LEYENDAS ARAUCANAS DEL PEHUEN Y LA HIERBA MATE.


Calaaza para mate.

Calaaza para mate.

LEYENDAS ARAUCANAS DEL PEHUEN Y LA HIERBA MATE.

Hace mucho tiempo había un pueblo aborigen que vivía muy feliz, comían de los frutos de la tierra y estaban muy sanos porque usaban las plantas como medicinas. Los habitantes de estas tierras cosechaban los frutos de los árboles, cazaban para comer y usaban sus canoas para transitar los arroyos y grandes ríos.

El pehuén o pino cordillerano es un árbol sagrado que forma densos bosques en los Andes patagónicos y que tiene un receptaculo llamado piña que contiene las semillas llamadas piñones, que se recogen en marzo  en un trabajo de recolección de estas semillas en grandes cantidades a cuya acción le llaman “piñoneada” y que constituye desde hace varios siglos, parte de la alimentación de los indígenas mapuches que habitan esa zona.

La leyenda muy extendida narra lo sucedido a una familia india, era cerrado invierno, y la esposa y madre india (ÑIUKE), la mujer esperaba que regresara su amado esposo Kalfü – Kir (es español lagarto azul), la noche caia, hacia mucho frio y no regresaba, intranquila esperaba en vano en su “ruca” (choza araucana), entonces decidió enviar a su hijo a buscarlo por los caminos de las montañas, para acompañarlo de regreso al calor del  hogar. Aconsejo a su hijo le buscara en todos los valles y que vigilara el fondo de los acantilados por su hubiera caído. El joven (koná) provisto de abundantes alimentos y abrigos inició la marcha en ese cruel ambiente de frío extremo. Cuando encontró un grandioso pehuén, le pidió ayuda para encontrar a su padre y como era obligado  una ofrenda colgó de sus ramas los zapatos y continuo esperanzado su marcha, de lejos vio un poblado de una tribu desconocida, así que confiado  se dirigió a el esperanzado de encontrar información, fue recibido con falsa amabilidad, más  lo dejaron expuesto a las fieras, por aquella región en aquel momento rondaba el terrible y cruel tigre (nahuel).

Pasado el tiempo la madre presintiendo desgracias, se aventuro a buscar a ambos, caminó entre la nieve que cubría el bosque hasta que vio una manca marrón en el fondo de un barranco, se acercó removió y allí estaban los restos de su esposo, lo cubrió de piedras, encomendó a su dios el espíritu de su esposo, se corto los cabellos de su frente, y ahora desesperada, continuo la búsqueda de su hijo.

El muchacho estaba agotado, a punto de expirar, solo le quedaban fuerzas para dirigir plegaria a un lejano pehuén y dirigiéndose a el exclamó angustiado: ¨! Oh, he perdido a mi madre y ahora me dirijo a ti para que tú me protejas como si lo fueras, tú mi buen árbol  que estás orgulloso con tu enorme ramaje verde. Ven, ven a mí y protegedme,…. Entonces que el pehuén respondió sacando sus profundas raíces de la tierra y las acercó al muchacho indio, formando una barrera protectora, lo cubrió con sus ramas, le barrio con sus hojas para alejarle la nieve de sus cuerpo que ya le cubría, saco sus espinas para disuadir al tigre que cerca ya rondaba y lo calentó con su savia.

Mientras, llegó la abnegada mujer estaba extraviada y confundida, el pehuen se percato y batiendo sus ramas hizo advertencia a la mujer que comprendió que el árbol la reclamaba, se acercó y su alegría fue inmensa al ver a su hijo, le desató las ligaduras haciéndolo revivir con sus caricias maternales y el calor de su cuerpo. Cuando el muchacho estuvo restablecido decidieron regresar, ambos agradecieron al árbol su  protección en bondad y amor y ahora fue la mujer quien ofreció sus zapatos. Emprendieron el viaje de regreso, y el árbol sagrado comunico a todos los árboles del bosque que les protegieran por siempre, acompañados por el pino sagrado hasta dónde fue necesaria su protección.

Al lugar donde quedo este benefactor los nativos cuando conocieron el prodigio dieron al lugar el nombre de “ñiuke”, porque el hijo así había llamado al árbol cuando se dirigió a el en busca de ayuda, los indios denominaron el lugar con el nombre de  Neuquén, algunos le llamaron Ñudque, que también significa “madre”.

Las semillas desprendidas, cayeron piñas con grandes piñones, que fructificaron en la tierra y crecieron muchos brotes que como eran descendientes del árbol sagrado, se multiplicaron muy rápidamente y originaron frondosos bosques, todos nacidos del árbol madre, medio del bosque había un gran pehuén macho, grande enorme que dicen había recorrido el mundo o Mapu para buscar el otro árbol el pehuén madre,  con el que se  emparentó.

Cuentan los nativos que la luna quiso bajar a la tierra para  bañarse en algún río, bajó y las nubes cubrieron los cielos para que su falta no alarmara a las gentes, la luna se paseo por las selvas y se baño en caudalosos ríos.

Cuando un jaguar iba a clavar sus dientes en el cuello de la luna, el viejo la defendió de la fiera y cuando la luna tuvo hambre, la llevó a su casa. “Te ofrecemos nuestra pobreza ” dijo la mujer del labrador, y le dio unas tortillas de maíz las últimas que tenia. Aquella acción de buena voluntad de las sencillas gentes, origino una gran amistad.
A la noche siguiente, desde el cielo, la luna se asomó a ver a sus amigos en la casa que el viejo labrador había construido en un claro de la selva, muy lejos de las aldeas. Allí vivía, como en un exilio, con su mujer y su hija. Para beneficiarlos pidió la luna a sus amigas las nubes que dejaran caer una lluvia tan maravillosa que al amanecer la tierra estaba cubierta de unas plantas desconocidos que entre el verde oscuro de las hojas, brotaban unas flores blancas. Era un obsequio de la Luna a sus amigos, la hija del labrador se hizo dueña de las plantas, que eran “la hierba mate”.

L mujer vivió eternamente y va repartiendo la hierba mate a quien la precisa.” La hierba mate despierta a los dormidos, corrige a los haraganes y hace hermanos las gentes que no se conocen”.

Bueno es pequeño

4 comentarios en “LEYENDAS ARAUCANAS DEL PEHUEN Y LA HIERBA MATE.

  1. Muy bonitas las dos leyendas, llenas de ternura y agradecimiento. Como dice Guillermo deberían se verdad

  2. Yo soy descendiente directo de toda esta magia y le puedo asegurar que hay mucho de lo que no se ha hablado en estas leyendas. No digo que sean falsas ni equivocadas sino incompletas. por ejemplo en la hierba mate la luna agradecida con el viejo agradecido por haberla salvado, le otorga a todos sus descendientes el don de transformarse en lobos para defenderce de los predadores muy aparte de darles la hierba mate que une a las personas.

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