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Las Vírgenes Negras

Algunas Vírgenes Negras dieron lugar a  centros de peregrinación, como la Virgen de Guadalupe, en Extremadura desde la segunda mitad del siglo XI. Es una talla labrada en fina madera de cedro del Líbano, que permaneció seis siglos oculta junto al río Guadalupe (“río escondido”). Su hallazgo la convirtió en  símbolo para los creyentes, a su santuario acudía Isabel la Católica a buscar sosiego y ánimo en su lucha por la reconquista y unidad de lo que entonces comenzaba a ser España.

La tez oscura de la Vírgenes Negras,  ha motivado perplejidad por el enigma sobre su significado,  una versión las relaciona con la ancestral veneración a las diosas de la tierra de un antiguo culto pre-céltico. Bajo estas formas romanizadas, se adoraba en Europa, a una diosa- tierra -madre, ese culto céltico era comparable, en la mayor parte de las grandes religiones y mitologías de la humanidad; el culto de Isis, de Cibeles, de Deméter y de Ceres, también en creencias y mitologías existentes en las religiones precolombinas (en aquellas épocas desconocidas para los occidentales). La Diosa-Tierra fecunda y siempre renovada era particularmente invocada por las mujeres estériles que deseaban tener un hijo,  las Vírgenes Negras tenían reputación milagrosa de conceder la fecundidad y ser protectoras de los niños de corta edad.

Las gentes sencillas, amantes de esas prácticas, presentían la grandiosa concepción naturalista basada en relatos sagrados de la humanidad, todo en el universo nacía siempre del encuentro y la síntesis de un principio masculino con otro femenino. La Tierra, virgen en su origen, fue fecundada por los rayos del sol, y gracias a esta acción bienhechora que pudo dar vida a todo lo que existe en la Naturaleza y la Humanidad. Los antiguos hicieron de la Diosa-Tierra, la representación simbólica del gran principio femenino de todas las cosas, y del Sol como principio masculino.

En la Edad Media cristiana, la gente medieval estaba convencida de que las Vírgenes Negras, eran Diosas -Tierra.  La Virgen, por la acción de Dios dará luz a un Hijo, al mismo tiempo humano y divino, que ayudara a la Humanidad,  dará vida espiritual, aportándoles medios para “la salvación”. Los benedictinos y otros promotores del culto cristiano unen  antiguas creencias celtas a la nueva religión cristiana mediante las Vírgenes Negras, figuras simbólicas de la gran idea: “El Sol fecunda la tierra que engendra la Vida”. De este modo adquiere sentido la expresión del Apocalipsis, “una mujer revestida de sol”, que san Bernardo tiene  presente en todo el fenómeno del culto medieval y para designar a la Virgen María.

El color negro se utiliza para representar simbólicamente en la Europa medieval esa tierra primitiva que fecundada, será fuente de vida, las Diosa-Tierra. Isis, Cibeles y Deméter que fueron con frecuencia representadas negras.  En el templo de Diana en Efeso, se veneraba una estatua negra de la Gran Diosa, resulta sorprendente descubrir que es precisamente en Éfeso donde la Virgen María vivió tras la muerte de Jesús, el lugar en que ocurrió se denomina karatchalti, “la piedra negra”.

El peregrinaje de los musulmanes como culminación de su vida de creyentes a la Meca, es una piedra negra símbolo de fecundidad y de fertilidad, los árabes cristianos habían asociado a aquel templo unas imágenes de la Virgen María,  Mahoma hizo desaparecer todas las imágenes y los íconos, respetando la piedra negra venerable, que fue incorporada a la religión musulmana, y su fiesta sagrada.

Nuestros escultores medievales, al emplear a propósito el color negro, subrayaban de manera clara que la Virgen Negra, era para ellos al mismo tiempo la María cristiana, la Diosa-Tierra céltica y la Isis egipcia, situándola dentro de una concepción religiosa universal del gran principio femenino del Universo.  Este color, nunca fue dado en la cristiandad a otra estatua que no fuera de la Virgen (Salvo a santa Ana, madre de la Virgen, en un vitral de Chartres) justificado por ese grandioso simbolismo a la vez naturalista y religioso, que confirma claramente el estado del pensamiento espiritual de los hombres de la Edad Media.

