LA REBELIÓN DE LAS GERMANIAS EN VALENCIA Y BALEARES ENFRENTADAS AL AUTORITARISMO MONARQUICO.

Fue un conflicto armado que se produjo en el Reino de Valencia a comienzos del reinado de Carlos I, que tuvo su origen por la protestas de elevados impuestos, aunque se produjo en la  mksma época y motivo que  la rebelión de las Comunidades de Castilla (1519 y 1523) eran procesos aislados sin relación entres si.

Durante el reinado de Fernando el Católico  los artesanos del Reino de Valencia  fueron incluidos en milicias para que en caso de invasión se defendieran con lucha a los ataques de las flotas berberiscas. La germanía (de germà, hermano en valenciano) era el sistema de reclutamiento que intentaron instalar para defenderse de las incursiones piratas. Al estar armados esta protesta, se hizo más cruenta de las Germanías. El rey Carlos I estaba por aquel entonces  en Aquisgrán concentrado en su coronación como emperador, y las únicas medidas que tomó ante la revuelta fue la prohibición del uso de armas, prohibición que nadie tuvo en cuenta.

Eran periodos dificiles en la sociedad valenciana  donde predominaba la clase social  burguesa, este revuelta social lo fue contra la nobleza, la cual había huido de la ciudad ante una epidemia de peste en 1519. Su inicio fue progresivo y jalonado de actos legales y de protesta, tras la huida de la nobleza, las clases medias y gremiales de la ciudad se hicieron progresivamente cargo los representantes de los gremios para regir la capital valenciana.

La Junta  intentaba instaurar un sistema en el que estuviera prohibido el trabajo sin el   control de los gremios. El líder moderado al principio fue Joan Llorenç), pero éste murió en 1520, con lo que entraron en juego los grupos más radicales, liderados por Vicente Peris un fabricante de terciopelos. En consecuencia, el movimiento sufrió una radicalización progresiva, convirtiéndose en una guerra abierta y con episodios como el asalto e incendio de la morería deValencia, a la que se acusaba de colaborar con los nobles. La rebelión se extendió a la huerta, con saqueo de tierras y haciendas de los nobles. Se expulsó al virrey de Valencia, Diego Hurtado de Mendoza, que huyó a  Denia, formando las tropas realistas dos focos de resistencia: uno, al Norte, capitaneado por Alonso de Aragón, duque de Segorbe; otro, a la Gobernación de Orihuela al Sur, dirigido por el propio virrey.

Los agermanados, dirigidos por Jaime Ros, fueron vencidos el 18 de julio de 1521 por el Duque de Segorbe en Almenara, pocos días después, el 23 de julio, Vicente Peris derrotó en Gandía al virrey, en la  Batalla del Vernisa.

Posteriormente, el movimiento perdió unidad, produciéndose discrepancias entre sus líderes, y las siguientes campañas militares concluyeron en derrotas de los agermanados. Una noche de febrero de  1522, en una desesperada aventura, Vicente Peris se introduce en Valencia, instalándose en su propia casa y congregando a sus partidarios, lo que desembocó en un duro combate durante toda esa noche por las calles de Valencia, hasta que los soldados consiguió incendiar su casa Vicente Peris se entregó al capitán Diego Ladrón de Guevara. El 3 de marzo de 1522 entran definitivamente las tropas reales en Valencia, realizándose la ejecución de Vicente Peris y sus más directos colaboradores. Únicamente Játiva y Alcira quedan bajo dominio agermanado, produciéndose un rebrote de la rebelión, esta vez acaudillada por un misterioso personaje conocido por “El Encubierto”, desconocido al que se atribuyo ser el infante Juan, hijo de los Reyes Católicos.

“El encubierto” fue asesinado el 1522,  por dos seguidores suyos que le traicionaron para cobrar la recompensa ofrecida por el virrey, con lo que se produce la derrota definitiva de los “agermanats”, nombrándose virrey de Valencia a  la viuda Germana de Foix, segunda esposa de  Fernanado El Catolico la cual volvio a casarse con el duque de Calabria, y organizó una una brillante corte en Valencia. Al tiempo que firmaba sentencias de muerte, se mencionan 800 en varios años, según otras fuentes, las represalias consistieron en confiscaciones y multas, sobre todo a las organizaciones gremiales, produciéndose escasos casos de pena de muerte.

El 23 de diciembre de 1524, la regente de Valencia concedió un indulto a los “perayres” en un documento oficial que es considerado uno de los primeros redactados en castellano en el Reino de Valencia, lo que ha llevado a que algunos vean en la derrota de los “agermanats” una causa de la imposición de dicha lengua, al considerarlo como una represalia más contra los perdedores. La pacificación efectiva del territorio parece ser que no se produjo hasta 1528, fecha en que el rey otorgó un perdón general.

El movimiento de las germanías tuvo repercusión en Mallorca, estallando en 1521 como consecuencia del encarcelamiento de siete menestrales.  Se constituyó una junta formada por trece personas (la Tretzena). Ésta se hace con el control de la capital y destituye al gobernador general, Miguel de Gurrea que huye. Los nobles se refugian en Alcudia, única población que permanece fiel al Rey durante el año y medio que los agermanados dominan la isla. En agosto de 1522, el emperador envía 800 hombres para ayudar a Gurrea, quien se desplaza a Alcudia. En el marzo de 1523 los agermanados se rinden en Palma de Mallorca con la mediación del obispo. Pese a esta mediación, más de 200 agermanados fueron ejecutados, la mayoria huyeron a Cataluña.  

