artículo de El Tarapacá de 1951 que informó: “completamente olvidada de los públicos de España y de América, acaba de morir en el país azteca a la edad de 77 años, llena de achaques propios de una senectud prolongada, doña Belén de Zárraga (sic), cuya palabra encendida pastosa y cálida, escuchó en varias ocasiones la Provincia de Tarapacá, allá por los años 1912 y 1915.

Como dijo Leopoldo Castedo, El regimen dictatorial de Franco se las ha arreglado para que se pierda su memoria. De Belén sólo quedan sus obras y el recuerdo de algunos escritores. De sus obras y de su vida, no hay mayores rastros. Se conoce la publicación de sus conferencias en Chile por el diario La razón que, según Vitale, alcanzó más de 10.000 ejemplares.

Comentario:

De ella se conserva el recuerdo de una inteligente y valiente mujer que dedico su vida a despertar las conciencias para defenderse de los pensamientos que relegaban a la mujer,  luchó con tesón por las ideas de igualdad entre hombres y mujeres.  Hoy nos queda la constancia de su dedicación ejemplar, valiente defensora de  los derechos de la mujer,  que permanece en la historia de las libertades como ejemplar luchadora, que se rebeló al conformismo de la sociedad sumisa y acondicionada por intereses dogmáticos, que relegaban a la mujer a seres con menos derechos.

El recordar su actividad y dedicación, es mantener su memoria viva, ejemplo por el que le corresponde un lugar privilegiado en la historia,  por ser una de las mujeres valientes que se negaron  a  aceptar la inferioridad de las mujeres, defendiéndose con inteligencia del entorno hostil a sus creencias.


Leonor de Aquitania,Duquesa de Aquitania y Guyena, Condesa de Gascuña, Reina consorte de Francia e Inglaterra y madre de la reina consorte de Alfonso VIII de Castilla,

Leonor de Aquitania (Aliénor d’AquitaineÉléonore de Guyenne (1122 -1204).

Nació en la ciudad de Poitiers, siendo la  mayor de tres hijos entre Guillermo de Aquitania y Leonor de Châtellerault, cuando falleció su único hermano se convirtió en heredera de sus padres, y tomo posesión del ducado al fallecer su padre cuando viajaba en peregrinación a Santiago de Compostela.  El ducado de Aquitania, que se extendía desde el Loira hasta los Pirineos y era mayor que los dominios directos del rey de Francia.

El 4 de julio de 1137 contrajo matrimonio a los 15 años de edad en Burdeos, con Luis VII de Francia. Ocho años más tarde,  nace su primera hija, María, futura condesa de Champaña.

La reina apoya el matrimonio ilegítimo de su hermana Petronila con el conde Raul I de Vermandois, considerado bígamo. Su comportamiento emancipado y liberal fue duramente criticado por la curia eclesiástica, más el rey francés no escuchaba, porque estaba locamente enamorado de su esposa.

En 1147, la pareja real marchó a la Segunda Cruzada, Leonor en su calidad de duquesa de Aquitania, y por tanto la mayor feudataria de Francia, insiste en partir como los demás señores feudales.

Durante su estancia en Antioquia, la relación de la reina con su tío Raimundo de Poitiers, príncipe de la ciudad, dio lugar a murmuraciones, que provocaron el distanciamiento entre el rey y la reina. Luis obliga a su mujer a volver con él a la fuerza. En su camino a Francia, se detienen en Roma donde el Papa trata de reconciliar a la pareja real, nació al poco su segunda hija, más la pareja estaba en tensión y con acuerdo mutuo decidieron la separación conservando Leonor todas sus posesiones. Consiguieron la anulación basándose el parentesco de ambos.

En 1152 Leonor contrae su segundo matrimonio, en Burdeos con el heredero al trono de Inglaterra Enrique II, y al unir los dominios  de Leonor mediante esa boda con las que poseía  ingles, Anjou, Maine y Normandía, se formo el llamado Imperio Angevino, en el cual las posesiones de territorios eran muy superiores a las que dominaba Luis VII.

