LA REINA VICTORIA

victorias-familyExcelentes trabajos los que se publican en esta página sobre la Reina Victoria del Reino Unido, su vida, y la importancia en el que tuvo durante su reinado el avance de la ciencia.

Se estudia su figura tomando como referencia la biografía que escribió Lytton Strachey.

Puede leerse en en esta enlace: TALLER DE LECTURA AMIGOS DE LA NAU GRAN

FORMAS DE VIDA DE LOS NIÑOS EN LA EDAD MEDIA.

La vida en la Edad Media era difícil para los humanos adultos y esta desafortunada situación se proyectaba en toda la sociedad, y los más débiles eran los pequeños, que sufrían abusos,  palizas, e infanticidios. La maternidad era la función esencial de la mujer, y a las descendencia se la consideraba una mano de obra barata y productiva, un seguro para la vejez, más en la vida diaria eran acusados con calificativos que más denigraban que exaltaban desprecio. Se les trataba de inútiles, perezosos mentirosos, llorones, traviesos que a veces hastiaban a las familias, hasta llegar a abandonarlos , más como se consideraban poseedores de  alma se crearon orfelinatos para recoger a los niños abandonados.

Al nacer una criatura, según las costumbres de la época, se le cortaba el cordón umbilical y se limpiaban las cavidades bucal, nasal y los ojos y después poniendo una bola de plomo en el ombligo se fajeaban o encorsetaban para que no se deformaran las extremidades y para evitar el llanto. 

Las madres decían que era igual lo que viniera, más preferían fuera chico, en todo caso el trato al niño tenia relación con el nivel social de la familia, las familias pudientes contrataban a nodrizas, para que disfrutaran de buena lactancia. La ignorancia atribuía que los gemelos eran producto de la infidelidad de la mujer, uno era del marido y otro del amante.

Eran bautizados de forma urgente, porque la mortalidad infantil era enorme, (hasta el 50% de nacidos antes de cumplir un año de vida y en total el 85% fallecía antes de la adolescencia por enfermedades contagiosas), si el niño era llorón entraba en sospecha de estar relacionado con demonios, o poseídos por engendros,  las gentes creían que un niño deforme era producto  del pecado de sus padres,  por ello y para evitar una critica pública eran abandonados o se les dejaba de prestar cuidados con lo cual se producía un infanticidio pasivo.  Los que se deseaba criar les era atado el cuello un saquito de cuero con algún amuleto, el más usado era una piedra de malaquita.

Los niños de familias económicamente acomodadas, los enviaban al campo donde eran criados por  familias  que cobraban por cuidarlos, después eran enviados a las escuelas donde la mayoría eran de monasterios y parroquias, había fundaciones señoriales y en otras ocasiones una ciudad contrataba a un maestro para que diera clases privadas, se daban clases particulares a los privilegiados que podían pagar algún tutor privado. 

Los hijos de la nobleza eran pajes desde los 7 a 14 años, después eran escuderos y a los 21 años recibían el cargo de caballeros, Su formación y entrenamiento era : el manejos de arco, lanzas y lucha con espadas o cuerpo a cuerpo.

Las niñas recibían información de cómo  comportarse en la vida social, hacer bordados y aprendían a leer para que pudieran dedicarse al estudio de libros religiosos, y decidirse por ser esposa de un caballero o profesar en un convento de por vida.

Los juegos eran sin juguetes, o muy elementales, se realizaban en grupo, algunos han seguido utilizandose tradicionalmente: Churro, globos, Andar con zancos, pidola, piñatas, jugar a bodas, bautizos, enfermos y médicos, , pares o nones, gallinita ciega, hace el pino, pistola de agua, juegos con arena,  disfrazarse, pompas de jabón, muñecas las niñas y espadas de madera  los niños y todos rular el aro.

A los doce años a las chicas se les consideraba adultas y los chicos a los catorce Para los pertenecientes a las familias pobres, su futuro era el trabajo en la agricultura, como pastores o trabajo en minas, PARA ELLOS LA JUVENTUD NO EXISTIA. 

