EL MODERNISMO EN LA CONSTRUCCIÓN GALLEGA

El modernismo gallego se ve enriquecido por la necesidad de luz en los edificios, logrando con las grandes cristaleras conseguir espacios alegres e iluminados, en la ciudad de A Coruña se conoce al barrio de estas construcciones frente al mar “La Ciudad de las Cristaleras” consiguiendo además de unas bellas formas para ka decoración de las fachadas.

Un viaje a Galicia nos permite un recorrido por los edificios modernistas gallegos de principio del Siglo XX,  con una cantidad importante y con algunas excepciones bien conservadas, que utilizan formas clásicas con mejoras y rasgos ornamentales modernistas en vigor.  Con la peculiaridad de los espacios salientes de cristaleras construidas en madera pintadas casi sin excepción de blanco, sobre ménsulas de piedra y con balcones de hierro forjado.  Estos modelos fueron adoptados por los burgueses enriquecidos con el comercio ultramarino y por la incipiente industria naval y conservera, que mostraban su prosperidad económica y cultural a la sociedad de su tiempo. El modernismo comenzó en Viena y se extendió a los paises europeos.

Estas son algunas muestras:

Verano 2010

las fotos son de: A Coruña, Betanzos, El Ferrol, Pontevedra y Santiago de Compostela.

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EL TRIBUNAL DE LAS AGUAS DE VALENCIA

Tribunal de las Aguas Siglo XIX
Tribunal de las Aguas Siglo XX
Tribunal de las Aguas siglo XXI


…testimonio único de una tradición cultural viva: la de la justicia y el gobierno democrático y autogestionario de las aguas por parte de los campesinos levantinos en el ámbito de las huertas que rodeaban las grandes ciudades de la fachada mediterránea de la Península Ibérica…

A las 12 en punto del mediodía DE Cada jueves, mientras suenan las campanas del Miguelete el Tribunal se constituye formalmente en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral Valencia, en la plaza la Virgen. El alguacil, con el permiso del presidente, llama a los denunciados de cada una de las acequias, con la tradicional frase: “denunciats de la sèquia de…! ”. El juicio se desarrolla de forma rápida, oral e íntegramente en valenciano. El denunciante, que suele ser el guarda de la acequia a la que pertenece el infractor, expone el caso ante el Tribunal, y después el denunciado se defiende a sí mismo y responde a las preguntas del síndico de la acequia a la que pertenece. Es a continuación cuando el Tribunal, con la excepción del síndico de la acequia en cuestión, decide la culpabilidad o no del denunciado, y en caso afirmativo, es el síndico de la acequia quien impone la pena a pagar por el infractor, de acuerdo con las Ordenanzas de la propia Comunidad de Regantes. Todavía hoy en día la pena se impone en “sueldos”, tal y como se hacía en época medieval, entendiéndose actualmente por “1 sueldo”, el sueldo diario del guarda de la acequia.

El historiador y geógrafo Al-Razí alaba la bondad del término de Valencia. Destaca el contraste que existía entre las llanuras costeras y las montañas del interior. Alude a la fertilidad de la zona de Borriana, que es toda irrigada, y resalta la importancia del azafrán en el término de Valencia, diciendo que lo exportan a todas las partes del mundo.

La «Balansiya» o área de Valencia desarrolló una agricultura próspera. Los autores ensalzan los primores de la Huerta de Valencia y los cuidados con que los campesinos muladíes, mozárabes y beréberes saben aplicar como consecuencia de la experiencia agrícola multisecular trasmitida desde hace siglos.

El cronista Al-Udrí, que visitó Valencia a mediados del siglo XI, señala la importancia del cultivo del arroz, alimento que se vendía a toda Al-Andalus y se comercializaba a través del puerto de Valencia. Describe que el río regaba sus orillas, cubiertas de jardines, huertas y explotaciones agrícolas sin interrupción. Sin embargo, de las afirmaciones de Al-Udrí se extrae que predominaba el secano en la agricultura valenciana en la primera mitad del siglo X. El historiador Yaqut, al hablar de la zona de Dénia, menciona la abundancia de higueras, vides y almendros, sin aludir a los cereales. Al-Idrisí confirma esta observación al citar las vides y los almendros. El naranjo agrio era conocido, pero se cultivaba como árbol decorativo.