En la actualidad, la mayor parte están cubiertas con ropas recientes carentes de interés, y han sido repintadas en diferentes épocas. Cuando hallamos descripciones antiguas, en su origen, los vestidos estaban pintados en la misma madera de la estatua o sobre las cintas después del encolado eran de tres colores: azul, blanco y  rojo. Los vestidos de las Vírgenes Negras estaban a veces adornados con motivos dorados, y llevaban frecuentemente joyas y accesorios de oro. Al negro se le asimilaba frecuentemente el azul noche, que representaba la putrefacción primera por la cual debía pasar la materia. El blanco correspondía la fase siguiente, que era la de la purificación de la materia, mientras que el rojo simboliza la purificación gracias a la acción del “fuego secreto”. Como en un proceso de alquimia, el color negro asociado a los rasgos de la Madre y del Hijo, era la materia primordial de los alquimistas, los colores, blanco y rojo serían las tres transformaciones por las que pasa la materia durante la obra, y finalmente el color dorado, el del metal puro obtenido al término de la transmutación de los metales vulgares, sería el símbolo de la perfección iniciadora. (1) Jacques Huynen.

Al sur de Egipto, en la región llamada Nubia, cerca de Asuán, existe una isla situada en el centro del Nilo denominada Isla de Philae (“Isla del tiempo de Ra” para los antiguos egipcios). En esta isla se erige un templo dedicado a la diosa Isis (o Hathor) y era, en tiempos de las cruzadas, el único emplazamiento en donde se seguían realizando los antiguos cultos de los tiempos del Egipto faraónico.  Los Caballeros Templarios navegaron el Nilo en una de sus incursiones por el país y alcanzaron esta isla. Seducidos por la hermosura del lugar, por la paz y la espiritualidad que emanaba, y por la belleza del culto a la antigua diosa, se sintieron tan atraídos que lo adaptaron a sus propias creencias. Desde la instauración del Temple empezaron a proliferar imágenes de vírgenes negras, como evocación a la ancestral diosa madre-tierra Isis.

Unas son de madera casi negra como corresponde al “ébano africano”, otras oscurecieron con el paso del tiempo o por la exposición centenaria al humo de las velas.  En todas ellas parece vibrar la reminiscencia de la amada del Cantar de los Cantares, la de piel oscura, tostada por el sol, “la más bella de las mujeres”: Nigra sum, sed fermosa (“Soy negra, pero hermosa”). (2) R. Alarcón.

Los Templarios no podían adorar a una deidad pagana ya que suponía una herejía, que les enfrentaba a graves sanciones y penas en caso de ser descubiertos por la Iglesia. Esto obligó a los miembros del Temple a ser muy ingeniosos, decidieron inventar la figura de “Nuestra Señora de…” y adorar a la diosa egipcia bajo la imagen de una “virgen negra”, apariencia que se ha mantenido hasta nuestros días y cuyo culto, se haya aún vigente en muchos lugares de la geografía europea. De esta forma, los Templarios llevaron adelante su culto y confundieran a la Iglesia Católica.

Otra teoría dice que las vírgenes negras fueron utilizadas por el Temple para difundir el culto a la Magdalena, que sería la madre del linaje de Jesús. Este habría tenido descendencia. Los defensores de esta teoría argumentan que los reyes merovingios eran los descendientes sanguíneos de la pareja Jesús y Magdalena, y que en los Evangelios se habla de los hermanos de Jesús (Marcos, Mateo 13.55-56 y Lucas 8.19-21). Defienden que Jesús habría podido tener hijos. Curiosamente, en los lugares donde se encuentra una virgen negra aparece una evocación a la María Magdalena, por lo que el enigma sigue abierto. (3) Templarios.

A Las vírgenes negras se les construía un templo en el emplazamiento de su aparición;  estos lugares son coincidentes con los antiguos lugares de culto que las primitivas culturas dedicaban a sus cultos paganos a la Gran Diosa Madre. Los Templarios alzaban sus santuarios en estos emplazamientos ancestrales, lo que lleva a pensar que tenían un conocimiento de las virtudes de estos enclaves.

Bibliografía:

(1) Jacques Huynen, El enigma de las vírgenes negras, Colección otros Horizontes, de editorial Plaza Janes                                                                                                 (2) Rafael ALARCÓN (1999, 66): El misterio de las vírgenes negras. Año Cero, Nº 12-0300-113, diciembre, Madrid:                                                                                  (3) Templarios Extraído de www.templebalear.com

El Temple aspiraba a la abolición total de las guerras, de las desigualdades y a la extirpación del odio predicado por las religiones. Pretenderían instaurar la sinarquía, el reino de la razón, de la caridad, del amor. En definitiva, el Reino de Dios de las profecías bíblicas.

