LA INTERCULRURALIDAD EN LAS FORMAS DE CURAR


Sanador indigena en su Cañaba.consulta

Sanador indigena en su Cañaba.consulta

LA INTERCULRURALIDAD EN LAS FORMAS DE CURAR

La tolerancia puede ser sólo pasajera y debe culminar en la aceptación. Si no, se convierte en una ofensa, es una afirmación de superioridad del tolerante  sobre el tolerado. Goethe.

Procurando la salud cada sociedad desarrolla sus propios procedimientos y modos de curar, donde ninguna medicina es mejor o peor que otra, los factores sociales, que condicionan las relaciones humanas, dan forma al comportamiento en la experiencia colectiva, donde en los procesos de salud y enfermedad no solo están presentes los fenómenos biológicos. La OMS (Organización Mundial de la Salud) define salud como un estado completo de bienestar bio-psíquico-social y no solo la ausencia de enfermedad o dolencia. En general podemos decir que manejan un concepto de salud, conciben la salud como la capacidad de funcionamiento en el medio sociocultural.

La atención médica y los tratamientos sobre las distintas formas para conseguir la  salud y evitar la enfermedad como la de los Tonga, los Cheyenes, los Dobu, o los testigos de Jehová entre otras, por muy distantes que se encuentren nuestras concepciones de las de los “otros”, la salud y la enfermedad es universal en la experiencia humana, y es particular a cada cultura, donde cada una de ellas  desarrolla actividades teóricas, técnicas para enfrentar y tratar de solucionar los problemas relacionados con la enfermedad. Lo que se percibe como salud y enfermedad, sus causas, tratamientos y prevención y las técnicas  o experiencias de quien las soluciona  vienen determinadas por cada cultura específica, donde la medicina Occidental, científica, y tecnológica, es una más dentro de las que se desarrollan en el mundo, dentro del pluralismo médico.

Todos los sistemas culturales médicos presentan  distintos medios de validación para legitimarse a sí mismos. En la biomedicina por ejemplo, las pruebas clínicas constituyen importantes fuentes de validación del pensamiento científico; raramente un médico aceptará como prueba de una diarrea la intervención de un espíritu maligno en las comidas. Sin embargo, otras culturas aceptarán como fuente de legitimación los sueños de un chamán, signos en la naturaleza, apariciones, etc. La lógica que opera en la definición de salud y enfermedad es la misma en ambos sistemas (una lógica que busca causas, alternativas y consecuencias), sin embargo difieren en las premisas culturales y pruebas de validación; por ello distintas percepciones y observaciones del mismo fenómeno resultan en diferentes explicaciones de la enfermedad.

Los conceptos de salud Iberoamericana; abarcan otros conceptos mundiales de salud donde entran en juego otros factores como: el agua, el aire, el fuego, los antepasados, los animales, la falta de armonía, la voluntad de los dioses, los espíritus etc.., :

  • Ecuador (Ninguas, Cayapas, Lachis): La salud es la armonía, entre el hombre y la Naturaleza, el equilibrio entre el  hombre social y la Allapamuama (La Tierra), cuando un individuo enferma, enferma la comunidad. La enfermedad es por tanto causa de la falta de armonía, y la armonía se puede perder por, el excesivo trabajo, el maltrato, la tristeza, la desorganización, la contaminación, el agotamiento de los recursos naturales, etc…..
  • En  Bolivia (Chiriguanos, Pilagas, Tobas..): donde el concepto de enfermedad alcanza una dimensión religiosa, el desequilibrio del bienestar puede ser originado por un cuerpo extraño o por la voluntad de los dioses a consecuencia de una serie de pecados, que pudo haber cometido el individuo o el resultado de una serie de hechizos.
  • En Colombia (Tucano) : la explicación que hace la medicina de esta población con respecto a la salud se basa en la convivencialidad. Se trata de una medicina ecológica, ya que al enfermarse la relación de los seres vivos con la naturaleza, se enferman las personas. A los turistas se les considera causa de enfermedad ya que alteran el equilibrio de la comunidad.
  • México ( Huicholes): Las causas de todas las enfermedades y de la muerte que no son atribuidas ala vejez han de encontrarse en lo sobrenatural, existen creencias de que algunas deidades ofendidas envían la enfermedad, otra de las causas es la brujería ó magia malévola y una tercera causa podría ser por el encuentro con un espíritu.

La OMS en su catalogo de enfermedades mundiales, donde vuelve a omitir las principales causas de demanda de otras culturas: el mal de ojo, el empacho, el susto o espanto, el robo del alma, la cólera. Olvidándose de nuevo que las enfermedades son identificadas por cada modelo médico y que todas ellas son dependientes de la cultura. De esta manera estamos obligados a reconocer que no son solamente válidas las enfermedades reconocidas por la biomedicina.

Las terapias curativas empleadas son muy diversas citamos algunas que sirven de ejemplo como están de alejadas de la terapia curativa Occidental con las medicinas tradicionales: fetiches, amuletos, hierbas, plantas, masajes, hechizos, matanza de animales, danzas, ungüentos, espiritismo, trances, piedras mágicas etc. El etnocentrismo de la medicina occidental, produce una ceguera cultural, al no considerar la cultura de los usuarios en el proceso de atención de salud, donde tendemos a ignorar las partes de la cultura que difieren de la propia, donde las otras maneras de ser, otras visiones de salud y enfermedad pueden ser motivos de suspicacias y de mal entendimiento por nuestra parte y por parte de la población a la que van dirigida.

