AGNODICE LA MUJER MÉDICO QUE SIMULO SER HOMBRE PARA EJERCER.


Hablo desde el pasado, para dar a conocer lo que se dice ocurrió en los años 350 Antes de Cristo, a caballo entre el mito y la realidad, en la antigua Grecia.

Era época de estallidos misóginos. La misoginia es el  odio o aversión a la mujer /a las mujeres, por una tendencia ideológica o psicológica que consiste en despreciar a la mujer como sexo y con ello todo lo considerado como femenino.  Comúnmente se confunde a la misoginia con una forma extrema de sexismo o machismo, la misoginia no consiste en ser partidario del predominio del hombre  sobre la  mujer, sino en pensar que el hombre debe liberarse de cualquier tipo de dependencia del género femenino. La mujer y como consecuencia la concepción y la familia, se consideran aberrantes y rechazables; en todo caso, tal vez buenas o necesarias para otros, pero no para uno mismo.

El aborto era muy común en el mundo antiguo, y muchas mujeres parteras, además de  atender  partos, participaban en los abortos, facilitando substancias a las embarazadas, que terminaban en triste resultado para el feto y para la madre. Se acuso a las mujeres de estás practicas, todas eran sospechosas, en Atenas se declaro ilegal que las mujeres atendieran a las embarazadas, y  les  prohibía ejercer la medicina.

En este entorno, en una familia de la alta sociedad, una mujer nos muestra el deseo y la valentía de dedicarse a la ciencia,  se desarrollo la siguiente historia de una devoción que le hace saltar todas las reglas y correr todos los peligros, con tal de poder ayudar a sus semejantes. Una adelantada de su tiempo.

Me llamo Agnocide. Soy  consciente de que muchas mujeres y niños morirán durante el parto porque las mujeres sienten vergüenza a que les atendiera un hombre, y se enfrentan al parto sin la ayuda de ningún profesional, para ayudarlas yo quiero estudiar medicina, más las leyes griegas no me lo permiten, así que estoy muy afectada ¿Dime sabio padre que puedo hacer.?

Hija mía, las mujeres griegas son señoras que se ocupan de la administración de la  casa,  del marido y de los hijos, en nuestro país, la medicina no es digna de los griegos, percibe que la ejercen los extranjeros, más no es adecuada a nuestra condición de ciudadanos. He procurado darte cuantos caprichos me has pedido hija, pero este que ahora pretendes, es una decisión que contraviene la ley y quien no la cumple se vera sometida a la justicia y si es encausada puede verse condenada a muerte….De todos modos hija, si tu lo quieres buscaremos solución… miedo me dan tus ideas.

Apoyada y aconsejada por mi padre, me corte el cabello, vestí de varón un fuerte vendaje hundía y disimulaba mis senos, y partí  para poder asistir clases, y vestida de hombre, asistió en Alejandría a aprender del célebre médico Serófilo, y del famoso médico Herófilo. Quería especializarse en la, entonces, incipiente disciplina de la Ginecología. Y lo conseguí  Vaya que sí. Obtuve los mejores resultados en los exámenes y me hice medico y después ginecóloga, perdón, ginecólogo. Nadie, durante todo ese tiempo, se percató de mi  condición femenina, sin revelar aún mi verdadera identidad, más un día cuando regresaba a casa, ocurrió algo inesperado, una mujer en el foro acompañada de su esposo, estaba tumbada en el suelo, su vientre indicaba su claro estado de embarazo adelantado, tenia las piernas manchadas del liquido amniótico,  había roto aguas y el parto se iniciaba, me acerque con animo de ayudar y le dije soy médico, la mujer cruzo las piernas y defendió su cuerpo cruzando los brazos mientras decía:

No no, esta mi hijo llegando, más que no se acerque, ni este médico ni ningún otro, ningún hombre ha visto mi cuerpo, y nadie lo vera, mas que tu amado esposo mío, además lo ofrecí a los dioses por indicación de mi difunta madre. Que dices marido? Hay…que dolor.

Que alabo tu virtud, más este momento es diferente, porque nuestro hijo llega y puede tener peligro al salir de tu vientre, es por ello que debes admitir la intervención de un médico para que os atienda, y advierte que este no es momento de retrasos, sino de premuras así que toma la decisión justa teniendo en cuenta que debes velar por nuestro fruto y por ti.

Fui entonces cuando me acerque a la mujer, y levantado mi túnica doctoral le dije a la mujer el secreto que tenia oculto…, mira mujer mi flor es como la tuya, soy mujer como tu y al recibir mi ayuda, tu no quebrantas tu promesa. Así que permite intervenga. Todo salio bien y aquella mujer satisfecha, como estaba muy relacionada me fue recomendando a cuantas amigas en estado de ingravidez ella conocía. Nunca dude en decir a mis pacientes que era mujer con tal de que se sintieran cómodas.

Las pacientes afluyen a su consulta y los demás médicos, celosos por su éxito, y su merma de ingresos hacen correr el rumor de que se estaría aprovechando de su profesión para seducir y corromper a las mujeres casadas.  Con testimonios falsos es acusada de violación con penetración a dos pacientes y llevada ante el ante el Areópago sede del consejo donde los miembros eran escogidos entre los arcontes o magistrados.

Cuando aquellas mujeres sobornadas por mis envidiosos compañeros médicos hacen falsa declaración de violación, me vi en la obligación de revelar mi verdadera identidad de mujer, y tuve que demostrarlo paseando mi flor a la vista de todo el tribunal y magistrados, dando así a conocer que no podía realizar las atrocidades de que se me acusaban, quedo así la causa anulada, más se aplazo para que diera tiempo a preparar mi defensa de algo que no podía negar, el haber infringido la ley, haber ejercido de médico y sobre mi se cernía el riesgo de ser  condenada a muerte por haber ejercido siendo mujer.

Las mujeres de Atenas, de todas las clases sociales se movilizaron en su defensa, las casadas con ciudadanos que intervenían en Asamblea popular, Pritanía, Consejo, Arcontes y Estrategos presionan a sus esposos. Una multitud de sus pacientes y simpatizantes declara ante el templo que si Agnodice es ejecutada, morirán con ella, Prometieron quitarse la vida  en el caso de que se cumpliera la ejecución. Por último las mujeres deciden no tener relaciones, para no tener hijos y verse así liberadas del parto.

Los magistrados Presionados por la multitud, absuelven a Agnodice y le permiten continuar el ejercicio de la medicina, y hacerlo vestida y peinada como mujer. Al año siguiente, el Consejo Ateniense modificará la ley podrán las mujeres ejercer la medicina en Grecia y autorizarían a las mujeres a estudiar dicha carrera. Eso sí, sólo podrían tratar a mujeres. Algo es algo y, por supuesto, más que nada.

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Un comentario en “AGNODICE LA MUJER MÉDICO QUE SIMULO SER HOMBRE PARA EJERCER.

  1. Oh que bien por el valor de esa mujer, y gracias por ser pregonera de nuestra liberación. Las mujeres tenemos capacidad para desempeñar cualquier cargo , profesión u oficio con altisimo desempeño.

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