LA INJUSTA DISCRIMINACIÓN A LA MUJER.


Transcurría el siglo XVI, en la literatura y otras artes, eran los hombres quienes tenían la palabra y  en temas humanos eran en mayoría de cuño religioso, la Iglesia tenia el dominio de la escritura, que junto con el pulpito, el confesionario y las instituciones eclesiásticas, eran quienes  dictaba las reglas morales que debían observarse. Entre las obras más difundidas en España y sus colonias, eran todas tributarias del pensamiento, entre otros, San Agustín, Santo Tomás de Aquino y Luis Vives; quienes hacen recaer en la virtud femenina el honor familiar.

El ideal femenino de la España medieval en las sociedades de la época, consideraba a la mujer como refleja Fray Luis de León en su ensalzada obra “La perfecta casada” (1583), Madrid-España, 1946, p.26,33, 42.:

La mujer es  de índole inferior al hombre y por ello nacida para la sujeción y humildad, proclive al pecado y de disposición “…flaca y deleznable más que ninguno otro animal, y de costumbre e ingenio una cosa quebradiza y melindrosa…, había de esforzarse, como medio de mejorar su naturaleza y de elevarse a la categoría de “buena”, por cultivar virtudes tales como la honestidad “…porque sino tiene esto, no es ya mujer, sino alevosa y ramera, y vilísimo cieno, y basura de la más hedionda de todas y la más despreciada…, caridad, afabilidad, mesura, obediencia.

La templanza definía a una buena mujer y suponía frugalidad en el beber y comer:

es en ellas muy feo ser golosas y comedoras”; abstinencia y continencia de la “carne”, sentimientos y todo lo material y, morigeración de las costumbres

La ideología de Santo Tomás de Aquino, se reflejan en sus pensamientos:

El padre debe ser más amado que la madre, pues él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es tan sólo el principio pasivo. Como individuo, la mujer es un ser endeble y defectuoso.

Una cita de San Agustín, doctor de la Iglesia y canonizado por ésta no deja lugar a dudas:

La hembra es un ser de menor valor que no fue creado por Dios a Su imagen y semejanza. Corresponde al orden natural de cosas, que las mujeres sirvan a los hombres.

Fray Luis Vives, escribió sobre “La instrucción a las muchachas:

En el aprendizaje de la palabra no pongo limite algún, tanto al varón como a la mujer, está queda limitada porque el varón ha de tener mayores conocimientos que pueden serle útiles a el y a la republica, y además se le asigna en exclusiva la transmisión de los conocimientos.

Porque no es conveniente que la mujer esté al frente de escuelas, ni trabaje entre hombres o hable con ellos, y vaya desgastando en público su modestia y pudor, total o parcialmente mientras enseña a los demás. En razón de la virtud al ámbito de lo público le es vedado y se le encierra en lo privado-domestico. “Si ella es virtuosa le conviene más quedarse en la casa y permanecer ignorado de los demás”

La formación de las costumbres que se les asigna a las mujeres no se le asigna a lo político, ni al ámbito de la cosa pública. Sino que ha de procurarse desde la familia a la reproducción simbólica aunque no en exclusiva le pertenece.

.COMENTARIO:

Con la máxima prudencia para no intervenir en el dogma religioso que representan. Con todo respeto a tan grandes personajes ilustres hombres algunos santos y todos sabios, es  en verdad sorprendente la posición critica a  la mujer y a su condición, manifestada de forma ácida, critica y  machista.

Si grandes personajes de máximo respeto es la que exponen en sus escritos y opiniones, es de temer que el pueblo llano tendría una opinión similar reforzado por las ideas que se extendían en la sociedad cristiana.  Es posible que pensaran en proteger a la mujer, más considerar inferior a la mujer, a mi entender consideras a los religiosos católicos machistas, es incomprensible.    ¿O si?

El rechazo a la discriminación debe venir por reflexión y convencimientos de igualdad ante la mujer, criterios que deben permanecer apoyándose en la continua formación y educación. La llegada de la mujer al trabajo es un factor positivo que ayuda a nivelar responsabilidades y valores.

Bueno es pequeño

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Un comentario en “LA INJUSTA DISCRIMINACIÓN A LA MUJER.

  1. Florián, muy interesante tu artículo. Muchos católicos desconocen o no les interesa saber sobre el pasado de su Iglesia. Su inflexibilidad en los principios de la orden sacerdotal es una de sus mayores debilidades.

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