Kallawayas MÉDICOS TRADICIONALES. Una cultura Patrimonio de la Humanidad.


kallawayas,

kallawayas, Médicos tradicionales.

Kallawayas MÉDICOS TRADICIONALES. Una cultura Patrimonio de la Humanidad,

La cultura kallawaya fue declarada por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, en el año 2003. El significado de su nombre, en lengua aymara, significa médicos u hombres medicina. Se ubican en el departamento de La Paz, Bolivia y en Perú. La región es famosa por los curanderos médicos del cuerpo y del alma, descendientes de época incaica que han conservado los conocimientos y una detallada clasificación antigua de las plantas y animales incaica, cuyos saberes médico-religiosos sintetizaron, tenían un estatus especial, practicaban la medicina tradicional y eran encargados de cargar el anda del Inca. Usan aun sus trajes tradicionales y en el caso de los hombres los identifican sus ponchos rojos con listas de otros colores y el sombrero.

El área cultural kallawaya comprende el Altiplano Opuna a partir de 4.000 m de altura, caracterizado por la existencia de pastos y arbustos adaptados al clima. Más abajo están los Valles Altos, con una altura de 2.800 a 3.800 m donde crece una variedad importante de gramíneas, arbustos y plantas. Por último, se distingue la zona de Preyunga, de 1.200 a 2.800 m de altura. Tan variada vegetación y abundancia de plantas, arbustos frutales y cultivos de importancia económica lo cual les proporcionaba acceso a una variedad de plantas medicinales y una interrelación con culturas del altiplano y las tierras bajas, que pudo haber sido la base de su medicina itinerante. Está comunidad indígena representa unos 2.000 habitantes y el índice de pobreza alcanza al 96,28%.

Entre los indios yakutes hay una hermosa leyenda de los trágicos amores de bo-khan, el primer chamán, y una doncella celeste, cuenta que el fruto del amor humano con lo  divino, fue un niño que su madre despechada abandonó bajo un árbol para que éste lo nutriera con su savia. Ese árbol era un álamo, y de él se dice que desciende la raza de los chamanes, se atribuye al creador la idea de dar un guía a la humanidad que sería llamado Chamán y encaminaría su pueblo en la vida.

Dicen que en el bosque cada especie tiene un espíritu guardián que reside en ella y la protege… Por eso el aborigen, antes de cortar la más pequeña rama o recoger un fruto, deberá pedir permiso a su invisible “señor”. Cada planta y árbol tiene su rango divino, y el aura mítica lo envuelve a los ojos azorados del indígena, que sabe por tradición que si al árbol sagrado se le respeta y cuida, este garantiza la abundancia en ganados y cosechas y quien come los frutos de los árboles sagrados vivirá muchos años. Al recoger la cosecha debe solicitarse permiso al  árbol y obsequiarle con tributos, los indios respetuosos del mito milenario saben que bajo su sombra no se puede mentir o hacer promesas vanas… porque la amenaza de castigo es terrible. La veneración de los nativos los árboles protege a quien celebra su ceremonia de bodas bajo su sombra, donde reciben la bendición del árbol sagrado, que les asegurará una feliz unión, y será fecunda si el primer encuentro entre los esposos se realiza bajo las ramas protectoras de la especie sagrada.

Para el hombre occidental, de un árbol o planta se obtienen utilidades, para el indio un árbol tiene vida espiritual y se le reconocen virtudes…, medicinales, mágicas, alucinógenas ó divinas, que facilitan los chamanes, mediante contactos y relaciones especiales, enseñando a sus descendientes esta cultura de dependencia árboles y plantas, los aborígenes estiman estas creencias que perduran, dentro de los misterios y la Vida  del bosque.

Las culturas aborígenes donde los chamanes son médicos tradicionales ó sanadores  durante cientos de años se han especializado en el estudio de las plantas con las que han alcanzado nivel de eficacia altísimo, los seguidores de este ciencia del conocimiento se ejercen de forma ambulante su sabiduría de la eficacia de las plantas, recorren selvas, bosques y montañas en busca los productos medicinales, los kallawayas nos enseñan que la salud reside en el equilibrio entre el hombre y su entorno, donde la salud (buena o mala) es un estado global que comprende el físico y la psicología del individuo y su relación con  entorno social y natural. En la cosmovisión de los kallawayas, la definición de salud proviene de una analogía entre el cuerpo humano y la tierra, las montañas, los lagos, la lluvia, el sol, las plantas y los animales son seres vivos, con familia, con casa, con nombres. Los Occidentales consideran esta filosofía de honor a la Naturaleza.