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LA DESAMORTIZACIÓN DE MENDIZABAL


Fue realizada en los reinados de Carlos III y Carlos IV entre 1766 y 1808. Fue iniciada cuando Carlos IV obtuvo permiso de la Santa Sede para expropiar los bienes de los jesuitas y de obras pías que en conjunta venían a ser una sexta parte de los bienes eclesiásticos, se desamortizaron bienes de la Compañía de Jesús, de hospitales, hospicios, Casas de Misericordia y de Colegios Mayores universitarios e incluía también bienes no explotados de particulares.

El valido Godoy decretó la desamortización que inició el ministro Mendizábal, un proceso histórico, económico y social iniciado en España a finales del siglo XVIII y cerrado ya muy entrado en diciembre de 1924. La enorme deuda  originada por una politica siempre belicista del gobierno y un desproporcionado  y enorme crecimiento de la deuda pública obligaron a iniciar la desamortización. Mendizábal, tras la correspondiente nacionalización y posterior venta en subasta, pasan a formar propiedades nuevas, con plena libertad de uso y disposición. Eran tierras «manos muertas» sin explotación de la Iglesia, órdenes religiosas y nobiliarios, que habían acumulado como beneficiarias de donaciones, testamentos y abintestatos. Tuvo unas consecuencias muy importantes para la historia social de España, aunque sus resultados fueron escasos (ya no gestionados por Mendizábal, que cesó como ministro en mayo de 1836, sino por sus sucesores)

La guerra obligaba al Estado a obtener recursos y se difundió en el país un clima anticlerical. Ello facilito a los gobiernos liberales la desamortización, de cuya acción resulto que de 2000 conventos existentes solo quedaron 300. Mendizábal declaraba en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular, y se destinaban los fondos obtenidos a la amortización de la deuda pública.

Bajo la regencia de Espartero, se impuso la desamortización a los bienes del clero secular, igualmente desamortizados. Fue finalmente con la vuelta de los moderados, se había amortizado el 62% de las propiedades de la iglesia. Esta ley durará escasamente tres años y al hundirse el partido progresista la ley fue derogada. En 1844 se suspendieron las subastas, aunque el gobierno del general Narváez garantizó las ventas ya realizadas.

Las fincas fueron tasadas por peritos de Hacienda y subastadas después, alcanzando una puja media del 220% sobre el precio de salida. En la práctica los propietarios y los inversores burgueses acapararon las compras, puesto que eran los únicos que tenían liquidez, sabían pujar y podían controlar fácilmente las subastas. Comprar era un excelente negocio: sólo se abonaba el 20% al contado. Como la división de los lotes se encomendó a comisiones municipales, estas se aprovecharon de su poder para hacer manipulaciones y configurar grandes lotes inasequibles a los pequeños propietarios, pero pagables en cambio por las oligarquías muy adineradas, que podían comprar tanto grandes lotes como pequeños.

La desamortización no soluciono el grave problema de la deuda del Estado, pero si contribuyó a atenuarlo. Los terrenos desamortizados fueron únicamente eclesiásticos que habían caído en desuso. A pesar de que expropiaron gran parte de las propiedades de la Iglesia, ésta no recibió ninguna compensación a cambio. Por esto la Iglesia tomó la decisión de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a través de intermediarios o testaferros.

Las consecuencias de la desamortización fue el desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de riqueza, toda vez que el diezmo que abonaban forzosamente los ciudadanos fue igualmente suprimido en 1837. La desamortización no produjo un aumento de la producción agraria, contra lo que pretendían sus promotores. Los nuevos propietarios, en general, no emprendieron mejoras, sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas y las incrementaron, al sustituir el pago de los derechos señoriales y diezmos por nuevos contratos de arrendamiento. Muchos de los nuevos propietarios vivían en las ciudades, completamente ajenos a las actividades agrícolas, la desamortización provocó un reforzamiento de la estructura de la propiedad de las tierras y se acentuó el latifundismo.    

En las ciudades la mayoría de los inmuebles estaba en el centro urbano, la desamortización contribuyó a un urbanismo discriminador. La alta burguesía acaparó los mejores edificios del centro, excluyendo a las clases medias, confinadas en las viejas viviendas, y dejando para los obreros los arrabales de la periferia. Desde el punto de vista del Medio Natural, la Desamortización supuso el paso a manos privadas de millones de hectáreas de montes, que acabaron siendo talados y roturados, causando un inmenso daño al patrimonio natural español que aún hoy es perceptible. 

La segunda gran desamortización iniciada con la Ley Madoz de 1855, formó parte del programa del gobierno progresista del bienio. Establecía la venta en subasta pública de toda clase de propiedades rústicas y urbanas pertenecientes al Estado, a la Iglesia, los propios y baldíos de los Municipios y, en general, todos los bienes que permanecieran amortizados. Se trataba, por tanto, de completar y terminar el proceso de desamortización iniciado por Mendizábal en 1836, las consecuencia de esta Ley de Madoz fueron la eliminación de la propiedad comunal y de lo que quedaba de la eclesiástica, lo que provoco un agravamiento considerable de la situación económica del campesinado, y una ruptura de las relaciones con la Iglesia, ante la flagrante violación del concordato. La desamortización de Madoz estuvo en vigor hasta 1895, año en que fue derogada, aunque desde 1856 apenas hubo subastas, ya que poco quedaba por vender. Sí continuó habiendo importantes partidas de ingresos de la Hacienda durante esos 40 años, al irse abonando los pagos aplazados.

Se declaraban en venta todas las propiedades del Estado, del clero, de las Órdenes Militares, cofradías, obras pías, santuarios y los comunes de los pueblos, de la beneficencia y de la instrucción pública, con las excepciones de las Escuelas Pias y los hospitalarios de San Juan de Dios, dedicados a la enseñanza y atención médica respectivamente puesto que reducían el gasto del Estado en estos ámbitos. Igualmente se permitía la desamortización de los censos pertenecientes a las mismas organizaciones. Fue la que alcanzó un mayor volumen de ventas y tuvo una importancia superior a todas las anteriores, sin embargo la historia se ha ocupado tradicionalmente mucho más de la de Mendizábal. Su importancia reside en su duración, el gran volumen de bienes movilizados y las grandes repercusiones que tuvo en la sociedad española. 