Bueno es pequeño

 

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KALLAWAYA

 

Médicos del Inca

En Bolivia, la Provincia Bautista Saavedra del Departamento de La Paz es conocida principalmente porque entre sus habitantes de la comunidad aymara viven los kallawayas. Poseedores de un profundo conocimiento sobre plantas medicinales, sus terapias curativas forman parte de la sabiduría y belleza de la cosmovisión andina. A unos 250 Km. del Lago Titikaka, residen en las localidades de Curva, Chajaya, Kamlaya, Huata Huata, Inka, Amarete, Chari, Pampablanca, Chakapari y Charazoni. En toda la Provincia viven aproximadamente unas 8500 personas, el 96% en condiciones de extrema pobreza.(1)

El origen de los kallawayas se pierde en la milenaria historia de la civilización andina. Algunos indicios sugieren su presencia, incluso antes del período incaico, durante el esplendor de la cultura Tiawanaco, desaparecida en el siglo XI de nuestra era.(2) Especializados en el conocimiento de las plantas, su establecimiento en la actual región de Bautista Saavedra seguramente favoreció el desarrollo de su oficio, al facilitar el acceso no sólo a la biodiversidad del altiplano, sino también de zonas menos altas, incluyendo el trópico.(3)

Investigaciones arqueológicas han intentado sustentar esta hipótesis. En los años setenta, por ejemplo, el Museo Etnográfico de Gotemburgo divulgó información sobre un conjunto de materiales y restos humanos hallados en Bolivia, pertenecientes justamente al llamado período tiawanaco clásico.(4) En su publicación Etnologiska Studier de 1972 se describe el equipo de un curandero indígena del siglo VI de la era cristiana, encontrado precisamente en Calliicho, Provincia Bautista Saavedra. Entre otras cosas, había tabletas de madera, un tubo de caña de bambú, un mortero de madera, cucharillas, jeringas y un cráneo al que le habían realizado tres trepanaciones intra vitam. Igualmente se hallaron pequeñas bolsas tejidas con bordados (chuspas) y material vegetal macerado, cuyo estudio determinó que se trataba de una especie de tabaco y hojas de guayusa, una planta utilizada como antiespasmódico.

La presencia de los kallawayas en la Corte de los Incas tiempo más tarde, se considera un hecho bastante probable. Posiblemente, debido al nivel de sus conocimientos, les llevaron a prestar sus servicios en Cuzco, la capital del incario. Al parecer, estaban capacitados para curar parálisis, ceguera, neumonía, heridas y dolencias mentales. Se sabe que preparaban medicamentos equivalentes a la terramicina y la penicilina, elaborados a base de barro y frutas fermentadas como el plátano. Utilizaban también la genciana y el árbol de quina del Perú para la fiebre, entre muchas otras plantas. Se supone que en la Corte tenían la función de asesorar a los sabios (amautas) sobre cuestiones de medicina, además de dedicarse a atender exclusivamente las enfermedades del Inca, de su familia y de la nobleza.(5) Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales, incluso, habla de los grandes conocedores de las propiedades de las plantas que existían antes de la destrucción del imperio.

Los kallawallas, por otra parte, han sido tradicionalmente conocidos como médicos viajeros que se trasladan por regiones de varios países. En lengua aymara, la palabra alude a la expresión “irse de casa”. En quechua, se refiere al “hombre que anda cargando hierbas medicinales”. En el citado informe del Museo de Gotemburgo se hace especial énfasis en la cuidadosa manera de guardar las plantas maceradas que se encontraron. Esto permitió suponer que las preparaban para ser transportadas durante largas jornadas. Precisamente, parte de los territorios que hoy día están integrados en Bolivia, Argentina y Chile, durante el imperio inca recibían el nombre de Qollasuyu, cuyo significado es “tierra de la medicina”.
* Economista. Especialista en Cooperación internacional al desarrollo sostenible. Corresponsal de Associazione Culturale Selvas.org, Osservatorio Indipendente sulla Regione Andina de Milán.

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SAN SANTIAGO, PATRÓN DE LOS KALLAWAYAS

Corresponde este San Santiago al santo patrón de los médicos indígenas, , a la figura de Santiago Apóstol, representado como en una batalla contra infieles se dice  que se apareció  para ayudar a los cristianos, de los enemigos que aparecen en tierra pisoteados por las patas del caballo.  Posición que hoy es cuestionada por algunas creencias de humanidad.

