EL MEDIEVAL FUERO DE CUENCA. INJUSTO Y CRUEL.


MASCARAS Y OBJETOS AFRICANOS 062

Recibo de Sylvia un comentario, en que me dice: El feudalismo no ha existido nunca en España, para comprobarlo la gente medianamente inteligente se lee y estudia el Fuero de Cuenca para saber lo que era la libertad e igualdad de los conquenses.

Le envío a nuestra amable lectora respuesta a su escrito:

Los fueros de Alfonso VIII, fueran dirigidos a los cristianos residentes en Cuenca, porque los nacidos en Cuenca árabes y judíos fueron convertidos en esclavos o vasallos con escasos derechos como se aprecia por el contenido de algunos de los mandatos del Rey, Cuenca fue repoblado por castellanos que fueron traídos por  los señores como siervos, vasallos o criados.

Los fueros fueron otorgados por los reyes durante una de las fases de la reconquista, dando privilegios a los futuros habitantes de los territorios recién reconquistados, para atraer gentes, legislación foral que ya desapareció hace siglos.

Este libro lo tengo, no porque crea que su lectura sea base de la libertad e igualdad de los conquenses, sino por curiosidad. Intentar reflejar este sistema como justo es un despropósito, en mi criterio, para que juzguen los lectores incluyo algunas perlas de aquella ley foral:

Pág. 37, El forastero que hiriera a un vecino en defensa propia, pague la pena del  delito que haya cometido, con arreglo al Fuero de Cuenca Pero si es un vecino, el que en defensa de este derecho, hiere o mata a un forastero, no tenga por esto pena alguna.

Pág. 110 El hurto y el robo. Todo el que sea declarado de hurto o robo sea despeñado.

Pág. 111, El que tenga un hijo con mora ajena, esté hijo será siervo del señor de la mora.

Pág. 111. El que viole a una mora ajena: Cualquiera que viole a una mora ajena, péguese arras.

Pág. 112. El que viole a una casada o la rapte, sea quemado vivo si se le puede capturar y si no pudiera ser capturado todos sus bienes sean del marido…. Cualquiera que viole a una religiosa sea despeñado, si se le puede capturar; pero si no páguese quinientos sueldos de los bienes que posea…. Todo el que halle a su mujer con otro en adulterio y la mate, no pague multa alguna.

Pág. 113.- Si alguien viola a una puta pública o la insulta, no pague nada por ello.

PAG. 114.  El que tenga mujer legitima y tenga públicamente una concubina, ambos atados juntos sean azotados.

Pág. 116 La mujer que sea sorprendida con un moro o con un judío, ambos sean quemados vivos.

Pág. 115. Las mujer que sea herbolaria o hechicera,  sea quemada viva o sálvese mediante la prueba de hierro…. toda mujer que se demuestre que es mediadora o alcahueta, sea quemada viva y si lo niega sálvese con la prueba del hierro.

Pág. 123 Cualquiera que sea sorprendido en sodomía, sea quemado vivo.

Pág. 127. La mujer que se case contra la voluntad de los padres, sea desheredada y enemiga de sus padres.

Pág. 256. Si el asalariado o criado o hiere a su señor, pierda la mano derecha y la paga. Si lo mata, sea despeñado o quemado como traidor, y esto quede a opción de la familia del muerto

Pág. 264. Cualquier cosa que consiga un criado, en cabalgada, en hueste o en apellido, todo será de su señor, cuyo pan come cuyas ordenas obedece. Asimismo si encontrara un tesoro o alguna otra cosa, absolutamente todo será de su señor que lo atiende y lo cuida.

Comentario:

Repasando estás notas de los fueros, encontramos:

Discriminación hacia el forastero o extranjero, ya que la ley se aplica de diferente manera que para el residente en la ciudad. Tampoco parece justo que todo el que hubiera hecho robo fuera despeñado, sin considerar la cuantía del robo, al parecer era la misma pena para el que robaba una gallina que un rebaño de ovejas y las penas desmesuradas.

Se contempla  y se acepta esclavitud, por lo que los hijos de esclavos nacen ya con la pena de sus padres.

La ley se aplica con ideas racistas, y discriminación religiosa, pena leve para la violación a una mora y rígido para una casada o monja.

Las mujeres herbolarias, entendiendo como tal las que curan con hierbas, en todos los países se las han considerado como eficaces, en España fueron perseguidas por brujas y enviadas a la hoguera en un acto cruel salvaje, e inútil influenciado por quienes consideraban eran actos de brujería.