Con este esposo tuvo numerosa descendencia  cinco varones y tres mujeres. En su corte, establecida principalmente en Poitiers, tuvo gran auge la lírica caballeresca, siendo mecenas de numerosos trovadores.

La infidelidad de Enrique II con una amante, provocó el enfrentamiento de Leonor y promovió la rebelión de tres  de sus hijos contra su padre el rey. Tras reprimir la rebelión, el rey encarceló a Leonor, primero en Chinon y luego en Salisbury, donde permaneció bajo arresto hasta la muerte del rey Enrique.

Recuperada la libertad, Leonor se convirtió en regente de los dominios angevinos durante las ausencias de su hijo Ricardo. Tras la vuelta de este rey de la Tercera Cruzada,

Leonor se retiró a la Abadía de Fontevrault. La muerte de Ricardo hizo que Leonor abandonara de nuevo su retiro hasta conseguir la coronación Juan otro de sus hijos.

En 1200, y contando con casi 80 años, con fuerte decisión, se traslada a Burgos, cruzando los Pirineos, visitar a su hija Leonor casada con el rey Alfonso VIII de Castilla, para estudiar a sus nietas las infantas castellanas, y escoger a la apropiada para convertirla en esposa del futuro rey francés Luis VIII, Eligió a Blanca, una acertada elección pues fue una reina de Francia modelo de virtudes, célebre por su habilidad política y regente del reino en tres ocasiones.

Leonor Murió en1204 a los 82 años de edad, siendo sepultada en la Abadía de Fontevrault, junto a su esposo Enrique y su hijo Ricardo.

Comentario:

Una enérgica mujer, alejada de la sumisión resignada al libertinaje de los varones celosos o infieles, manteniendo su dignidad aunque le costase el divorcio o el destierro, exigiendo la igualdad de derechos y obligaciones. Una precursora de la igualdad de genero, lo que hoy llamaríamos feminista defensora de los derechos de la mujer.


Elena Ortúzar, la segunda esposa de Vicente Blasco Ibáñez

Doña eEena, pintada por Sorolla.


Elena (Chile, 1872-1963) Su bella figura la realzaba con joyas exclusivas de Cartier, visones y chinchillas lucían con naturalidad en la chilena Elena Ortúzar  y hasta en su honor un día volaron cenizas de La voluntad de vivir, la novela escrita ante su desdén y quemada en su honor por el novelista Vicente Blasco Ibáñez, su amante durante años y finalmente marido.

Elena, Chita para sus elitistas familiares y amigos, conoció a Blasco en Madrid, donde había llegado junto a su marido agregado cultural de la embajada chilena, varón de mucha más edad que ella, aunque adornado por la propiedad de una fabulosa mina de cobre en los Andes. Elena había llegado a Madrid cuando la ciudad se preparaba para la boda de Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg, en marzo de 1906, integrándose de inmediato en la alta esfera madrileña, bien dispuesta ante la novedad de una extranjera desenvuelta y chic

Elena era rubia, alta, bellos ojos azules realzados con modelos de Cartier y Bousseron, y una exuberancia que hoy resultaría excesiva pero que entonces arrebataba, respondía al prototipo de mujer mundana que brillaba en embajadas, teatros, casinos o estudios de artistas como Sorolla, al que pagó una fortuna de diez mil pesetas de entonces, una fortuna, por retratarla vestida de noche, enjoyada y tocada con una estola de armiño. El lujo era parte de su vida, nació en Santiago de Chile en una familia de ascendencia vasca y varios presidentes de la República.

Así la conoció Blasco hacia 1905, ya convertido en celebridad por novelas como La barraca y Cañas y barro y por sus actividades políticas y periodísticas. Cercano a la cuarentena y padre de cuatro hijos, su matrimonio con María Blasco se resentía de los duros años de embargos, exilio, cárcel y escarceos amorosos del artista.