En 1867 se habían vendido en total 198.523 fincas rústicas y 27.442 urbanas. El estado ingresó 7.856.000.000 reales entre 1855 y 1895, casi el doble de lo obtenido con la desamortización de Mendizábal. Este dinero se dedicó fundamentalmente a cubrir el déficit del presupuesto del Estado, amortización de Deuda pública y obras publicas, reservándose 30 millones de reales anuales para la reedificación y reparación de las iglesias de España. En conjunto, se calcula que de todo lo desamortizado, el 30% pertenecía a la iglesia, el 20% a beneficencia y un 50 % a las propiedades municipales, fundamentalmente de los pueblos. El Estatuto Municipal de José Calvo Sotelo de 1924 derogó definitivamente las leyes sobre desamortización de los bienes de los pueblos.

El proceso desamortizador contribuyó claramente al cambio hacia una sociedad burguesa. Significó el traspaso de una enorme masa de tierras a nuevos propietarios y la fusión de la antigua aristocracia feudal con la burguesía urbana para crear la nueva elite terrateniente. Muchos cuadros y libros de monasterios fueron vendidos a precios bajos gran parte de los libros fueron a engrosar los fondos de las bibliotecas públicas o universidades. Quedaron abandonados numerosos edificios de interés artístico (iglesias, monasterios) con la consecuente ruina por el paso del tiempo sin mantenimiento, otros se transformaron en edificios públicos y fueron conservados para museos y otras instituciones.

En el aspecto urbanístico, la desamortización de los conventos contribuyó a la modernización de las ciudades. Se pasó de la ciudad conventual, con grandes edificios religiosos, a la ciudad burguesa, con construcciones de más altura, ensanches y nuevos espacios públicos. Los antiguos conventos se transformaron en edificios públicos (museos, hospitales, oficinas, cuarteles), otros se derribaron para ensanches y nuevas calles y plazas, algunos se convirtieron en parroquias o tras subasta pasaron a manos privadas.

(Cusi Yupanqui) PACHACÚTEC, EMPERADOR INCA


 


Pachacútec era hijo del Inca Wiracocha y de la Coya Mama Runtu,  al que llamaron Cusi Yupanqui. Desde muy joven mostró aptitudes para el gobierno y en  el mando militar, en el orden sucesorio fue relegado en beneficio de Urco, un príncipe sin méritos suficientes.

Los chancas invadieron el Cusco en 1438, los atacantes llegaban liderados por Astoy Huaraca y Tumay Huaraca, tenían fama de invencibles y contaban con el apoyo de los ayarmacas.  El Inca Viracocha y Urco, su nombrado heredero ante este peligro en lugar de enfrentarse con sus tropas huyeron vergonzosamente.

Fue entonces Cusi Yupanqui asumió el liderazgo para la defensa de la ciudad y organizó la resistencia apoyado por los generales Vicaquirao y Apo Maita, los cusqueños apoyados por los canas lograron contenerlos con sangrientos choques en la mismas puertas de la ciudad. Entusiasmados por el arrojo de Cusi Yupanqui miles de hombres y mujeres regresaron para combatir e hicieron retroceder a los invasores. La batalla final se dio cerca al río Apurímac, en la llanura de Ichupampa. Los Incas vencieron categóricamente cuando Cusi Yupanqui logró decapitar al rey Astoy Huaraca. Miles de chancas y cusqueños murieron en aquel campo que fue llamado desde entonces Yahuarpampa (“llanura de sangre”).

Cusi Yupanqui, después de invadir el país de los chancas, regresó al Cusco con muchos prisioneros, un rico botín y lleno de gloria. Fue aclamado y encumbrado como nuevo Sapa Inca con el nombre de Pachacútec, el “Transformador de la Tierra”. Su hermano Urco aquel que huyo de forma cobarde, se sublevó reclamando el poder pero fue derrotado por Pachacútec en la Batalla de Paca (río Tambo) y arrojado a un barranco. El viejo Wiracocha, resignado, pidió perdón al vencedor y lo reconoció como el nuevo soberano.

Pachacútec fue el fundador del Imperio de los Incas. Después de someter a los chancas, inicio campañas en los reinos y señoríos vecinos, para conquistar  las tierras fértiles que cultivaban  y también  a sus pobladores capaces de aportar fuerza de trabajo para los cusqueños. Emprendió la tarea de someter a los ayarmacas; lo consiguió tras vencer y capturar a su rey Tocay Capac. También derrotó a los tambos de Urubamba avanzando hacia las tierras de Piccho, donde mandó construir algunas defensas y refugios para casos de emergencia. Obedeciendo su vocación expansionista anexó a los Soras y Lucanas de Ayacucho y envió a su hermano Cápac Yupanqui a la conquista de los Chincha, Huarco, Ishma, Yauyos, Huancas, Taramas, Pumpus, Conchucos y Cuismancus. Mientras tanto él sometió a los grupos del Lago Titicaca para luego dirigirse a Condesuyos donde conquistó todos lo señoríos de Arequipa. Envió a su hijo Amaru Yupanqui y más tarde a Túpac Yupanqui a los reinos Yarowilca y Chimú.

Todas estas campañas fueron duras pero victoriosas para los incas que se convirtieron en los nuevos amos del mundo andino.