Grandes avances técnicos se produjeron en la agricultura de Sarq al-Andalus -tierras actuales valencianas- : se perfeccionaron los métodos de cultivo, se aclimataron nuevas plantas, se desarrolló los sistemas de riego. El Tribunal de las Aguas de Valencia es una institución peculiar que regula la distribución del agua y su mejor aprovechamiento en la Huerta de Valencia. Aunque se instituyó en época romana, tal como ha llegado a nosotros es un legado de la Valencia musulmana. Si seguimos a los tratadistas fue durante los soberanos Abd al-Rahman III y Al-Hakam II en el siglo X cuando quedó organizado en forma similar a como funciona actualmente.

El Tribunal de las Aguas de Valencia, ó Tribunal de la Vega de Valencia es un  Jurado de Riegos encargado de dirimir los conflictos por el agua de riego entre los agricultores de las Comunidad de Regantes de Valencia, de las acequias que forman parte de esta comunidad  (Cuart, Benàger,Faitanar, Tormos, Mislata, Mestalla, Favara, Rascaña y Rovella). El conjunto de estas acequias forman la denominada Vega de Valencia, sobre la que tiene jurisdicción el Tribunal, que junto a la Acequia Real de Moncada, con jurisdicción aparte, forman la huerta de Valencia

Los regantes que han incumplido las normativas son sentenciados, es la aplicación de justicia sin escritos, sin abogados, donde el valor de la palabra dada por el agricultor valenciano, tiene el valor del señorío y caballerosidad de está tierra valenciana. A la que en septiembre de 2009 se la designo,  como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


Parque Nacional de Masai Mara, leones y animales del SerenguetI.

El parque nacional Masai Mara, es famoso extraordinaria en cantidad y variedad de  fauna está situado al sudoeste de Kenia en el Serengueti, en el valle del Rift, territorio de los Masai o Massai, frontera con Tanzania, son terrenos de sabana, de transito entre el desierto y la selva, solo pobladas por acacias y vegetación baja.

La fauna se concentra en la parte occidental del valle, donde el acceso al agua es más fácil, abunda la población de leones y contiene una reserva de animales en peligro de extinción como guepardos,  hipopótamos y rinocerontes.

El Serengueti esta poblado por una extraordinaria población de ñus un animal que aparenta una semejanza de animal cruzado entre una vaca y un antílope,  son herbívoros que prosperan en África y forman los rebaños más numerosos de África y del mundo, .más de un millón de estos ejemplares emigran en julio en busca de hierba fresca y regresan en octubre, Su evidente parecido con el ganado vacuno le da su nombre inglés de “wildebeest”, que podría traducirse por “Ganado salvaje”, mientras que el nombre español de “Ñu” es onomatopéyico, al reproducir el sonido de los mugidos del animal. Las hembras alumbran al principio de la estación de las lluvias y las crías pueden correr a los pocos minutos de nacer; durante su juventud, los ñus son incluso más rápidos en la carrera que sus adultos, pudiendo alcanzar los 80km/h y los más viejos alcanzan los 60km/h. Otras especies como gacelas, cebras y jirafas y hogar de más de 450 especies de aves.

Está administrado por el gobierno de Kenia, y tiene una fuerte vigilancia contra los cazadores furtivos africanos y turistas que desean conseguir un  trofeo.

Los masais son un pueblo estimado en unos 900.000 individuos, que viven en Kenia meridional, y en Tanzania septentrional, son pastores nómadas que viven  en las llanuras abiertas del sudeste de Kenia y el nordeste de Tanzania. Su vida y su cultura, giran en torno al ganado vacuno, el cual representa su riqueza, en atención a su ganado se convierten en nómadas, que llevan a pastar sus reses donde encuentren abundante hierba. Crían además cabras, y ovejas, en sus desplazamientos llevan sus pertenencias sobre animales de carga sobrios como son los burros. No cultivan aunque recolectan las plantas que en su deambular  encuentran.

Los masais viven en asentamientos llamados manyattas, círculos de chozas hechas de ramitas y rodeadas por empalizadas (“bomas”) para encerrar el ganado. Las chozas se construyen con unos ladrillos preparados a base de excrementos de animales, paja y barro a fin de impermeabilizarlos y darles resistencia. Las paredes interiores de este especial adobe, son alisadas y posteriormente ahumadas y suelen contar con diminutos tragaluces pero no ventanas.