 

De cómo un instante de la vida de un ser humano puede cambiar toda una o dos vidas. Es como una bofetada limpia y sonora a nuestro mundo feliz y exitoso.

Gracias Irene por darnos a conocer esta filmación.

ESPACIO para vivir feliz.

El espacio esta en función de los seres humanos que  lo usan, lo viven, que lo disfrutan, lo recorren y dominan. El espacio humano se  crea y recrea cotidianamente en nuestras acciones, es más que un simple contenedor de hechos sociales, en un medio heterogéneo, indiferenciado, en el que existe una relación entre espacio, sociedad y  cultura, que encierra múltiples realidades y cuyos límites son difusos, un espacio que la Antropología examina con la investigación de la micro-sociología del espacio público, para abordar el fenómeno del espacio urbano bajo los aspectos: El hombre, lo público, la cultura y las circunstancias del ecosistema.

El hombre primitivo habitaba en un espacio que le obligaba el clima y el terreno, se adaptaba al entorno.  Cuevas y árboles eran su refugio y espacio adecuado para defenderse de los grandes depredadores, el hombre evoluciono a cazador nómada tras el rastro de sus presas o en busca de los frutos del bosque. Cuando descubrió la agricultura deja de ser itinerante para convertirse en sedentario, vive agrupado para defenderse de ataques. Las toman el valle y las riberas más productivas para frutos y cosechas por lo que unos y otros comienzan a disputar el espacio, para defenderse agrupan las viviendas y en su entorno construyen vallas, muros y grandes murallas rodeadas de fosos.

En España en época Medieval y del Renacimiento, una ciudad era población que estaba  regida por el rey, quien recibía las tasas que pudieran ser impuestas, a cambio de fueros. Esta calificación de ciudad era independiente del tamaño. Hoy Europa considera como ciudad una aglomeración de más de 2.000 habitantes siempre que la población agrícola no exceda del 25% sobre el total. A partir de 10.000 habitantes, todas las aglomeraciones se consideran ciudades, siempre que éstos se encuentren concentrados generalmente en edificaciones colectivas  altas, y se dediquen a actividades de los sectores secundario y terciario (industria, comercio y servicios,) siendo las demás denominaciones, pueblo, o villas.

El hombre, es un actor social cuya pertenencia comunitaria está posicionada entre el espacio de la ciudad y sociedad, donde oscila entre las vinculaciones fuertes del grupo primario como la familia o el espacio residencial y de los roles adquiridos como trabajador, usuario de los servicios y de los espacios de contacto público. Donde lo público, es una categoría de la sociabilidad diferente de la muchedumbre o masa; es la representación de lo social con indiferencia del entorno o la proximidad física; denota, más bien, lo que Joseph (1) llama urbanidad, con formas de comportamiento,  modos de vida y prácticas propias de los habitantes urbanos, que señala el camino de las relaciones sociales, que marcan las costumbres de la ciudad.

Las interacciones sociales que contiene el espacio público se intensifica por la acción de los medios de comunicación que alimentan acontecimientos, el rumor y la noticia por efecto. La vinculación social es precaria en los actuales espacios públicos, y poco propicia a la integración, como lo ejemplifica la experiencia  el simple hecho de hablar o vestir diferente, informa que existen límites o muros permanentes que dificultan la  adaptación a un entorno que obligan a la pérdida de sus referentes culturales, y adaptarse al  valor de la rutina, y conocer los repertorios donde cada uno interpreta su papel, por tanto se le exige un cambio de rol que puede generar frustración, más permiten el vínculo que da coherencia al comportamiento de los sujetos.

La ciudad es un espacio abierto donde el hombre es parte del ecosistema y de sus diagramas energéticos, los ecosistemas urbanos precisan gran volumen de energía para los organismos vivos y la energía que hace funcionar el sistema y la movilidad que permite explotar otros ecosistemas de zonas alejadas,  para aportar la materia y la energía necesarias a los grandes espacios de la ciudad. El agua, los alimentos, la electricidad, los combustibles fósiles, serán consumidos en la ciudad o serán transformadas antes de su consumo en el propio sistema o en otros diferentes.

Los crecimientos explosivos, que ha sucedido en los últimos 25 años en las regiones metropolitanas, proporcionan una aportación mayor de energía y oportunidades para las nuevas colonizaciones, que aumenten también la diversidad y se cree una mayor estabilidad, donde el suelo “materia básica”, es un recurso no renovable y queda supeditado a la explotación que se ejerce sobre grandes espacios, que han estado sometidas a un proceso acelerado de urbanización  elevada.  Margalef (3).