Pachacútec también tuvo una gran labor administrativa. El nuevo papel de los incas en el espacio andino generó nuevas necesidades y tareas que fueron afrontadas con eficacia. El Sapa Inca emprendió la reconstrucción del Cusco. Engrandeció este lugar empleando miles de mitayos (trabajadores por turnos) provenientes de las naciones sometidas, principalmente aymaras. Puso especial interés en la construcción del majestuoso Coricancha, templo dios Sol, donde antes estaba el viejo Inticancha. Para el dios Wiracocha edificó el Quishuarcancha, y para el dios Illapa, Sacsayhuamán. También mandó construir el acllahuasi (casa de las escogidas), el poquencancha  (museo histórico) y el Sancayhuasi (prisión) y fuera del Cusco ordenó la construcción de llaqtas (centros administrativos) al servicio del Imperio, como Ollantaytambo, Machupicchu, Vilcashuamán, Huaytará, Tambo Colorado y Huánucopampa.

Se le atribuye la implantación del sistema de mitmak o mitimaes (pueblos trasladados) con fines de colonización de las zonas conquistadas. Estableció la confiscación de tierras “para el sol” y “para el inca”, mandó construir canales de regadío, andenes (terrazas agrícolas) y colcas (depósitos o despensas estatales) en todas las regiones del imperio. Conectó todas las ciudades construyendo o ampliando el Capac Ñan ( red vial) y en sus tramos se edificaron tambos (aposentos) donde descansaban y se aprovisionaban los funcionarios o servidores imperiales. El servicio de chasquis (mensajeros) y el entrenamiento de quipucamayoc (contadores) contribuyeron a acelerar las comunicaciones y guardarlas las estadísticas con fines estatales. Asimismo, dividió el Imperio en cuatrosuyos (regiones), y a estos en huamanis (provincias). Estableció una red de funcionarios leales al Sapa Inca: Suyuyuc Apu, para las regiones; Apunchic, para las provincias; Tucuy Ricoc, para supervigilar la labor de los curacas en sus ayllus o comunidades. Priorizó el culto al Sol y ordenó la edificación de muchos templos en su honor, asimismo aseguró tierras y mitayos (trabajadores por turnos) para el sostén de los tarpuntaes y vilcas (sacerdotes). Complementó su labor integradora al establecer el uso del Quechua o Runa Simi como lengua oficial del Tahuantinsuyo.

Estando viejo Pachacutec nombró como Hatun Auqui (príncipe sucesor) a Amaru Yupanqui, decisión que revocó para designar definitivamente a Túpac Yupanqui, por haber mostrado mejores dotes de conquistador y líder.

Este gobernante, que hizo honor a su nombre al renovar el mundo andino, murió en 1471. Su mallqui (momia) fue cuidada y venerada por su poderosa Panaca llamada: Hatun Ayllu.

Fuente: Arturo Gómez Alarcón, profesor de Historia (Perú) 

ANTONIO DE NEBRIJA AUTOR DE LA PRIMERA GRAMATICA DE ESPAÑOL

Antonio de Nebrija, es el seudónimo con el que se recuerda a Antonio de Cala e Hinojosa,  que nació en 1444 en Lebrija (Sevilla) Filólogo, latinista, gran humanista del Renacimiento, uno de los hombres más grandes e importante del siglo XV en España.  Adopto el nombre de su ciudad Lebrija con el nombre en latín NEBRIJA.

Antonio con quince años, estudio en Salamanca donde se gradúo en Retórica y Gramática, tras graduarse marcho a Italia y estudio en las Universidades de Bolonia, Roma, Florencia, Pisa y Padua. Se gradúo en: Teología, Latín, Griego, Hebreo, Medicina, Derecho, Cosmografía, Matemáticas, Geografía, Historia, Gramática, y Ética.

En Italia estudio con avidez de la fuente del Humanismo, que estaba mucho más avanzado que en España, donde la Inquisición impedía las nuevas ideas.  En 1470 Nebrija volvió a España, siendo portador del humanismo renacentista, como se le atribuya en su tiempo “para desbaratar la barbarie por todas las partes en España, tan ancha y luengamente derramada

Nebrija considera la ciencia como fundamental para conocer el orden universal y lucha por el nacimiento de un hombre nuevo que domine su propio universo.

Cuando Nebrija regreso a Sevilla, lo fue para estar al servicio del Arzobispo, más esta relación duro poco pues pronto marcho a Salamanca donde se hizo cargo de las Cátedras de Gramática y Retórica, Su fama se extendió por todas los rincones y llego a oídos del Cardenal Cisneros, quien le pidió hiciera la revisión de los textos griegos y latinos de la Biblia Poliglota, Complutense, una de las empresas de la Universidad de Alcalá de Henares.

En  Salamanca hizo un extraordinaria labor y llego a enfrentarse con sus compañeros al acusarlos de un carácter poco científico de la enseñadaza.  Pasados unos cinco años decidió partió de Salamanca, para ingresar en la Universidad de Alcalá de Henares, para hacerse cargo de la Cátedra de Retórica.

En 1490 se destacó como poeta y consiguió el cargo de cronista real, donde permaneció hasta 1509.  La  más importante de sus obras, fue  Gramática de la Lengua Castellana, y sus diccionarios de castellano y latín, y fue un precursor del estudio de la lenguas romances,  como dignas de ser estudiadas, a pesar de su consideración como dignas de ser estudiadas, y que hasta entonces se regían por el gusto de los hablantes sin que fueran estudiadas  las reglas.  Cuando la ofreció a la Reina Isabel La Católica, le anticipo que seria la lengua del Imperio, que se desarrollaría con el descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón.  En 1495, publico una nueva publicación Su vocabulario latín-español y español –latín.

La Gramática de Nebrija, empujo al surgimiento de obras similares, en toda Europa, reconociendo que las lenguas del Viejo Continente, eran tan nobles como el latín.