Su vida cultural está llena de celebraciones. La versión masai de los grupos de edad consta de infancia, guerrero menor (moran), guerrero mayor, adulto menor y adulto mayor. Cada generación de hombres constituye un grupo que pasa sucesivamente por cada grado de edad. Tras la circuncisión, los chicos se convierten en guerreros menores.

Tanto los hombres como las mujeres lucen vistosas dilataciones en las orejas de hasta un palmo de longitud en la parte inferior del pabellón auricular, y del diámetro de una moneda pequeña en la parte superior, que acostumbran a adornar con maderas y cuentas de colores. La artesanía masai es muy destacable, principalmente en cuanto a productos textiles, tallas de madera, abalorios y adornos de hematita,  un mineral compuesto que contiene un 70% de hierro que tiene un bello acabado pulido. Acostumbran a vestir una tela anudada sobre los hombros de vivos colores, generalmente rojas con diseños geométricos, sobre otras piezas de ropa.

Hoy se están convirtiendo en actores teatrales que representan sus de danzas rituales y cánticos, que efectúan frente a los turistas a cambio de dinero y regalos, solo se dejan fotografiar si se les entrega una gratificación que les compense de tan gran afrenta que les roba un trozo de alma.

Sus creencias místicas se basa en todo lo que conciernen a su mundo y a su ganado, las vacas son sagradas, y también su tierra y todos los elementos concernientes a su ganado. El ganado provee de todas las necesidades a los masais: leche, sangre y carne para su dieta (producen una especie de yogur fermentando la leche con sangre de animal) y cuero y pieles para su ropa.

El parque nacional Masai Mara, es famoso extraordinaria en cantidad y variedad de  fauna está situado al sudoeste de Kenia en el Serengueti, en el valle del Rift, territorio de los Masai o Massai, frontera con Tanzania, son terrenos de sabana, de transito entre el desierto y la selva, solo pobladas por acacias y vegetación baja.

La fauna se concentra en la parte occidental del valle, donde el acceso al agua es más fácil, abunda la población de leones y contiene una reserva de animales en peligro de extinción como guepardos,  hipopótamos y rinocerontes.

El Serengueti esta poblado por una extraordinaria población de ñus un animal que aparenta una semejanza de animal cruzado entre una vaca y un antílope,  son herbívoros que prosperan en África y forman los rebaños más numerosos de África y del mundo, .más de un millón de estos ejemplares emigran en julio en busca de hierba fresca y regresan en octubre, Su evidente parecido con el ganado vacuno le da su nombre inglés de “wildebeest”, que podría traducirse por “Ganado salvaje”, mientras que el nombre español de “Ñu” es onomatopéyico, al reproducir el sonido de los mugidos del animal. Las hembras alumbran al principio de la estación de las lluvias y las crías pueden correr a los pocos minutos de nacer; durante su juventud, los ñus son incluso más rápidos en la carrera que sus adultos, pudiendo alcanzar los 80km/h y los más viejos alcanzan los 60km/h. Otras especies como gacelas, cebras y jirafas y hogar de más de 450 especies de aves.

Está administrado por el gobierno de Kenia, y tiene una fuerte vigilancia contra los cazadores furtivos africanos y turistas que desean conseguir un  trofeo.

Los masais son un pueblo estimado en unos 900.000 individuos, que viven en Kenia meridional, y en Tanzania septentrional, son pastores nómadas que viven  en las llanuras abiertas del sudeste de Kenia y el nordeste de Tanzania. Su vida y su cultura, giran en torno al ganado vacuno, el cual representa su riqueza, en atención a su ganado se convierten en nómadas, que llevan a pastar sus reses donde encuentren abundante hierba. Crían además cabras, y ovejas, en sus desplazamientos llevan sus pertenencias sobre animales de carga sobrios como son los burros. No cultivan aunque recolectan las plantas que en su deambular  encuentran.