El modelo de ordenación del espacio que se propone es el mantenimiento de la estructura y de un nivel de explotación sostenible de los sistemas urbanos:  Cada espacio, por pequeño que sea, debería ser tratado con la atención necesaria para convertirlo en un espacio de calidad y de identificación positiva, eliminando las áreas degradadas por efecto de la acción humana.

  • Incorporar nuevos espacios para nuestra satisfacción, sin sustraerlos a los usos que la naturaleza hacía, para insertarse en una lógica sistémica, donde el espacio  ocupa una función propia, que ha de concebirse en la búsqueda de calidad.
  • Evitar el despilfarro actual del espacio, que ofrece espacios con atractivos que suelen coincidir con zonas reducidas complejas o para una función única, donde la presencia deja de tener sentido cuando la función se ha realizado.
  • El mantenimiento y/o aumento de la complejidad de un espacio ocupado por un sistema se desarrolla a costa de disminuir y simplificar otros espacios. Es explotación de un espacio sobre otro.
  • La mayor parte de las áreas que en la actualidad se proponen para ser conservadas son áreas residuales que no habían estado utilizadas desde hace tiempo por su mala calidad o situación, los parques naturales están en la montaña o en las marismas, terrenos que antiguamente se habían conceptuado como inhóspitos.
  • El sistema económico, tendría que acomodar sus instrumentos para la minimización en cantidad y peligrosidad de los residuos. Aprovechando estos en la explotación de sistemas naturales y agrícolas, donde la energía de dependerá de la radiación solar como fuente que no aumenta la entropía del planeta.

Explica Margalef (3), que en Europa la explotación tradicional de la tierra se basaba en granjas que organizaban el espacio a su alrededor como un puzzle de campos de cultivo, pastos, y fragmentos de bosques. Se ha comprobado que este mosaico resulta un instrumento de conservación muy eficaz; de esta manera ha mantenido e incluso aumentado la diversidad de las comunidades vegetales que se ha enriquecido con muchas comunidades organizadas con la acción del hombre. El sistema que ha conducido hacia una estructura de este tipo es el grado diferente de explotación que fue más intensa allí donde el sistema era más productivo y más suave en las regiones agrestes y los suelos más pobres. Este paisaje es adecuado desde cualquier punto de vista ecológico y de satisfacción en la relación humana con el espacio.

El ser humano renunciando a la felicidad de la tranquilidad espiritual en las pequeñas ciudades, se lanza de forma no comprensible y masoquista a residir en urbes enormes donde su  vida quedara marcada por el stress, y su organismo sometido a tensiones perdiendo así la posibilidad de gozar más de su vida diaria en un entorno acogedor.

Bibliografía : (1)Isaac Joseph (1988) El Transeúnte y el Espacio Urbano, Barcelona: Gedisa.(2)MUÑOZ, Jairo. Antropología Urbana/ D. Uzzel y R Provencher – Bogotá: Universidad Nacional 1981.(3)Margalef, R. (1986 y 1992) “Ecología” (Editorial Omega.),  (1991) “Teoría de los sistemas ecológicos”. (Entidad Editora Universitat de Barcelona.),  (1992) “Planeta Azul, Planeta Verde” (Prensa Científica, S.A.)  (1995) “La ecología entre la vida real y la física teórica” (Investigación y ciencia. Ed. Prensa Científica.)

Bueno es pequeño

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Cayó el muro pero los miedos no.

Parece ser que no podemos vivir sin miedos y por ello construimos muros y ponemos cerrojos. El muro de Berlín, dejando aparte la ceremonia de confusión, hace 20 años, que se produjo con lo de la libertad de viajar de los berlineses de la zona comunista, la realidad era que ya no tenía sentido desde que en otros países del este ya se podía viajar, salir, sin restricciones.

El miedo sigue y quizás por ello seguimos construyendo muros aunque no sean ni tan vistosos ni tan artísticos como el de Berlín. Nada más hay que darse cuenta de que recientemente en los EE.UU. se ha derogado la Ley que impedía entrar a los enfermos de SIDA pero se mantiene el muro construido en la frontera con México.

El miedo se ha convertido en la señal más destacada en un mundo tan “avanzado” como es el de los países más ricos y estables, a pesar de los progresos científicos y de la mayor esperanza de vida. Parece que no podemos vivir sin miedos, sin dragones, sin pestes, sin genocidios.