Este patrimonio cultural con sus conocimientos en materia de medicina natural se transmite de padres a hijos. los Kallawalla, comparten una cosmología, que contiene un  conjunto de coherentes creencias, rituales, mitos, valores y expresiones artísticas con una visión original del mundo, de la cual depende su concepción de la salud, que une la naturaleza, lo espiritual, la sociedad y la persona.

Los Kallawalla actuales hablan quechua, aymara y castellano, y una lengua propia, usada entre ellos y en los rituales y práctica médica, es la lengua, kalliawayai quiere decir “iniciado” en el saber, que contiene palabras procedentes del idioma puquina que se hablaba en el Imperio Inca y que está presente en la toponimia andina boliviana.

Los rituales son de gran importancia para las curaciones. Las ofrendas a Pachamama buscan restablecer el equilibrio vital del cual todos dependemos. Es en la prevención donde se sitúa toda la fuerza de la medicina kallawaya. El origen de la enfermedad no se busca únicamente en el organismo del paciente, sino también en el conjunto de sus relaciones con el trabajo, la familia y las actividades cotidianas.

Vivía una mujer extraordinaria en una región de los Andes. Su belleza era magnífica. Tenía mucho encanto y era muy presumida. Era una diosa. Cuando tomaba un aspecto humano compartía con los hombres su encanto con caricias hechizantes. Pero la conducta de esta mujer despertó los celos de las esposas y las protestas morales de los ancianos que la persiguieron, y  la mataron. La enterraron en una tierra fecunda, en un lugar donde llovía mucho. Del polvo de su cuerpo nació un arbusto, cuyas hojas tenían propiedades maravillosas. Esas hojas tenían la fuerza de aliviar los dolores y el optimismo de la vida. La diosa se vengó de las esposas haciendo que sus maridos sufran de la permanente tentación de masticar aquellas hojas maravillosas, era la coca.

La coca crece en la cordillera de los andes, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, es una planta sagrada desde tiempos remotos. La coca no es sinónimo de vicio para los aborígenes; al contrario, esta planta forma parte de su alimentación, de su medicina y de su religión, ocupando un lugar importante en los rituales. Sus propiedades son múltiples: masticar hojas de coca calma el dolor de estómago, ayuda a resistir el hambre, la sed y la somnolencia. Una infusión de cinco hojas de coca elimina el “soroche” -o mal de altitud- y el dolor de cabeza, de siempre la coca es la compañera de campesinos y mineros en sus trabajos difíciles, los cuales realizan la mayoría de las veces sin agua, sin comida y a elevadas alturas. (La coca está prohibida en occidente y se considera droga por su gran poder de adicción, aunque se dice que en hojas la cantidad de producto nocivo es insignificante).

COMENTARIOS:

Occidente, tiene fe en el poder de las plantas para curar, y se venden en herboristerías,  parafarmacias y mercadillos. Son eficaces, si bien son procedimientos de mantener la salud, si un órgano esta enfermo se sentirá mejoría, más para conseguir un efecto curativo se precisan dosis altas y controladas que solo se consiguen con la farmacopea occidental. Podemos constatar, que los productos biológicos, de medicinas suaves y de regímenes alimenticios sanos incentiva la apertura hacia la naturaleza en la vida diaria de los hombres del Siglo XXI

Los nativos indios, dicen que los blancos utilizamos medicamentos agresivos, reconocen que para la cirugía son mejor los médicos occidentales, más para las enfermedades del espíritu tiene ventaja la medicina tradicional.

Los occidentales no creemos en talismanes y fetiches que pueden dar buena suerte, rechazamos la magia,  porque son creencias que se enfrentan a la lógica cultural y científica. Sin embargo aunque no queremos creer, algo creemos y los compramos, porque conservamos en el subconsciente creencias que nos fueron transmitidas culturalmente.

Bueno es pequeño

3 comentarios en “Kallawayas MÉDICOS TRADICIONALES. Una cultura Patrimonio de la Humanidad.

  1. Opuna o Puna, es en esta descripción una zona de Perú.

    El árbol al que se refiere la leyenda es el álamo, que también en español se conoce como chopo. Es un árbol que crece deprisa, delgado y alto, con rapas muy cortas, precisa de mucha agua, por ello crece junto a los ríos o zonas húmedas.

    Saludos

  2. me gustaria conocer a personas que tuvieron viviendo un tiempo con los kallawayas.gracias,giuseppe

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