Los castigos por relaciones extramatrimoniales eran tratados de diferente manera a la mujer, en relación a la étnia de su pareja, ligera cuando el amante era cristiano, de gran crueldad cuando era de otra religión.

Las relaciones homosexuales, se pagaban con la vida.

Las hijas tenían que aceptar la voluntad de los padres, en materia de matrimonio, esto es los matrimonios, eran de conveniencia sin amor ni afecto, lo cual es antinatural.

Una acción contra el Señor, no había eximentes era castigado con feroz rigor y crueldad

Los criados, los asalariados eran nada, pertenecían al señor, era el  quien decidía sobre su trabajo y su vida.

Llegamos a la consecuencia que Sylvia ha sobre valorado la justicias medieval, posible en aquella época, hoy no es posible, no es valida,  infringe los derechos humanos y la Constitución Española y su criterios de castigos son excesivamente generales. En este tema, no estamos nadie de acuerdo contigo Sylvia.

Bueno es pequeño

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4 comentarios en “EL MEDIEVAL FUERO DE CUENCA. INJUSTO Y CRUEL.

  1. Esta lgislación medieval, es la misma que la que hoy tienen los fundamentalistas de cualqier religión extremista.

    Quizás en su momento aquellos fueros pudiera ser rguladores de una zona en guerra, más no para añorarla,….demasiado fuerte.

    Si sa Sylvia está de acuerdo, quizas lo sea porque su religión coincida con ese fuero.

  2. ¿Qué pretendes?¿Qué en el s.XII se legalicen los matrimonios gays y el concejo pague los cambios de sexo?
    En España el feudalismo se desarrolló muy tarde, de hecho la figura del feudo no existe, un poco de copy paste:
    La historiografía diferencia dentro del señorío dos categorías: el señorío territorial o señorío solariego, que sería el más similar al feudo; y el señorío jurisdiccional, en que las prerrogativas del señor son fundamentalmente el cobro de los derechos señoriales de origen político y judicial. Aunque teóricamente, esta diferenciación es muy confusa, tanto en la práctica como en la documentación histórica. Cosa lógica, porque la confusión de derechos y jurisdicciones es una de las características del feudalismo. Difícil sería aclarar lo que significaba concretamente ser señor de horca y cuchillo o hasta donde llegaba el ius utendi et abutendi, el ius prime noctis o derecho de pernada, etc.

    El señor territorial en teoría tiene una vinculación más estrecha con la tierra, y su forma típica de extraer el excedente es mediante prestaciones de trabajo (la serna, mucho más escasas en Castilla que las corveas francesas), o pagos en especie o dinero (de escasa circulación). De un modo sutil, el señor jurisdiccional tiene en cambio una diferente relación con la tierra (el dominio eminente, quedando al siervo el dominio útil), aunque en el fondo también realice la extracción del excedente mediante una coerción extraeconómica (en términos del materialismo histórico). Lo fundamental para el señor es la percepción de la renta de la tierra; las vías de obtenerla eran innumerables, pues mediante un conjunto difuso de derechos señoriales conseguía gravar cualquier movimiento de la producción o aumentos de la prosperidad de los campesinos (derechos de paso, de pontazgo, de portazgo… por la explotación de los bosques, de los ríos… monopolios de molino, de tienda, de taberna…), a lo que hay que añadir los cobros derivados de la jurisdicción (multas, penas de cámara, todo tipo de impuestos cedidos por el rey…)

    Propiamente, el campesino sujeto a señorío territorial sería un siervo sin libertad personal, figura que en los reinos hispánicos medievales se usa, pero no generalizadamente, y el que sólo lo está a un señorío jurisdiccional es un vasallo del señor, al igual que un noble lo es de otro o del rey. En España no hubo ningún momento espectacular de abolición de la servidumbre (sólo posible en circunstancias en las que la servidumbre se aplicó tardíamente y ya en la Edad Moderna, como ocurrió en el Este de Europa, particularmente en la Rusia zarista). La condición social de los campesinos en la Alta Edad Media no es que fuera mejor, siempre en los límites de la subsistencia y sometidos a la superioridad social de los señores, pero pasó fluidamente y con el paso del tiempo a situaciones de menor sujeción personal.

    En un principio la Reconquista, sobre todo en Castilla, no permitió que nobles o eclesiásticos acumulasen tanto poder territorial como lo habían hecho en el Imperio Carolingio. Las causas son, en primer lugar, que los territorios de frontera permitieron una mayor libertad campesina, empezando por el derecho de ocupación de la tierra abandonada (la presura); en segundo lugar, que la figura del rey mantuvo más poder que al otro lado de los Pirineos.