LA DESAMORTIZACIÓN DE MENDIZABAL


Fue realizada en los reinados de Carlos III y Carlos IV entre 1766 y 1808. Fue iniciada cuando Carlos IV obtuvo permiso de la Santa Sede para expropiar los bienes de los jesuitas y de obras pías que en conjunta venían a ser una sexta parte de los bienes eclesiásticos, se desamortizaron bienes de la Compañía de Jesús, de hospitales, hospicios, Casas de Misericordia y de Colegios Mayores universitarios e incluía también bienes no explotados de particulares.

El valido Godoy decretó la desamortización que inició el ministro Mendizábal, un proceso histórico, económico y social iniciado en España a finales del siglo XVIII y cerrado ya muy entrado en diciembre de 1924. La enorme deuda  originada por una politica siempre belicista del gobierno y un desproporcionado  y enorme crecimiento de la deuda pública obligaron a iniciar la desamortización. Mendizábal, tras la correspondiente nacionalización y posterior venta en subasta, pasan a formar propiedades nuevas, con plena libertad de uso y disposición. Eran tierras «manos muertas» sin explotación de la Iglesia, órdenes religiosas y nobiliarios, que habían acumulado como beneficiarias de donaciones, testamentos y abintestatos. Tuvo unas consecuencias muy importantes para la historia social de España, aunque sus resultados fueron escasos (ya no gestionados por Mendizábal, que cesó como ministro en mayo de 1836, sino por sus sucesores)

La guerra obligaba al Estado a obtener recursos y se difundió en el país un clima anticlerical. Ello facilito a los gobiernos liberales la desamortización, de cuya acción resulto que de 2000 conventos existentes solo quedaron 300. Mendizábal declaraba en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular, y se destinaban los fondos obtenidos a la amortización de la deuda pública.

Bajo la regencia de Espartero, se impuso la desamortización a los bienes del clero secular, igualmente desamortizados. Fue finalmente con la vuelta de los moderados, se había amortizado el 62% de las propiedades de la iglesia. Esta ley durará escasamente tres años y al hundirse el partido progresista la ley fue derogada. En 1844 se suspendieron las subastas, aunque el gobierno del general Narváez garantizó las ventas ya realizadas.

Las fincas fueron tasadas por peritos de Hacienda y subastadas después, alcanzando una puja media del 220% sobre el precio de salida. En la práctica los propietarios y los inversores burgueses acapararon las compras, puesto que eran los únicos que tenían liquidez, sabían pujar y podían controlar fácilmente las subastas. Comprar era un excelente negocio: sólo se abonaba el 20% al contado. Como la división de los lotes se encomendó a comisiones municipales, estas se aprovecharon de su poder para hacer manipulaciones y configurar grandes lotes inasequibles a los pequeños propietarios, pero pagables en cambio por las oligarquías muy adineradas, que podían comprar tanto grandes lotes como pequeños.

La desamortización no soluciono el grave problema de la deuda del Estado, pero si contribuyó a atenuarlo. Los terrenos desamortizados fueron únicamente eclesiásticos que habían caído en desuso. A pesar de que expropiaron gran parte de las propiedades de la Iglesia, ésta no recibió ninguna compensación a cambio. Por esto la Iglesia tomó la decisión de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a través de intermediarios o testaferros.

Las consecuencias de la desamortización fue el desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de riqueza, toda vez que el diezmo que abonaban forzosamente los ciudadanos fue igualmente suprimido en 1837. La desamortización no produjo un aumento de la producción agraria, contra lo que pretendían sus promotores. Los nuevos propietarios, en general, no emprendieron mejoras, sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas y las incrementaron, al sustituir el pago de los derechos señoriales y diezmos por nuevos contratos de arrendamiento. Muchos de los nuevos propietarios vivían en las ciudades, completamente ajenos a las actividades agrícolas, la desamortización provocó un reforzamiento de la estructura de la propiedad de las tierras y se acentuó el latifundismo.    

En las ciudades la mayoría de los inmuebles estaba en el centro urbano, la desamortización contribuyó a un urbanismo discriminador. La alta burguesía acaparó los mejores edificios del centro, excluyendo a las clases medias, confinadas en las viejas viviendas, y dejando para los obreros los arrabales de la periferia. Desde el punto de vista del Medio Natural, la Desamortización supuso el paso a manos privadas de millones de hectáreas de montes, que acabaron siendo talados y roturados, causando un inmenso daño al patrimonio natural español que aún hoy es perceptible. 