Su vida privada estuvo complicada, porque a pesar de estar casado y tener siete hijos, tuvo varios hijos con amantes que lo acosaron y amargaron su vida en su madurez.   Murió en 1522, fue un lingüista, hombre de su tiempo, con amplitud de direcciones que caracterizaron a los hombres del Renacimiento, con saberes de todas las ciencias. 

ADAM SMITH. EL PADRE DE LA ECONOMIA autor de LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

 

Filósofo y Economista, es el fundador de la teoría economía política y el liberalismo económico. Adam Smith considera el capitalismo como el estadio natural de las relaciones sociales. En su obra principal ” Investigaciones sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones,

” el laissez faire” aparece como el motor del progreso económico (libertad absoluta a los industriales y comerciantes sin intervención del Estado)

Para Adam Smith: El dinero tuvo como origen la función de ser un instrumento comercial y como medida de los valores, y la sociedad ha hecho que se produzca la creencia de que el Dinero es portador de felicidad y que se consigue con abundancia de oro y plata y piedras preciosas.

Un país rico es aquél en el que abunda el dinero, y se consigue amasando el oro y la plata. Debido al creciente éxito de estas ideas, las diferentes naciones de Europa se han dedicaron, aunque sin demasiado éxito, a buscar y acumular oro y plata de todas las maneras posibles.

España y Portugal, eran poseedores de las principales minas que proveen a Europa de esos metales, en el Siglo XVI prohibieron su exportación amenazando con graves multas, o la han sometido a enormes tasas. Esta misma prohibición formo parte de la política de la mayoría de las naciones de Europa.

Adam Smith nació en 1723 en Escocia. A los catorce años entró en la Universidad de Glasgow, en 1740, Adam Smith ganó una beca en Oxford, en 1747 empezó a dar clases en la Universidad de Edimburgo. pocos años después fue nombrado catedrático de Lógica de la Universidad de Glasgow, pasando a la Cátedra de Filosofía Moral en 1752.

Adam Smith tomo el cargo de tutor del joven duque de Buccleuch, dimitió de su cátedra en 1764, iniciando un gran viaje alrededor de Europa con el duque.

En 1766 volvió a Gran Bretaña retirándose a Kilcardy para escribir sobre la creación de la riqueza. En una época donde los opinaban que la riqueza derivaba de una balanza comercial favorable, mientras que mercantilistas y a los economistas fisiócratas, que era la tierra productora de la riqueza, Smith sostuvo que la riqueza procedía del trabajo que incrementa la riqueza debido a que aumenta la destreza de la fuerza de trabajo, ahorra tiempo, y permite el empleo de ingenios mecánicos. Los límites de la división del trabajo vienen determinados por el tamaño del mercado y del capital.

EN SU LIBRO IV, adelantó la tesis de que la libertad dentro de una sociedad llevaría a la máxima riqueza posible y que la armonía social dependía, del delicado equilibrio de los motivos en conflicto del hombre. La búsqueda para satisfacer el propio interés beneficiaría a toda la sociedad y estaría limitado por el propio interés en el prójimo. Los productores intentan obtener el máximo beneficio, para lograrlo, deben producir los bienes que desea la comunidad, en las cantidades adecuadas, de lo contrario, un exceso daría lugar a un beneficio y precio bajo, mientras que una oferta demasiado pequeña originaría un aumento del precio y finalmente un aumento de la oferta.

El libro “La Riqueza de Las Naciones” llegó a las manos de los políticos y economistas proporcionando el código del comportamiento económico que sirvió a Gran Bretaña durante ” persuadió a su propia generación y gobernó a las siguientes”

El enfoque liberal smithiano, centra la utilidad  del capital para mantener la producción en una sociedad  entendida como causa y de la mejora de la oferta, del consumo con mayores ingresos por vía del salario.

Tuvo grandes detractores:  como Malthus, David Ricardo y Calor Marx.

Thomas Malthus, se refiere a las consecuencias previstas en su teoría demográfica, en la que se preveía un aumento exponencial en la población junto con un aumento en progresión aritmética de la producción de alimentos que originaria una pobreza mundial de subsistencia que podría desembocar en una extinción de la especie humana y que Malthus pronosticó para el año 1880.

Aunque la previsión falló, el término Catástrofe malthusiana se sigue utilizando para describir situaciones críticas que pueden hacer inviable o muy dificultosa la supervivencia de la población humana,  si persiste su crecimiento.

David Ricardo: Renta de la tierra y factores decrecientes.

Ricardo dedicó atención al tema de la tierra. En esa época en Inglaterra, los propietarios no explotaban directamente sus tierras, en la mayoría de las ocasiones sino que las arrendaban.

La tesis que mantuvo es que la renta de la tierra es debida a la diferente fertilidad de la misma y a la ley de los rendimientos decrecientes. Según Ricardo cuando la población es baja con respecto a las tierras disponibles, solo serán cultivadas las mejores, no existiendo por tanto renta, ya que nadie estaría dispuesto a pagarla mientras existan otras igualmente buenas y no ocupadas. Lo mismo sucedería de no existir la ley de los rendimientos decrecientes, ya que si al aplicar mayor cantidad de trabajo y capital a una misma tierra, se obtiene de ella rendimientos proporcionales, solo se cultivarían las más fértiles y por lo tanto no habría renta.

Carlos Marx, expuso en sus teorías socialistas, su enfoque con tendencia de protección al débil:  En una sociedad, donde el capital en su relación social, es precedido y retroalimentado por una institucionalizada imposibilidad de sobrevivir sin relacionarse y someterse con los propietarios de un mayor capital físico mediante el intercambio de trabajo por un salario.

LA DISCREPANCIA SOBRE LAS RAZONES Y PREDOMINIO DE ESTAS TEORIAS, DIVIDE A LAS IDEOLOGÍAS POLÍTICAS MODERNAS, TRAS ENFRENTAMIENTOS Y DURAS GUERRAS.