Los masais viven en asentamientos llamados manyattas, círculos de chozas hechas de ramitas y rodeadas por empalizadas (“bomas”) para encerrar el ganado. Las chozas se construyen con unos ladrillos preparados a base de excrementos de animales, paja y barro a fin de impermeabilizarlos y darles resistencia. Las paredes interiores de este especial adobe, son alisadas y posteriormente ahumadas y suelen contar con diminutos tragaluces pero no ventanas.

Su vida cultural está llena de celebraciones. La versión masai de los grupos de edad consta de infancia, guerrero menor (moran), guerrero mayor, adulto menor y adulto mayor. Cada generación de hombres constituye un grupo que pasa sucesivamente por cada grado de edad. Tras la circuncisión, los chicos se convierten en guerreros menores.

Tanto los hombres como las mujeres lucen vistosas dilataciones en las orejas de hasta un palmo de longitud en la parte inferior del pabellón auricular, y del diámetro de una moneda pequeña en la parte superior, que acostumbran a adornar con maderas y cuentas de colores. La artesanía masai es muy destacable, principalmente en cuanto a productos textiles, tallas de madera, abalorios y adornos de hematita,  un mineral compuesto que contiene un 70% de hierro que tiene un bello acabado pulido. Acostumbran a vestir una tela anudada sobre los hombros de vivos colores, generalmente rojas con diseños geométricos, sobre otras piezas de ropa.

Hoy se están convirtiendo en actores teatrales que representan sus de danzas rituales y cánticos, que efectúan frente a los turistas a cambio de dinero y regalos, solo se dejan fotografiar si se les entrega una gratificación que les compense de tan gran afrenta que les roba un trozo de alma.

Sus creencias místicas se basa en todo lo que conciernen a su mundo y a su ganado, las vacas son sagradas, y también su tierra y todos los elementos concernientes a su ganado. El ganado provee de todas las necesidades a los masais: leche, sangre y carne para su dieta (producen una especie de yogur fermentando la leche con sangre de animal) y cuero y pieles para su ropa.

Los Massais jamás matan animales salvajes, si  los hiciesen, ellos tienen creencias de que creen los dioses se irritarían y al entrar en cólera les enviaria desgracias y mala suerte, tales como que no lloviese, lo que impediría que creciese la hierba. Sin pastos su ganado moriría y ellos morirían con él.  Únicamente los Massais, tendrán obligación de matar un León en su vida, sin otra arma que su lanza, en su iniciación de paso de adolescente a hombre. De no hacerlo no podrían tener esposa.

Danzante massai.

Fotos en Londres

Nuestra compañera Fina Fernández, pertinaz correcaminos, nos envía un reportaje fotográfico de su visita a Londres, que publicamos para el deleite de nuestros amigos lectores.

Se asombro de la riqueza de los museos, de los países que Inglaterra colonizo o que intervino en guerras,

Trafalgar Square, y en lo alto la estatua de Nelson,

Torre de Londres

Otra vista de la Torre de Londres

Catedral de St. Paul

La noria, llamada el Ojo de Londres

El Parlamento

El Tamesis desde la Noria

Panoramica desde el apartamento donde se alojó

Interior de un Pub

Puente de Londres

Nuestra amiga suerte, de poder realizar estos viajes y de conseguir tan estupendas fotos en días soleado, lo cual no es nada común en este país. Gracias Fina.

VISITA A Dysneyland Paris.

Los padres de unas niñas llamadas Clara y Alejandra, nos entegan unas fotos de un divertido parque infantil, donde conocieron personalmente a personajes de quien han leído sus aventuras.Tambien se divierten los adultos que se sienten frustados porque en su juventud, ellos no visitarón, por dos razones:

  • No había economía familiar que los pudiera subvencionar.
  • Ni los medios de comunicación eran tan fáciles ni de bajo coste.

Si hablamos de los abuelos….. En aquella época era ya de bastante esfuerzo poder mantener a la familia.

Finlandia 384

Finlandia 382

Finlandia 413

Finlandia 393

Finlandia 411

Finlandia 403

LA MONTAÑA EN EQUILIBRIO, en Cuenca.

PAJARONCILLO

PAJARONCILLO

LAS CORBETERAS

LAS CORBETERAS

PEÑAS EQUILIBRISTAS

PEÑAS EQUILIBRISTAS

COLUMNAS QUE SOSTIENEN EL CIELO

COLUMNAS QUE SOSTIENEN EL CIELO

MONTAÑA, AUPADA EN OTRA MONTAÑA

MONTAÑA, AUPADA EN OTRA MONTAÑA

LAS CORBETERAS”, BELLEZAS DE LA NATURALEZA.