Una ruptura de los amantes provoca el despecho de Blasco, y describe en La voluntad… a una bella sudamericana casada pero insatisfecha sexualmente, imperiosa y arrogante que lleva a un hombre célebre al suicidio. Una llamada de Chita provoca la reconciliación y la quema de la edición en la Malvarrosa un día antes de publicarse, hecho tan inusual en la literatura como la personalidad del novelista.

Desde entonces, estará con él cuando es agasajado por el sultán turco, da la vuelta al mundo o llega el vértigo de la fama y el dinero a espuertas con Los cuatro jinetes del Apocalipsis, primer best seller mundial y segundo libro más leído tras la Biblia, que convirtió al autor en icono mundial al ser adaptado en Hollywood con celebridades como Greta Garbo o Valentino.

Católica devota, solo al enviudar convivió abiertamente con Blasco en la

legendaria villa Fontana Rosa de Menton (Francia), donde se casaron al enviudar también él en 1925. Chita sobrevivió al escritor treinta y cinco años y murió en Santiago de Chile, donde se conserva su imponente retrato de Sorolla.

La voluntad de vivir fue escrita en dos meses, se publicó en abril de 1907 y

marca una nueva etapa en la vida personal y artística de Blasco Ibáñez, coincidiendo con sus cuarenta años y el encuentro con Elena Ortúzar, Chita. la descubrió Blasco en el estudio de su amigo Sorolla que, como él,

había sido galardonado en diciembre de ese año con la Legión de Honor francesa. Esta condecoración fue un paso más en el reconocimiento internacional del escritor y llenó de orgullo a sus paisanos, que lo celebraron leyendo en voz alta sus novelas en los casinos, vendiendo su retrato a cinco céntimos de peseta y con un multitudinario homenaje en el Teatro Principal, que él agradeció con un telegrama divulgado en El Pueblo.

La relación entre la mujer de la alta sociedad, ferviente católica y adinerada, con el escritor anticlerical y populista debió empezar muy pronto, a juzgar por las fechas de La voluntad de vivir, que narra el amor pasional de una bella sudamericana adúltera, caprichosa y voluble con un sabio español de renombre, ex diputado, al que la dama mortifica hasta arrastrarlo al suicidio. Las coincidencias autobiográficas le parecieron a Chita tan alarmantes como para suplicar a Blasco que parara la edición, y él lo hizo al mejor estilo blasquista:

Quemó la edición entera ante su casa familiar de la Malvarrosa. Aunque se

salvaron algunos ejemplares, el gesto le valió la reconciliación y dejar atrás

los romances sucesivos al margen del matrimonio por una relación exclusiva y estable en tierras francesas a partir de enviudar Chita en 1917, que acabó de facto con el matrimonio de Blasco. El traslado a Francia coincide también con su definitiva proyección internacional.

Chita acompañariá a Blasco en todos los demás viajes reales y literarios que le esperan: París con sus salones, museos y restaurantes; Oriente y la recepción con el sultán turco; la vuelta al Mundo; Nueva York; o su transformación en personaje de la jet set internacional, asiduo del casino

de Montecarlo y vestido con monóculo y frac. El éxito catártico y multimillonario de Los cuatro jinetes del Apocalipsis, su novela contra la Primera Guerra Mundial, le colocó en unas cimas de popularidad internacional no superadas en vida por ningún otro escritor español. Considerada el primer best seller internacional, solo en Estados Unidos alcanzó el millón de ejemplares y su portada fue reproducida en jabones, camisetas, cigarrillos, juguetes…, convirtió a su autor en un hombre inmensamente rico y tal éxito solo lo ensombreció la muerte en 1919, a los veintitrés años, de su hijo Julio César.