Si bien el capitalismo encuentra su fundador en las relaciones productivas de la sociedad, la obra LA RIQUEZA DE LAS NACIONES, concedió a Adam Smith el título de fundador del capitalismo.

EL MITO DE ELENA (HELENA) DE TROYA

Helena de Troya  se distinguió desde muy niña, por ser muy hermosa. Era tan conocida por su belleza que Teseo la rapto para convertirla en su esposa, tuvieron que intervenír sus hermanos armados y con tropas para liberarla.

                   

Según la mitología se atribuía su paternidad a  Zeus y su madre pudo ser Leda, aunque otra versión le atribuyen como a Némesis  transformada en oca, para evitar a Zeus, más este dios caprichoso adopta la forma de cisne para unirse a ella cuyo encuentro fecundo, tras la unión fue a Esparta y deposito el huevo fecundado, que encontrado con posterioridad

Leda, del cual nació Helena. Otra versión nos explica que fue hija de Océano y una tercera incluso de Afrodita.

En realidad su padre en la tierra fue Tindaro, rey de Esparta, que tenia otros hijos. Ya de pequeña por su gran  belleza  despertaba la atención de los hombres, incluso fue raptada por Teseo para casarse con ella pero fue liberada por sus hermanos.

Cuando Helena alcanzó la edad de desposarse, los héroes más famosos de Grecia atraídos por su belleza se presentaron con intención de desposarla. Su padre Tindaro, quedo sorprendido ante la avalancha de pretendientes  que se observaban recelosos entre si, y temiendo el enfado de los que quedaran fuera de la elección, siguió un consejo de Odisea y  propuso un acuerdo a a los pretendientes, que les unía en cualquier caso o afrenta contra el elegido. Helena se desposó con Menelao.

Entratanto sucedian estos hechos Paris tuvo que intervenir en un pleito entre las diosas Atenea, Afrodita y Hera. Tenían que decidir quien de ellas era la más hermosa ya que la que fuera elegida podría recibir una manzana de oro, además interfería Discordia celosa de no haber sido invitada a la boda de Peleo y Tetis.

Para ganar la atención de Paris, cada una de ellas intentaba manipularlo ofreciéndole bienes y fama. Atena le ofreció prudencia y la victoria en todas las batallas en las que se enfrentase, Hera le ofreció toda Asia y Afrodita el amor de Helena. La manzana fue para Afrodita.

Decidido Paris marchó a buscar su premio y partió hacia Esparta, Melenao estaba ausente por haber partido al funeral de Carteo, Paris aprovecho la oportunidad encontrarse con Helena y raptarla.

Este rapto fue motivo para que Menelao recordara a todos los pretendientes la palabra dada y formaran una liga para recuperar a Helena. Así comenzó la guerra de Troya.

Según Herodoto, los vientos contrarios hicieron que la nave de la pareja hiciera escala en Egipto siendo recibidos con toda clase de parabienes por el rey Proteo desconocedor de los hechos que habían ocurrido. Al saberlo, consideró éste un hecho muy hostil contra Esparta y su rey y expulsó a Paris reteniendo a Helena hasta el regreso de Menelao tras la guerra de Troya.

La versión de Eurípides varía en algunos hechos. Hera, tras el juicio efectuado sobre la belleza y llena de rabia, cambia a Helena por un fantasma siendo raptada ésta por Hermes que la lleva al palacio de Proteo donde es custodiada hasta el regreso de Menelao.

Su final trágico nos habla de la traición y de la falta de perdón por los hijos de Menelao.

Al finalizar la contienda de Troya y tras el perdón de Menelao vuelve a Esparta. Tras la muerte de su esposo los hijos la destierran. Buscando el auxilio de amigos llega a Rodas a casa de una antigua amiga: Polixo. Esta, llena de odio por la muerte de su marido en la guerra de Troya, urdió un plan para acabar con su vida: Mando que la ahogaran en el baño y para evitar el castigo hizo que la colgaran rápidamente en un árbol.

Existe una versión en la que tras hacerle creer que le atormentaban los fantasmas de los muertos en Troya Helena llena de horror se ahorca.

Una vida llena de tragedia y grandeza. Por ella murieron héroes y desapareció una ciudad mítica. Homero escribió la Illiada.

ALEJANDRO MAGNO REY DE MACEDONIA, CONQUISTADOR DE ORIENTE.

 

 

Alejandro III de Macedonia llamado el Magno,  influyó en la Historia.  (336 a.C – 323 a.C.) Subió al trono a los 20 años de edad, y en un breve reinado de solo 13 años conquistó el Imperio Persa y también cambió la faz del mundo.

El rey de Macedonia Filipo II, deseaba para su hijo y heredero una esmerada formación, un buen dominio de la cultura y educación helenas, mejor que la que él mismo había recibido en su semi  bárbara Macedonia, por lo que deseaba procurarle un preceptor de gran altura intelectual, era un niño cuando el entonces principe Alejandro en el 343 a.C.,  recibió como preceptor  al filosofo griego, Aristóteles de Estagira. Éste consagró tres años de su vida a moldear el fogoso talante del príncipe adolescente.

El sabio adoctrinó a quien pronto iba a ser el más grande de los reyes. Convivió con su discípulo tres años, decisivos para la formación intelectual de éste, en un ambiente retirado de la corte, en un palacete apodado el Ninfeo.