Esta foto cerca de Alexanderplatz, que tomé este verano en un Berlín risueño es la imagen de una espera sin miedos, alejados del ruido urbano, mientras miran los árboles cercanos y el cielo se tiñe grisáceo de inquietud. La pareja de jóvenes son la esperanza.

 

Arte africano

MÁSCARAS Y EL ARTE AFRICANO.

Los occidentales consideraron las piezas de arte africano como objetos extraños, construidos por étnias primitivas. Solo a principios del siglo XX, los artistas europeos se sintieron interesados y se inspiraron en el arte africano desde el punto de vista puramente estético, sin darle importancia a su variedad, significado y función. Fueron entre otros Henri Matisse y los fauvistas, André Derain. Modigliani, Georges Braque. Pablo Picasso supo aprovechar mejor que nadie toda la carga emocional que el arte africano ofrecía y empezó a representar la figura humana de una forma cada vez más geométrica por medio de atrevidos planos, logrando la sensación de fuerza que emanan las máscaras africanas.

El africano que talla una máscara o una escultura para uso ritual, no considera que esté realizando una obra de arte,  como el artista de Occidente, el tallista africano no expresa una visión personal, sino de la comunidad a la que pertenece, sin apenas margen para la improvisación ni a la imaginación. Su trabajo tampoco es desinteresado, ya que persigue un fin determinado.

En África se siguen practicando ritos animistas, aunque los objetos que se utilizan en muchos de estos ritos actuales son diferentes a los que se empleaban antiguamente. Cuando el animista abandona sus creencias ancestrales por el avance del Islam, el cristianismo y la globalización, pierde interés por esos objetos y los pone a la venta.

Animados por el elevado precio que los objetos africanos alcanzan en los mercados occidentales, muchos habiles artistas se dedican a reproducir objetos que deben comercializarse como copias. La prueba de termoluminiscencia y el carbono 14 pueden indicar la antigüedad del material con el que está fabricado el objeto, aunque si utilizó madera de un árbol que fue talado hace muchos años, la respuesta puede estar equivocada.

Los comerciantes de pequeños poblados africanos intentan obtener  mejor precio posible y piden muy por encima del valor real, en la cultura africana el regateo es una formula habitual de negocio, y pueden pedir al menos el doble de lo que están dispuestos a vender, e inician una subasta a la baja, donde incitan al comprador a participar, llegando a enfadarse si no permaneces en el juego de oferta y contraoferta. Tienen tendencia a confundir a los compradores, exagerando con la fecha en que fue trabajada, captando a incautos  a los que ofrecen una figura corriente a precio de antigüedad.

Es importante conocer los ritos en los que se utilizan los objetos. En África los conocimentos se transmiten por vía oral entre generaciones, entre las creencias animistas el culto a los antepasados, se transfiere de padres a hijos. Olvidar un ancestro equivale a negarle la inmortalidad. Las mascaras estaban destinadas a las ceremonias y las creencias africanas consideran que encierran a espíritus de sus antepasados, o dioses buenos o malos. A los vendedores  se les debe escuchar con atención sobre la mascara y su ceremonial, porque algunos no son sinceros, pueden atribuir al anterior propietario un rey tribal, en busca de obtener más precio de sus piezas. Algunos coleccionistas solo compran objetos que salieron de África hace tiempo, desafortunadamente  están solo al alcance de privilegiados dispuestos a pagar precios elevados, y en algunos casos seria posible que el objeto fue sacado de África antes de haber sido utilizado en algún ritual. Algunos coleccionistas desprecian los objetos que son reproducciones y que tienen su belleza y  fin decorativo. Gran parte de los objetos de arte africano fueron expoliados por los colonialistas europeos, como el caso del ejecito británico que en 1897 se llevaron a Inglaterra, al menos 900 bronces históricos de Benin.

Cuando algún experto escribe que un objeto fabricado en África tiene autor desconocido, lo único que quiere decir es que ignora quién lo ha fabricado, no hará esfuerzos por averiguarlo, aunque algunos artistas no son anónimos. Los  comerciantes africanos, conocen bien su negocio, saben distinguir un objeto  auténtico de otro falso, y muchas veces conocen el nombre de los autores de los objetos antiguos, aunque los artistas fallecieran hace muchos años.