La segunda gran desamortización iniciada con la Ley Madoz de 1855, formó parte del programa del gobierno progresista del bienio. Establecía la venta en subasta pública de toda clase de propiedades rústicas y urbanas pertenecientes al Estado, a la Iglesia, los propios y baldíos de los Municipios y, en general, todos los bienes que permanecieran amortizados. Se trataba, por tanto, de completar y terminar el proceso de desamortización iniciado por Mendizábal en 1836, las consecuencia de esta Ley de Madoz fueron la eliminación de la propiedad comunal y de lo que quedaba de la eclesiástica, lo que provoco un agravamiento considerable de la situación económica del campesinado, y una ruptura de las relaciones con la Iglesia, ante la flagrante violación del concordato. La desamortización de Madoz estuvo en vigor hasta 1895, año en que fue derogada, aunque desde 1856 apenas hubo subastas, ya que poco quedaba por vender. Sí continuó habiendo importantes partidas de ingresos de la Hacienda durante esos 40 años, al irse abonando los pagos aplazados.

Se declaraban en venta todas las propiedades del Estado, del clero, de las Órdenes Militares, cofradías, obras pías, santuarios y los comunes de los pueblos, de la beneficencia y de la instrucción pública, con las excepciones de las Escuelas Pias y los hospitalarios de San Juan de Dios, dedicados a la enseñanza y atención médica respectivamente puesto que reducían el gasto del Estado en estos ámbitos. Igualmente se permitía la desamortización de los censos pertenecientes a las mismas organizaciones. Fue la que alcanzó un mayor volumen de ventas y tuvo una importancia superior a todas las anteriores, sin embargo la historia se ha ocupado tradicionalmente mucho más de la de Mendizábal. Su importancia reside en su duración, el gran volumen de bienes movilizados y las grandes repercusiones que tuvo en la sociedad española. 

En 1867 se habían vendido en total 198.523 fincas rústicas y 27.442 urbanas. El estado ingresó 7.856.000.000 reales entre 1855 y 1895, casi el doble de lo obtenido con la desamortización de Mendizábal. Este dinero se dedicó fundamentalmente a cubrir el déficit del presupuesto del Estado, amortización de Deuda pública y obras publicas, reservándose 30 millones de reales anuales para la reedificación y reparación de las iglesias de España. En conjunto, se calcula que de todo lo desamortizado, el 30% pertenecía a la iglesia, el 20% a beneficencia y un 50 % a las propiedades municipales, fundamentalmente de los pueblos. El Estatuto Municipal de José Calvo Sotelo de 1924 derogó definitivamente las leyes sobre desamortización de los bienes de los pueblos.

El proceso desamortizador contribuyó claramente al cambio hacia una sociedad burguesa. Significó el traspaso de una enorme masa de tierras a nuevos propietarios y la fusión de la antigua aristocracia feudal con la burguesía urbana para crear la nueva elite terrateniente. Muchos cuadros y libros de monasterios fueron vendidos a precios bajos gran parte de los libros fueron a engrosar los fondos de las bibliotecas públicas o universidades. Quedaron abandonados numerosos edificios de interés artístico (iglesias, monasterios) con la consecuente ruina por el paso del tiempo sin mantenimiento, otros se transformaron en edificios públicos y fueron conservados para museos y otras instituciones.

En el aspecto urbanístico, la desamortización de los conventos contribuyó a la modernización de las ciudades. Se pasó de la ciudad conventual, con grandes edificios religiosos, a la ciudad burguesa, con construcciones de más altura, ensanches y nuevos espacios públicos. Los antiguos conventos se transformaron en edificios públicos (museos, hospitales, oficinas, cuarteles), otros se derribaron para ensanches y nuevas calles y plazas, algunos se convirtieron en parroquias o tras subasta pasaron a manos privadas.

LAS CULTURAS NATIVAS.