En un texto de Oscar Calavia, narra el autor como en el territorio de Yaminawa, la relación intercultural de los usuarios de ambas medicinas, la biomédica y la tradicional, concurren en un mundo de conexiones desarrollados por mitos y creencias, los nativos amerindios, descienden a la gran ciudad para que los visite el médico occidental, al especialista blanco lo hace por la creencia en los mejores resultados en los tratamientos médicos, por la atracción del poder simbólico de un mundo poco conocido con especialistas, dotados de prestigio y utilizando sistemas llenos de misterio.  La “barca que sube “, con los blancos visitaban la Selva en busca del simbolismo que les proporciona la selva secreta y sus chamanes portadores de magia.

En Occidente la veneración a  las ciencias de la salud, que creían poder curar todo esta cediendo, enfermedades crónicas degenerativas no pueden ser curadas, ni muchas dolencias articulares, musculares, óseas, etc, ante esta situación muchos culturalizados en un modelo biomédico occidental están visitando esos “otros modelos médicos” que llenan huecos vacíos que deja la biomedicina, abriéndonos  otras maneras de abordar las enfermedades y a los enfermos,  que no tienen la buena consideración de la ciencia occidental pero que a algunas personas les sirve.

Dentro de la cosmovisión de enfermedad de los pueblos que están en contacto con la Naturaleza, y que relacionan la armonía de los elementos, donde el hombre convive, pertenece, pero no domina, su relación se basa en el uso respetuoso de los recursos naturales para el bienestar de la comunidad, donde la atención para curar, no es la de eliminar síntomas, sino la de lograr el equilibrio de la naturaleza que se ha deteriorado , usando para realcanzar es equilibrio el buen uso de los productos naturales, hierbas y plantas, como en el caso de Bolivia.

El sistema de vida occidental, dependiente de consumo desmedido, sin querer atender que  se destruyen y agotan las reservas de la naturaleza, que envenenan los aires y las aguas con productos de desecho,  con desprecio y rapiña a la naturaleza, que origina enfermedades y debilitamiento de la resistencia de los seres vivos que deben habituar su vida a situaciones adversas. Entretanto se consiguen resultados de prevención y curación con productos sintéticos, en principio inocuos, pero hacen depender  al organismo de forma permanente y con progresivo aumento de la química en procesos  crónicos. Deberíamos  atender en la medicación occidental la obligación de  “naturalizarse”, y curar con medicinas alternativas, dietéticas, actividades físicas, y cuidando nuestro medio.

La validación cultural no significa que el profesional comparta el mundo simbólico del paciente, sino que comprenda, respete e incluso integre algunos elementos culturales que considere relevantes para el proceso de recuperación del enfermo. La aparición en las consultas sanitarias de prácticas médicas indígenas “poco científicas” que pueden parecer extrañas, irracionales o erróneas y no compartidas, deberían tenerse en cuenta en la atención en salud al inmigrante para la realización de una buena praxis.

Charles Hall, 1805, expuso que las desigualdades en salud equivalen a desigualdades en las condiciones de vida, “las personas de un estado civilizado pueden ser dividas en muchas clases diferentes; más para investigar la forma en que disfrutan o son privados de los elementos que favorecen la salud de sus cuerpos y mentes, solo necesitan dividirse en dos clases, ricos y pobres”. Dos siglos después de esta declaración esta diferencia sigue vigente, los ciudadanos de países con altos niveles de pobreza, con situaciones generalizadas de desigualdad e injusticia social, donde son nulas las posibilidades de promoción personal, familiar y laboral, y se suceden permanentes violaciones de los derechos fundamentales de las personas, salen de su entorno natural arrastrando consigo en muchos casos problemas de salud que componen  lo que se ha venido en llamar las enfermedades de la pobreza y que son el fruto, básicamente, de una serie de condicionantes externos nocivas (mala alimentación, mala salubridad del agua, hacinamiento, problemas de higiene, precariedad laboral etc.).

Las cuestiones económicas y laborales, el medio donde viven las personas  pueden ser consecuencia y causa de enfermedades necesitan algo más que la receta de un fármaco para enfrentarse a ellos. Las desigualdades en salud ensombrecen  el panorama mundial: prácticamente en todas partes los pobres y los marginados sufren de mala salud, y los muy pobres lo sufren de manera abrumadora. Las diferencias entre ricos y pobres en materia de salud siguen siendo enormes, como lo son también entre otros grupos favorecidos y desfavorecidos definidos, por la etnia, el nivel cultural, la clase social o el lugar de residencia. Afrontar este problema, es uno de los principales retos del nuevo siglo, que si no se soluciona tendrá muy graves consecuencias para la comunidad mundial, para el orden, la justicia social y para la civilización en su conjunto.

El aumento de la esperanza de vida  y la erradicación de algunas unas enfermedades esta condicionada por factores como alimentación, salubridad del agua, el  hacinamiento, problemas de higiene…, son claros determinante de salud, LA POBREZA PROPORCIONA ENFERMEDADES, la pobreza extrema de las personas no está catalogada como patología, debería estarlo.

Bueno es pequeño

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