Alejandro era de fogoso temperamento unido a una audacia y ambición extremas, tenía por naturaleza un alma propensa al excelso, muy  emotivo que con los años se iría acentuando. Su maestro trató de refrenar esa natural inquietud orientándola hacia la virtud y la magnanimidad, y moldeando su talante con ideales heroicos. Cuando el maestro preparó para el príncipe el texto de la Ilíada de Homero que Alejandro llevó consigo durante toda su vida este rollo de papiro en una preciosa arqueta  de oro que encontró durante el saqueo de un tesoro del rey persa Darío. Alejandro Magno admiró siempre a Aquiles, y se lamentaba  de no tener para él un escritor Homero que lo inmortalizase.

Cuando sucedió en el trono a su padre, que habia sido asesinado, su preocupación primera y principal fue asegurar las fronteras de Grecia  como hegemon de la Liga de Corinto,  por lo que tuvo que arrasar Tebas de Boecia y someter Atenas.

Alejandro emprende la conquista del Imperio Persa . derrota por primera vez al rey persa en Iso, sino que toda su familia cayó en manos del macedonio. Alejandro toma las ciudades fenicias, para privar a los persas de sus bases navales en el Mediterraneo. Sin embargo, la ciudad de Tiro se negó a entregarse encerrándose en su favorable posición insular, el sitio de Tiro duró cerca de un año y se necesitó unir la isla a tierra firme mediante un istmo artificial. Alejandro participó en el asalto final a la ciudad en el 332 a.C.

Mientras Alejandro asedia Tiro, una delegación de notables egipcios le visitó rogándole que liberase su país. Alejandro se dirigió hacia el sur y tomó Gaza, abriendo así las puertas de Egipto y tras tomar Menfis, el país entero se le entrega, siendo recibido como un libertador.

Alejandro fue coronado faraón de Egipto en Menfis, el macedonio decidió viajar hasta el oráculo de Amón en el oasis de Siwa, en pleno desierto Líbico. Éste, de acuerdo con el viejo mito egipcio de la teogamia, explicó a Alejandro que su madre Olimpia no le había concebido de Filipo II, sino del mismísimo Zeus-Amón. De esta manera, Alejandro salió del oasis convencido de su origen divino.

Alejandro emprendió la conquista del Imperio Persa, derrotando por segunda vez a Darío III en Gaugamela (Mesopotamia). Alejandro toma Babilonia y la establece como capital de su Imperio. Toma, Susa capital del Imperio Persa, e incendia Persépolis, saquea su tesoros y sus tesoros.

Darío III es asesinado por uno de sus subordinados, y el sátrapa

Beso,  (Artajerjes IV  se proclama rey el 330 a.C. Pronto es hecho prisionero de Alejandro, imparable  el Magno continúa la conquista y colonización de las sátrapas orientales del Imperio, llegando hasta la India, en el 326 a.C.

En el verano del 323 a.C. una enfermedad acaba en pocos días con el joven de 33 años. Alejandro agoniza en el palacio de Nabucodonosor II, sus soldados desfilan ante su lecho para verlo por última vez.

Tras su inesperada muerte  se apoderó de Egipto uno de sus generales, Ptolomeo Lagos, cuyos descendientes lo gobernaron hasta el suicidio de la reina Cleopatra VII,  a partir de entonces Egipto pasó a ser provincia romana.

Alejandro llevó a lo largo de sus campañas militares una pléyade de sabios (Anaxímenes de Lámpsaco, Anaxarco de Abdera, Calístenes, Diades de Pela, Pirro, Gorgo,…) con el propósito de estudiar, cada uno en su especialidad (botánicos, biólogos, geógrafos, zoólogos, ingenieros militares,…) los territorios que iba conquistando, desde Grecia hasta India. De esta forma se recopilaron conocimientos que posteriormente fueron aprovechados por Aristóteles. Esto abrió una nueva etapa en la historia de la ciencia. La expedición de Alejandro extendió el legado helénico, hizo de la riquísima cultura griega un patrimonio de todos y cada uno de los pueblos que  conquistó.

Tras la muerte de Alejandro en el 323 a.C., el mayor imperio hasta entonces conocido se desmiembra, sus generales se lo reparten.

El general Lagos toma Egipto. Su hijo, Ptolomeo I Soler, inaugura la dinastía de los Láguidas o de los Ptolomeos. Esta dinastía fue bien recibida por los egipcios, el clero de Amón la reconoció como dinastía que continuaba legítimamente a la de los antiguos faraones.

Esta nueva dinastía traslada la capital a Alejandría, construye fastuosos edificios de mármol: el Palacio Real, el Teatro, el Gimnasio, los Puertos, el Faro (considerado una de las siete maravillas de la antigüedad), el Museo, la Biblioteca,… consigue que la ciudad de los mil palacios llegue a convertirse en el centro intelectual mas importante de la antigüedad.

Durante el reinado de los primeros Ptolomeos, Egipto disfruta de una gran expansión territorial y del mayor florecimiento cultural gracias a Ptolomeo I Soter (305-283 a.C.), Ptolomeo II Filadelfo (285-246 a.C.) y Ptolomeo III Evergetes (246-221 a.C). Los sucesivos reyes se ven envueltos en luchas dinásticas y corrupción. El suicidio de la reina Cleopatra VII Filopator pone fin a la dinastía ptolemaica en el país del Nilo. A partir de entonces, Egipto pasa a ser provincia romana.

Alejandría es una cuidad cosmopolita y multicultural: macedonios, griegos, judíos, egipcios, nubios, sabios, comerciantes,… conviven en la urbe.

Próximo al puerto, en el barrio llamado Bruquion, el barrio de los palacios, vivía la población griega, minoritaria en la ciudad, en la zona este de la ciudad lo hacía la población judía y en el antiguo asentamiento llamado Racotis, en la parte oeste, habitaba la población indígena egipcia que era mayoritaria.

El Museo estaba situado en el elegante barrio del Bruquion. Estaba dedicado al culto a las Musas, las divinidades griegas protectoras de las artes y la cultura. En él florecía la actividad poética, musical e intelectual.