El uso determina la pátina. Entre la enorme variedad de objetos rituales africanos, hay algunos que se usan una vez, y luego se desechan. Otros van perteneciendo y son usados por sucesivas generaciones. Si encontramos un objeto de usar y tirar con muestras evidentes de haber sido utilizado varias veces, hay muchas probabilidades de que sea una falsificación.

Algunas máscaras se usan cada vez que se produce un deceso en el poblado. Otras se utilizan una vez cada ciertos años. Algunas tallas son frecuentemente acariciadas y sobadas, o manoseadas por niños. Otras se dejan en altares durante años sin que nadie ose tocarlas. Algunos objetos se untan con aceite de carité, cera de abeja, sangre, estiércol, huevo, etc. Otros se dejan a la intemperie y sufren los efectos de la climatología: calor, humedad, sol. Algunos objetos se transportan a menudo de un sitio a otro, o se golpean con fuerza contra el suelo. Otros se entierran durante años. Algunos objetos están tallados en maderas muy duras que no pierden peso durante el transcurso de los años. Otras maderas pierden peso al secarse. Algunos africanos tienen la costumbre de cocinar dentro de las chozas. El humo de la hoguera y los vapores de la comida determinan la pátina.

La rareza es uno de los aspectos que más valoran otros coleccionistas de mentalidad más abierta. Algunos grupos tribales son más prolíficos que otros, y los objetos provenientes de determinadas etnias son más valiosos que los procedentes de otras y algunas tribus no han tenido máscaras, aunque si alguno otros objetos artísticos. Teniendo en cuenta que adquirir y tener en domicilio particular un relicario con huesos de antepasados africanos son antigüedades que no todas las familias occidentales admiten.

El que quiera conocer del arte africano debe buscar, leer, estudiar, acudir a museos y exposiciones para conocer. Internet es una buena fuente de información y si su economía no es elevada puede hacerse con una colección de reproducciones, que son muy bellas, tendrá un objeto interesante, decorativo e ira tomando conocimientos de este singular arte, una persona positiva, inteligente, sensible y culta siempre encuentra algún atractivo en el objeto africano bien hecho.

El etnocentrismo europeo es evidente, cuando califica las formas de los africanos con escasa estimación, y resulta sorprendente cuando los artistas europeos incluyen el estilo en sus creaciones son grandes obras de arte. Al final llegas al convencimiento que el arte está influenciado por manejos interesados.

Bueno es pequeño


ORÍGENES DEL RACISMO Y DISCRIMINACIÓN.

El racismo como forma de discriminación es un fenómeno cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados, Christian Delacampagne en «Racismo y Occidente», nos dice que Occidente falto de un mito de los orígenes sólido, busco coherencias que explicasen su personalidad colectiva en base a unas esencias y unas raíces homogéneas, inventa en cada momento histórico diferentes formas de predestinación a la más alta condición humana, que comportarán, de vuelta, la reducción a la inferioridad a las culturas y pueblos milenarios de su entorno y de mas allá.

En la cultura grecolatina se delimita al bárbaro (extranjero),  se legitima la  esclavitud y se excluye a la mujer de los roles activos en la sociedad. Son las primeras formas de mentalidad racista que se acompañan al mito de que la creación del pueblo griego se realizó sin la intervención e influencia de ninguna cultura anterior. Se atribuye a su origen masculino, hecho que centra las construcciones racistas y legitima la discriminación sexista. Desde entonces racismo y sexismo fueron unidos.


En la Edad Media, la mentalidad racista se apoya en la religión, la pertenencia a la cristiandad será un factor que indicaba pertenecer a la única religión
verdadera y de ser parte del pueblo elegido. Aparecen los conceptos de pagano y el de infiel si fuera, y los religiosos se arrogan la decisión de imponer la necesidad de sumisión y conversión de los otros pueblos paganos y otras religiones infieles, si fuera necesario con la espada. Hubo cruzadas e inquisición, el musulmán el Infiel; la mujer el cuerpo del pecado y la concubina el diablo que hay que exorcizar o controlar.

Enfrentamientos de causa económica, social o política se han justificado muy eficazmente con el disfraz de la diferencia racial, encontrándose tanto ejemplos de racismo ideológico como racismo en actitudes y comportamientos, fenómenos que se han dado con frecuencia se han dado han sido ligados al racismo, el enfrentamiento religioso.

Los conflictos con aspectos de naturaleza racista más importantes de la Historia  en  España tuvieron relación con la religión y tienen claras expresiones racistas. Para los reinos cristianos, en la Reconquista, iban seguidos de repoblación, con los que se lograba una limpieza étnica, y cultural.