Instalado con Chita en la fabulosa Vila Fontana Rosa de la Costa Azul, en

Menton, a partir de 1921, Blasco solo se diferencia de los demás millonarios en que escribe catorce horas diarias. Por lo demás, frecuenta el cercano casino de Montecarlo porque a Chita le encanta jugar a la ruleta y vive rodeado de personajes mundanos, como el aspirante carlista Jaime de Borbón, que se convierte en uno de sus mejores amigos. En Menton lo describe el escritor y periodista Josep Pla, paseando entre el inmenso jardín dedicado a los escritores, la casa y el pabellón separado donde tiene su despacho, como «un hombre absolutamente rodeado de gloria […], era rico, ruidoso, importante, y su nombre volaba de un continente a otro». Pla menciona la presencia del chofer personal y del automóvil «enorme y aparatoso» que les conduce a comer al mítico Gran Casino de la Costa Azul, donde Blasco se movía con familiaridad y «era tratado de acuerdo a la gloria de su obra».

Desde Francia viajó a Valencia su ciudad natal,  para asistir a una semana de homenajes y fue recibido como un auténtico héroe: una lápida con su nombre, un arco triunfal en su honor en la calle San Vicente, un desfile de cabalgatas alegóricas sobre La barraca, una carroza portando el busto gigante y laureado del novelista, sería la última visita a Valencia, y estuvo  acompañado de sus hijos.

Pocos años después, el mismo ayuntamiento retiró todas las placas y signos

públicos referentes al novelista, proscrito por escribir el manifiesto Una nación secuestrada contra la dictadura de Primo de Rivera. La policía registró su casa familiar en Valencia, secuestró sus bienes y se llevó detenido a su hijo Sigfrido.

UNA DE LAS ESPOSAS EJECUTADAS DE ENRIQUE VIII-CATALINA HOWARD-.

Catalina Howard (1522-1542): Ocupó el trono real de Inglaterra como quinta esposa de Enrique VIII. Era prima de primer grado de la reina ejecutada Ana Bolena. Su casamiento con el rey se debió quizás a una imposición familiar. Ello se deduce por dos posibles razones: por un lado, se estima que estaba enamorada de otro hombre, el joven y apuesto Culpeper, de quien se murmuraba que era su amante. De otra parte tenia resentimiento a un rey que había decapitado a su prima. En la corte las damas manifestaban abiertamente que la que se casara con el rey tendría dos cabezas: “una para conservarse viva y la otra para ser decapitada por él rey.  Enrique era un rey avejentado, obeso, enfermo, y aficionado a la bebida,  no le resultaba atractivo a Catalina, que era cinco años menor que la hija de su futuro esposo. El rey Enrique manifestaba estar enamoradísimo de la joven y bella pelirroja, a la que llamaba “su rosa sin espinas” y por esto la boda y la coronación de la nueva reina se efectuaron casi inmediatamente de la anulación de su anterior matrimonio.

El clan Howard, a muy ambicioso, la propia Catalina era más dada a las intrigas amorosas que utilizaba con proyectos de ambición política. Catalina Howard no supo obtener apoyos dentro de la Corte, ni la simpatía de su hijastra, María, hasta el punto de expresar que “Lady María no la trataba con la debida reverencia, pareciendo olvidar que ella era sólo una bastarda real”. La madrastra retribuyó la malquerencia, logrando que el rey hiciera despedir a tres de las damas de honor de la princesa María y le redujera el dinero que le era otorgado para sus gastos. La princesa decidió entonces que le era más provechoso acordar con la nueva reina y, al hacerlo, le fueron devueltas sus damas de honor y su renta.