En época de los ptolomeos, los hombres más sabios del momento eran invitados a la urbe. Esta invitación, por lo general, incluía unas rentas anuales lo suficientemente generosas como para que estos sabios no tuviesen que preocuparse de otra cosa que no fuese el estudio y la elaboración de trabajos intelectuales. Estos sabios consultaban los libros que se atesoraban con mimo en la Biblioteca de Alejandría, fundada aproximadamente en el 295 a.C. durante el reinado del primer Ptolomeo.

El Museo alejandrino conservaba la tradición griega del culto a las musas, y la tradición de las primeras civilizaciones potámicas (sumeria y egipcia) de las casas de sabiduría asociadas a los templos.

La dinastía ptolemaica proporcionó a Egipto un prestigio sin par con la fundación del Museo frente al resto de reinos helenísticos, entre otras cosas porque en la Biblioteca se traducían todas las obras existentes en otras lenguas al griego. Se tradujeron obras del egipcio al griego, del latín al griego, del asirio al griego,… se tenía la intención de que la Biblioteca contuviese todo el conocimiento hasta entonces alcanzado y traducirlo al griego. Alejandría llegó a ser el mayor centro cultural entre los siglos III a.C. al IV d.C., haciéndose accesible mediante la traducción al griego de todas las obras.

Los textos de la Biblioteca procedían de la compra, la elaboración de trabajos de los distintos intelectuales que estudiaban en ella y la copia de otros manuscritos como el caso de los libros de los barcos, según nos cuenta Galeno, médico, escritor y filósofo griego que estudió en Alejandría y cuyos estudios de medicina fueron de gran influencia en la teoría y práctica medica posterior hasta bien entrado el siglo XVII, los barcos que llegaban al puerto alejandrino eran registrados en busca de libros que eran copiados en la Biblioteca, mientras que los originales se quedaban en la institución las copias eran entregadas a sus dueños .

Este médico cuenta que Ptolomeo llevó las obras de Esquilo, Sófocles y Eurípides desde Atenas a la capital egipcia para ser copiadas, dejando una fianza de quince talentos. Sin embargo, una vez copiadas envió a Atenas las copias, perdiendo, consecuentemente, la cuantiosa fianza.

Las obras eran escritas en formato papiro. La longitud media de un rollo de papiro se encontraba entre los 6 metros y 10 metros, pudiendo, en ocasiones, alcanzar los 40 metros. El papiro se enrollaba alrededor de una varilla cilíndrica de madera o metal, de uno de los extremos colgaba una lámina en la que se mostraba el nombre del autor y título de la obra.

Las obras se dividían en géneros (historia, tragedia, comedia, épica, filosofía, medicina, retórica, legislación y miscelánea).  Dentro de cada género los libros se ordenaban alfabéticamente atendiendo al nombre del autor. De cada autor había una breve biografía,  junto con una bibliografía de este.

A principios del siglo XX se descubrió en Oxirrinco un fragmento de papiro que contenía los nombres de los que fueron los directores de la Biblioteca alejandrina entre los siglos III y II a.C.

Parece ser que el puesto de director de la Biblioteca tenía que compaginarse con el de preceptor del heredero al trono. Esta designación correspondía al rey y cuando Egipto pasa a ser provincia romana esta designación la hace el emperador.

El Serapeum fue el templo más importante de la urbe. Lugar de culto al dios Serapis, de origen egipcio que adquirió atributos griegos. Este templo fue compartido por ambos pueblos, en él se hallaban una buena cantidad de libros. El Serapeum reflejaba el sincretismo cultural de la urbe. Éste era más accesible que la Biblioteca, en él los ciudadanos cultivados consultaban sus textos.

Sobre la destrucción de la Biblioteca alejandrina se barajan varios momentos. La primera gran destrucción sucedió durante las guerras de Alejandría 47- 48 a.C. en las que se enfrentan Cleopatra VII Filopator y Cayo Julio César contra Ptolomeo XIII, hermano de ésta, por el trono egipcio. Cayo Julio incendia la flota egipcia anclada en el puerto y el fuerte viento hace que el fuego se propague al barrio en el que se encontraba la Biblioteca. En el año 272 d.C. durante el reinado del emperador Aureliano, Zenobia, reina de Palmira, se apoderó de Alejandría, durante las guerras con esta, el emperador arrasó la ciudad para recuperarla, destruyendo la mayor parte del barrio de la Biblioteca. En el 296 d.C. durante el reinado de Diocleciano, la Biblioteca vivió otro capítulo de destrucción ya que la urbe fue saqueada para reprimir una sublevación.

La Biblioteca y el Museo sobrevivieron a todos estos episodios violentos que sufrió la urbe. Durante el reinado del emperador cristiano Teodosio I (375 – 395 d.C.) se clausuran los templos paganos, convirtiéndose algunos de ellos en iglesias. El Serapeum y su biblioteca fueron destruidos en el 391 por orden del obispo Teófilo. En esta época la gran parte de los intelectuales de la urbe emigran a ciudades más seguras.

La ciudad sufrió entre los siglos IV y XIV numerosos terremotos.  hecho, el Faro de Alejandría quedó reducido a ruinas por un terremoto en el siglo XIV. Tsunamis, inundaciones y el hundimiento de la costa alejandrina bajo el mar han hecho desaparecer todo el esplendor de la ciudad de los mil palacios.

En el subsuelo y sumergido bajo el Mediterráneo se encuentran los restos de la antigua ciudad de Alejandría. Solo el tiempo y las investigaciones arqueológicas podrán descubrirnos poco a poco como fue realmente la ciudad soñada de Alejandro Magno, aquella que llegó a convertirse en el centro cultural más importante de la antigüedad.