CULTURAS NATIVAS en convivencia con los chamanes

En los bosques tropicales, los recursos para el consumo humano son fácilmente agotables lo que bien saben  los nativos. En algunas culturas de los bosques tropicales, como los tucano, y otras poblaciones indígenas,  existe un sistema sofisticado para la gestión de los recursos, y para evitar el agotamiento a causa de la sobreexplotación. Este sistema está en un contexto mitológico, involucrando simbolismos, y  en algunos casos, la creencia de que la ruptura de las restricciones de caza puede causar enfermedades.

El chamán como director de simbolismo tribal, puede tener un papel principal en esta gestión ecológica, restringiendo activamente la caza y la pesca. Al chamán se le atribuye la capacidad de hacer salir a los animales de caza de sus ocultas moradas, más previamente el  chamán tiene que negociar con un ser mitológico por las almas de los animales. 

En algunos casos, en algunas culturas, el concepto de alma puede explicar más los fenómenos aparentemente no relacionados, más lo pueden estar basada estrechamente en los conceptos del alma del sistema de creencias de las personas atendidas por el chamán.

El chamán conoce su comunidad, y actúa ante su público que conoce los significados y de la fe que inspira ante sus clientes que confían  en el. El chamán juega el papel de curandero en las sociedades chamánicas; los chamanes adquieren conocimiento y trayendo conocimiento de los cielos. Incluso en las sociedades occidentales. En muchas sociedades chamánicas, la magia, la  fuerza mágica y el conocimiento son denotados por una normalmente involuntaria.

Según Vladimir Basilov en su obra Chosen By the Spirits, un chamán ha de estar en las mejores condiciones saludables para realizar sus funciones al máximo. La creencia del chamán es popular para la gente situada en Asia Central.

Los chamanes son personas fuertes, de edad  no más de cincuenta años  porque descalificaría a aquellos que quieren estar involucrados en servir a los espíritus. Los chamanes son siempre del más alto intelecto y se les considera capaces de tratar y curar enfermedades

Una de las cualidades más significativas y relevantes que separan a un chamán de otros líderes espirituales son sus comunicaciones con el mundo sobrenatural. Ya a principios de siglo la autohipnosis Puede consistir en la recuperación del alma perdida de la persona enferma.

era muy considerada por aquellos que rendían culto. Otra característica del chamán es el talento para encontrar objetos y descubrir ladrones, impresionando a aquellos de su tribu y a aquellos otros también alrededor para presenciarlo. La creencia en los espíritus o lo sobrenatural es lo que atrae a aquellos que creen en el chamán. Aquellos que tienen hijos enfermos o están débiles de salud se les lleva a las curaciones espirituales del chamán. Aunque los chamanes aún existen, la población está sin duda disminuyendo.

Los  enfoques  de la antropología incluye no solo la interpretación de textos orales o escritos, sino la de los «textos visuales también (incluyendo movimientos, gestos y rituales más complejos, y ceremonias celebradas por ejemplo por chamanes) Esto puede no solo revelar las visiones animistas  que se esconden detrás del chamanismo, sino también expresar su relevancia para el mundo reciente, donde los problemas ecológicos hacen los paradigmas sobre el equilibrio y la protección válidos.

CONVIENE DIFERENCIAR ENTRE LO QUE ES EL AMOR PROPIO CON EL AMOR A SU MISMO.

Ambas pasiones son distintas por su naturaleza y efectos. El amor hacia si, es un sentimiento  que tiende en los humanos al instinto, modificado por la humanidad, la virtud y la piedad.
El amor propio, es sentimiento relativo ficticio y nacido en la sociedad, que lleva a hacer más caso de si que de los demás y que inspira a los hombres todos lo males, que se hacen mutuamente y que es origen de lo que se llama honor.
Mandeville fue un médico holandés que residía en Inglaterra y falleció en 1733, publicó “ La fabula de las abejas “ . En la obra el autor reconoce al hombre como ser compasivo y sensible más existen casos de humanos que se convierten en seres feroces y crueles. Este médico comprende que a pesar de su moral, los hombres serian  monstruos, si la naturaleza no les diera entendimiento para apoyar la razón con piedad, porque de esta condición derivan todas las virtudes sociales que quiere favorecer a los hombres: La generosidad, la humanidad, la moral, benevolencia, la misma amistad y la conmiseración, será tanto más enérgica cuando se admita la razón y acepte la reflexión, cuando sea necesario.