Corbetera en lenguaje, informal de la serrania conquense es la tapa de barro de una olla o puchero. El paraje tiene tramos que recuerdan a una alta torre construida con gigantes tapas de pucheros.

Visitamos un pueblo minúsculo y casi deshabitado, con menos de cien habitantes, aunque en verano su población aumenta de forma considerable. Pajaroncillo, cuyo nombre nos envía al pueblo vecino llamado Pajarón que según comenta un  residente hace referencia a un pájaro grande, por tanto PAJARONCILLO seria lugar pequeño del pájaro grande. Fue zona agrícola  de trigo candeal que producía harinas para panes grandes, blancos, crujientes y olorosos que llamamos de “pueblo” una de las cosas buenas que no tenemos en las capitales. Su valle era residencia de ganados, encrucijada de caminos y descanso de rebaños trashumantes con ovejas lecheras y cabras acrobáticas cuando eran trasladados por los pastores a los pastos frescos del verano.

Las montañas de Rodeno, que son aglomeración de areniscas rojizas que estuvieron inmersas en el mar antes de los grandes plegamientos, ofrecen un  espectacular paraje en las “Las Corbeteras”, cercano a Pajaroncillo en la serranía baja de la provincia de Cuenca (España), en la carretera  de Carboneras de Guadazaón a Cañete, paralela al río Cabriel, ofrece el deleite de poder admirar los paisajes producto de la Naturaleza, donde la erosión ha labrado las piedras, para lograr formas inéditas  de belleza caprichosa en descomunales tamaños que proporcionan un rincón como si estuviera diseñado por hadas o magos. Es allí donde comienza el territorio de la increíble hoz que ha formado el  río en su camino al mar, en un paraje hermoso guardado por pinos con aromas a resina en una atmósfera  enriquecida por el aire puro, que la alquimia vegetal ha filtrado en los inmensos bosques.  La mejor entrada está saliendo de Cuenca dirección Cañete, a los pocos metros de pasar el KM. 486, hay a la derecha del conductor un espacio junto al rio Gabriel, donde se puede aparcar. Desde alli hay un paseo muy agradable y facil en un camino ancho, solo un trozo tiene las piedras sueltas por la bajada de aguas, la cuesta es corta y suave tiene aproximadamente un Kilometro y medio. Merece un esfuerzo porque la belleza del entorno es sensacional.

De la misma estructura geológica es el conocido “Castillo de Pajaroncillo”, también llamado: “el Saladar”. Fue hermoso refugio de asentamientos humanos, que nuestros antecesores habitaron hace miles de años, estas tierra estuvieron habitadas en la Edad de Hierro y Bronce como demuestran los refugios de poblados rupestres hallados, el Castillo por su situación casi inexpugnable fue utilizado por todas las civilizaciones como defensa de territorios, los romanos,  los árabes  y hasta  la avanzada del Marquesado de Moya en tiempos modernos. Se conservan los aljibes y cisternas talladas en la roca que servían para recoger agua con que poder soportar los asedios y acosos enemigos.  En el valle una extensa capa freática cercana a la superficie facilitó aguas subterráneas y los asentamientos.

Incluimos las fotos de la excursión, que fue coronada por una merienda junto al riachuelo cantarín  de aguas frías y rodeados de pequeños pájaros que nos solicitaban unas migas. El “Pajarón” no existe o no se presentó, nos lo imaginamos sobrevolando aquel cielo azul lleno de luz, posándose orgulloso  desde su atalaya de vigilancia en lo alto de las corbeteras, protegiendo el entorno de la rapacidad humana hoy contenida que destruyo paredones para obtener piedras rodenas y construir viviendas, mesas de jardines y barbacoas.

Tampoco apareció ningún cartel indicador, lastima que rincón de tanta belleza, no haya merecido de la Delegación de Turismo de Castilla La Mancha un cartel indicador de los que cuestasn 30 Euros, espèramos que sea un olvido a rectificar, porque si fuera negligencia mereceria una critica severa.

Bueno es pequeño