LOS MOTIVOS DE CONFLICTOS Y LA INCAPACIDAD DE ENTENDIMIENTOS.


figutas y peinados 091

Ninguna ciudad, ninguna muralla se fundó en tiempos pasados entre ciertos pueblos, sin que la primera piedra hiciera derramar la sangre de unas vistimas, según la leyenda el Radjahdhava, pilar de hierro que cierra el centro de las ciudades que se sucedieron en el solar, que actualmente se eleva la ciudad de Delhi, se baña continuiamente en sangre. Fue plantado en el mismo sitio donde el innumerable ejercito de los hombres serpientes, es decir, de los indígenas, fueron enterrados vivos a la gloria de Youdichtira, hijo de Pandou.

El conflicto entre tribus y naciones, fueron precedidas en viajes de exploración que simninistraron interesantes noticias sobre comarcas poco conocidas, después terminada las luchas, tuvo por conclusión de tratados de alianza y relaciones frecuentes de comercio y amistad. Esas relaciones fueron favorables, por cuanto ensancharon el horizonte de pueblos que antes se ignoraban, aumentaron su haber y desarrollaron sus conocimientos; pero la verdad es que, lejos de ser resultado de la guerra, provenian, por el contrario, del movimiento producido después en sentido inverso, y si las matanzas no se hubieran perpretado, si las alianzas hubieran antecedido a la efusión de la sangre, no se hubieran obtenido a costa de ningún acrificio. Sucede que los pueblos no recuerdan los hechos pacificos, los acontecimientos que no han provocado terror ni deseperación, solo se recuerdan “los años terribles” y refiere a esas fechas fatales los resultados de todas clases, buenos o malos, que es necesario distinguir claramente unos de otros y repartir de otro modo, según las causas que lo han determinado. No hay que hacerse ilusiones el odio nace de la guerra y la engrenda; el amor entre los hombres tiene por causa la armonia de los esfuerzos. A la ayuda mutua han de referirse una vez más las infelices consecuencias que parecen derivarse de las luchas intestinas.

Pero cuantas voces de guerra ha llevado sus limites hasta su limite extremo, cuantas veces ha llegado hasta el fin, produciendo el exterminio completo de una tribu y hasta de un pueblo, de una raza, suprimiendo así toda idea de progreso, puesto que no quedaban ya personas que pudiera gozar de el.  El odio como el amor, se inicia fácilmente entre los hombres; estalla la pasión entre los jóvenes que cortejan a la misma mujer, se lanzan una contra otra las tribues que quieren poseer un mismo sitio de caza, de pesca o de existencia. Y no es solo el conflicto de los intereses lo que inspira el odios: basta la diferencia de aspecto, de estatura, de color y de aptitudes sean muy marcadas para qiue broten espontáneamente las enemistades; hombres negros, rojos, amarillos, morenos y blancos, entrechocan impulsados por la imaginación natural de pertenecer a otras razas, quizás a otras humanidades.

Se odia también a causa del contraste que forman los generos de vida, desde la creación la leyenda biblica, muestra dos hombres hermanos, un pastor y un labrador que disputan hasta la muerte de uno de ellos. Los odios son avivados sin cesar por las narraciones por las narraciones, por las narraciones, por los cantos guerreros y por la renovación  de de los conflictos, se prolongan después de las causas que los originaron: Toman carácter atavicó. Los profesores alemanes al pieblo frances le llamaban “ el enemigo hereditario”, y a través del estrecho maritimo los paises se intercambiaban frases donde se trataban de cerdo ingles, a lo que los del otro lado constestaban rana francesa.

Reclús Eliseo, el hombre y la Tierra 1903 Libro primero pag 138 a 140.Comentario:

En las guerras los vencedores digamos de color añil, gobiernan tienen privilegios y tratan de convertir a los contrarios en esclavos porque para ellos son seres inferiores, los perdedores digamos de color bermellon, sumisos callados no olvidan, si en el tiempo  evolucionan las condiciones de las tribus y son regidas por un rey de color amorfo pero interesado en gobernar, quitara derechos a uno de los que lo tenian todo y dara un parte a los que no tenian nada.

Nadie quedara contento: Los añil porque ellos eran los amos absolutos y salen perdiendo: por lo que protestan .

Los bermellones: que estabán desprotegidos, están felices porque han conseguido liberarse de yugos y han evitado las flechas de sus enemigos que intentaban destruirlos.

Cuanto mejor seria, que todos lucharan unidos por el bienestar de todos, que las diferencias de creencias politicas y religiosas o ausencia de ellas, no fueran motivo de enfrentamiento, sino que la sociedad deberia admitir las diferencias culturales en cuanto a costumbres y en respeto vivir en armonia.


Las guerras tienen un coste que a todos perjudican, solo benefician a las clases militares que obtienen medallas tras poner sus armas sus interés de beneficios en preferencia, y luchan los jefes por su conveniencia arrastrando a soldados a la muerte, para que si vencen el pueblo sea esclavizado gracias a los soldados del mismo pueblo.

Bueno es pequeño

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