En la España árabe del Al- Andalus (la actual Andalucía) las divisiones sociales superponían a la escala de riqueza una concepción del origen familiar basada tanto en el origen étnico como en la religión: ponía en la cúspide a los de origen árabe, seguidos por los procedentes de Oriente Medio, los beréberes del norte de África, los muladíes musulmanes de origen hispano, y otros pueblos. Era pues una clasificación Racista.

El deseo de arabización incluía la admisión de componentes religiosos, lingüísticos, culturales e indudablemente raciales. Las clases dirigentes reivindicaban o incluso inventaban ancestros árabes. Durante las épocas críticas con intensificación del integrismo religioso, como ocurrió durante el dominio almorávide, las represiones se incrementaron contra los muzárabes, por lo que se producían  emigraciones masivas a los reinos cristianos del norte peninsular, que después volvían con los ejércitos cristianos en conquista.

Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, el encuentro con los nativos al que con presunción llamaron salvaje, aumento de manera firme la obtusa mentalidad occidental racista. Afirmando superioridad étnica,  de muy superior tecnología la del hombre blanco y se decidieron a una labor civilizadora y la misión salvadora de almas, aunque al principio se les atribuyo estaban desprovistos de ellas.

El continente americano fue un buen pretexto para establecer la doctrina racista. El tráfico con esclavos negros, las encomiendas de indios  que se transformaron en un sistema de trabajo forzado para los encomendaderos coloniales, y las plantaciones y minas en base de esclavitud crearán la base de una sociedad fuertemente clasista y racista. Las evidentes diferencias religiosas, de culturas y costumbres unido al color de la piel fueron unas características físicas en los que de apoyaba la discriminación: Eres negro, eres indio, eres mestizo, eres diferente, eres nada, humano inferior, nos perteneces tu y tu vida, necesitas de nuestra protección, te daremos un trabajo de esclavitud de por vida y tendrás que adorar a nuestro Dios. Tal es nuestra misión sagrada que nos ha sido encomendada.


Con la revolución industrial y la total expansión colonial de siglo XIX,  una ola racionalista y científica, basada en los precedentes del movimiento de libertad y humanismo de la Ilustración Francesa, se atribuyó atribuir fundamentos biológicos a las diferencias étnicas y culturales entre los pueblos, en el contexto general del evolucionismo, los racistas defenderán la base genética para advertir las diferencias entre razas superiores e inferiores, proponiendo como modelo el desarrollo tecnológico “desarrollados y subdesarrollados”.

El racismo basado en el beneficio interesado, yde la ideología de su egoísta dominación sirvió para legitimar la servidumbre del dominado en función de sus características propias y permanentes.  El hombre occidental será en su imaginación el sujeto y organizador del mundo y primer actor de la Historia, mientras que el dominado lo miraban como objeto pasivo, estigmatizado en generaciones, sin proyecto colectivo; sólo servirá como elemento de conversión dogmática, de explotación o de eliminación si no interesa a los planes de la raza pretendida como superior.


Cuando el subyugado, reclama justicia e igualdad, cuando el grupo discriminado compite por los mismos recursos o puestos de trabajos, surge el grupo dominador, exigiendo sus presuntos derechos, y se renueva la doctrina y la ideología racista. Cuando los países occidentales están inmersos en crisis económicas, con elevado porcentaje de población en paro y con una fuerte oleada de inmigración de otros países, que se acentúan los brotes racistas que aprovechan los partidos de derechas para hacer apología del inmigrante,  de claro fondo racista basadas en crueles ideologías xenófobas.

Con el colonialismo se impuso al Tercer Mundo un modelo de desarrollo propio de la cultura occidental, un modelo de sobreproducción intensiva. Y como resultado estos países entraron en la regresión económica, en la pauperización de la sociedad y también en guerras intestinas, seguidas de guerras, hambrunas, destrucción de culturas.

Ahora, Europa y Norteamérica sufren una presión inmigratoria de millones de personas que huyen de sus países y buscan en el paraíso europeo un bienestar y un posible desarrollo económico. Europa reacciona reduciendo la inmigración con medidas de control fronterizo y con dificultad de conseguir la residencia o contratos laborales legales. Los empresarios se benefician al conseguir mano de obra barata lo que beneficia el sistema económico al abaratas los costes, estimulan la economía y los peores trabajos que nadie quiere van a parar a manos de los inmigrantes. El racismo y la xenofobia continúan en el Siglo XXI.

Bueno es pequeño

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