La imagen del poder

En la posada española

El príncipe de Baviera Luis I en una visita a Roma organizó un pequeño almuerzo en una posada. Al príncipe bávaro le acompañan un grupo de artistas alemanes. Para recuerdo,  el pintor Franz Ludwig Catel recibió el encargo de plasmar el encuentro en un lienzo. El resultado es una pintura realista, sin grandezas ni exaltaciones hacia el poder que podemos contemplar en la Neue Pinacoteke de Munich . La escena a ras del suelo muestra la alegría contenida en las botellas de vino español, según vemos en la pared de la posada, que va desparramándose por los comensales. Estamos en 1824 y Luis I, amante del clasicismo y del arte medieval,  impulsó el trabajo de los artistas que” reflejaran  todos los aspectos de la existencia” según sus propias palabras en la ceremonia de inauguración de la Pinacoteca de Munich.

Uno se pregunta en este otoño lluvioso de 2009  ¿cabe imaginarse al príncipe Felipe de España en una cervecería con un grupo de amigos y encargar una pintura así de natural a Antonio López?   Yo no me lo puedo imaginar, independientemente de la idosincrasia de nuestro Borbón, porque hoy la imagen y el que dirán es más aterrador que entonces. Hoy viven las élites del poder, aunque parezca lo contrario, más encadenadas al qué dirán que entonces. Un ejemplo muy sencillo lo tenemos en el revuelo que han levantado muchos hipócritas sobre la foto de las hijas de Zapatero con Obama; y eso que era  una foto oficial.