    Figuras como la behetría, que permite a los siervos elegir señor (ver su extensión en el Becerro de las Behetrías de Castilla de aproximadamente 1352) o la del caballero villano, campesino libre capaz de mantener armas y caballo de guerra, son propios de esos primeros siglos. Una vez alejada la frontera sí van cayendo dentro del régimen señorial, al pasar a depender de un señor noble o eclesiástico.

    Empiezan a utilizarse los conceptos de señorío como territorio bajo jurisdicción de un noble laico (señorío laico) o eclesiástico (señorío eclesiástico). El término abadengo se aplicaba al señorío en que es un monasterio el señor, y realengo al territorio bajo jurisdicción directa del rey, aunque no sin intermediarios. De hecho, la principal parte del realengo serían las ciudades y villas privilegiadas con fueros o cartas pueblas, con Comunidades de villa y tierra y alfoces, que actuaban como señoríos colectivos en su tierra o alfoz. Algunos autores han calificado a las ciudades como islas en un océano feudal, pero son islas que mantienen sumergido a buena parte del campo.

    De todas formas hay figuras como el derecho de pernada o en Roma el derecho de descuartizar al moroso que luego en la práctica no eran tal cosa ni por asomo, me imagino que en el fuero de Cuenca pasaría lo mismo.

  3. Contestación a FanaticoHezbolla

    Su comentario incluye una valiosa aportación, de gran valor que recibimos con satisfacción y agradecimiento. Es un placer leer su trabajo.

    En el fuero de Cuenca, no describe el derecho del señor al derecho de pernada, si de deduce que los esclavos y siervos podían ser usados como cosa y no como seres humanos.

    Se desconoce la población homosexual que pudiera existir en la Edad Media, seguramente como hoy alrededor de un 10 %, y como el castigo era ser quemado vivo las tentaciones permanecerían encerradas en los arcones, (ya que armarios no existían). Si que se describe que los monasterios en que los dormitorios eran comunales, se iluminaban en la noche con antorchas y se ponían vigilantes, para evitar tentaciones de carne.

    No se describe en el fuero de Cuenca, el castigo al moroso, solamente cita que los bienes le eran tomados, es de suponer que en ellos se incluía el arado, la mula, el cerdo y la cosecha de trigo.

    Se deduce que el descuartizar no era muy frecuente, si lo era el quemar vivo y despeñar. No he profundizado en averiguar en número de victimas y desconozco si estos datos estarán asequibles en el archivo histórico de la ciudad. Se puede afirmar que los despeñados lo eran desde la parte alta de la ciudad, al salir del las murallas del castillo del que quedan antiguos lienzos hay un camino a la izquierda que sigue la hoz del río Júcar, el camino queda a unos ochenta metros del fondo junto al río y de allí presuntamente eran arrojados al precipicio. Es una zona llena de vegetación alta y árboles que se benefician de la humedad del río, a la altura de una pequeña presa de energía eléctrica hay unas cruces de piedra de al menos tres metros de altura, ni se ven desde el alto de tal acantilado, ni tampoco desde la carretera que conduce a la fabrica de la luz, las encontré casualmente cuando con mis sobrinas y nietos paseábamos con los perros y se metieron por la espesura.

    El encuentro fue sorprendente, ¿Que representaban en aquel lugar las cruces? Con mi sobrina antropóloga llegamos a la presunción de que aquel era el lugar en que se arrojaba a los condenados, donde al llegar a tierra las cruces acogían su cuerpo y con la cosmovisión cristiana su alma seria encaminada al purgatorio si hubiera existido arrepentimiento. Eran tiempos difíciles donde los castigos se aplicaban de forma cruel por los reyes cristianos.

    De la parte árabe la justicia medieval, era de igual modo inhumana, aunque pudiera ser más justa, la pena se aplicaba para igual delito en relación a la riqueza del delincuente, cuanto más rico más elevada era la sanción o castigo. Sin privilegios para clases favorecidas.

    Solo pretendía con mi publicación aclarar que las leyes medievales no pueden ser consideradas en el siglo XXI como modelo ejemplar de justicia, sin querer decir que no fueran útiles en la época, sin duda fue un modesto adelanto en la aplicación de la justicia porque ante la ausencia de baremos, se aplicaban el reo sentencias sujetas a arbitrariedades.

    Saludos

  4. Esperaba un articulo interesante, no una moralina de lo crueles que eran hace mas de 1000 años.
    Juzgar los hechos historicos con los valores de hoy es un error, mucho mas en un entendido.

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