Al poco tiempo a través de las intrigas cortesanas Catalina fue acusada de adúltera. Se dijo que Catalina era promiscua, que lo había sido antes de su matrimonio y lo siguió siendo durante éste, que seguía viéndose con su antiguo amante Culpeper y con otros, y que el único que lo ignoraba era el rey. Como elementos probatorios de la infidelidad y el comportamiento licencioso de Catalina, se ofrecieron al rey una serie de cartas “apasionadas” escritas por la reina a uno de sus amantes. La reina apenas sabía escribir su nombre, lo que demuestra la falsedad de estas supuestas pruebas. Es decir, que ni al mismo rey pudieron haber engañado. Pero éste las admitió, quizá para reforzar su orden de encarcelamiento de su esposa y su posterior condena, acusada de falta de castidad antes de su matrimonio y adulterio durante éste. Cuando por orden del rey, fue encerrada en la torre del castillo de Hampton Cauri, a orillas del Támesis.  No hubo clemencia para ella y posteriormente la condujeron en un bote por el Támesis para trasladarla a la Torre de Londres, para ser allí decapitada cuando contaba apenas veinte años. En la actualidad se dice que el fantasma de Catalina Howard deambula por la galería que conduce a la capilla del magnífico palacio de Hampton Court y que en el aniversario de su captura pueden escucharse sus estridentes gritos.

Catalina, fue la segunda de las 5 hijas de Lord Edmund Howa y Joyce Cultpepper. El padre de Catalina tenía problemas económicos. Su sobrina Ana entonces reina, le consiguió un empleo en el gobierno, trabajando para el rey en Calais. En ese momento, la joven Catalina fue enviada a vivir con su abuela, Elizabeth que regentaba una casa de huéspedes y recibía a numerosos visitantes; a los 12 años, inicio un romance con su profesor de música, Henry Mannox. El romance terminó cuando Catalina se enamoró de un joven secretario, Francis Dereham. Se convirtieron en amantes, asunto que pasó a ser del conocimiento de los huéspedes de la mansión.

A finales de q539, Catalina consiguió el empleo de dama de compañía de la nueva esposa de Enrique VIII, la reina Ana de Cleves. Al ser una adolescente atractiva, Catalina captó la atención del rey Enrique que anuló su matrimonio con Ana, y se casó con Catalina -que había sido su amante durante meses.  Enrique, llenó a su joven esposa de joyas y otros regalos extremadamente caros. El rey desconocía el pasado de Catalina a la que consideraba una reina joven y virtuosa.

A pesar de todas estas riquezas, Catalina encontró que su matrimonio no le satisfacía. Le desagradaba el cuerpo de su esposo y buscaba entretenimientos amorosos en cualquier parte. Inició un romance con uno de los cortesanos favoritos del rey, Thomas Culpeper, antiguos huéspedes de la casa de su abuela contactaron con Catalina para pedirles favores a cambio de su silencio. Sus antiguos amantes Henry Mannox y Francis Dereham estaban entre ellos.

Aumentaron los rumores sobre la conducta de la reina. Uno de los antiguos compañeros de Catalina reveló las relaciones que la reina había mantenido. En un principio, el rey no quiso creerlo hasta que las evidencias fueron demasiado claras para negar el hecho. Catalina fue puesta bajo vigilancia en sus aposentos, acompañada tan sólo de una de sus damas de compañía. Fue interrogada por los consejeros del rey en numerosas ocasiones.

Fue acusada de adulterio que, en el caso de la reina, significaba traición y condenada fue llevada a la Torre de Londres en  1542. La noche anterior a su ejecución, Catalina pasó horas practicando como colocar su cabeza sobre el cadalso. Fue ejecutada y llegó al cadalso con dignidad, aunque se la veía pálida y aterrorizada. Antes de morir, pidió perdón y rezó por la salvación de su alma. Su muerte fue rápida. Catalina fue enterrada en la capilla de San Pedro-ad-Vincula.

Comentario:

Está historia que incluye ambiciones y deseos sexuales exacerbados, fue una historia que fue divulgada mediante las publicaciones de caña y cordel que recorría España, con los ciegos cantores.

Fuente: Vida y Pasión de Grandes Mujeres – Las Reinas – Elsa Felder