LA MENTIRA POLITICA ¿OCULTA DELITOS?


 

pinocho

 

  

LA MENTIRA POLITICA.

            «Todos los cretenses mienten», declara Epiménides el cretense— frase precursora de la paradoja del mentiros

 “La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad”.Epicteto

·                   “Lo que me entristece no es que me hayas mentido, sino que ya nunca más podré confiar en ti.” Joseph Goebbels.

Una mentira, embuste o falacia es una declaración realizada por alguien  que siendo  falsa, espera que los oyentes le crean, ocultando la realidad en forma parcial o total, una mentira puede ser una falsedad genuina con la intención de engañar o causar una impresión a los oyentes. A las personas que dicen una mentira, se les califica de mentirosas. Mentir implica un engaño intencionado y consciente.

La tradición ética y los filósofos,   generalmente se posicionan en contra de la mentira: Aristóteles, San Agustín  y Kant, decían que nunca se puede permitir. El filósofo  Leo Strauss aceptaba mentir en asuntos diplomáticos, también los representantes de la filosofía política, decía  Platón la “mentira noble”, y  Maquiavelo para quien mantener al príncipe en el poder todo era valido.   

San Agustín distingue ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa, las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien, las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso, las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien, y las mentiras que no hacen daño y protegen la “pureza” de alguien.

Tomás de Aquino, por su parte, distingue tres tipos de mentiras: la útil, la humorística y la maliciosa. Según Tomás de Aquino, los tres tipos de mentiras son pecados y la mentira maliciosa es pecado mortal.

Preocupante situación moral la de los políticos mentirosos que están inmersos en pecado mortal permanente, y que son capaces de vender su alma por el poder temporal sobre sus conciudadanos. Mintiendo, faltando a la verdad a sabiendas, con afirmaciones falsas, para crear una imagen deformada, donde lo que importa es lo que “el publico” “del que se le pide el voto”…piense de el y de lo que representa dando una imagén que no es cierta, queriendo esconder la verdad, su intención principal es dar al oyente una falsa impresión de lo real.

La tolerancia de la gente con los mentirosos habitualmente es muy pequeña, y a menudo sólo se necesita que se sorprenda a alguien en una mentira para que se le asigne la etiqueta de mentiroso y se le pierda para siempre la confianza. El mentiroso sabe que es despreciable y desde esa baja autoestima surgen las mentiras; que en definitiva son inútiles porque la verdad siempre se filtra por algún lado, el miedo a perder la imagen falsa crea mucha tensión y angustia en el mentiroso que utiliza energía mintiendo.    Una vez que se ha instalado el hábito de mentir es muy difícil salir de él, porque la confianza se pierde diciendo una sola mentira descubierta y para recuperarla pueden pasar muchos años. Además, el que miente se está mintiendo a si mismo convirtiéndose en alguien irreal que no existe, necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene.

El mentiroso político no está conforme consigo mismo y en lugar de mejorar moralmente, se oculta tras una máscara o disfraz, dando comienzo a una cadena de mentiras infinitas que hace que el mentiroso produzca en los demás una imagen de personalidad caótica, estando consciente de que no esta diciendo la verdad, trata de convencer a alguien de que lo que dice es cierto, con el intento de obtener beneficio de sus mentiras.

El político que miente es como un barco que hace agua en su bodega, resistirá achicando el agua de las mentiras, más si no se repara la avería (mentira), se hunde irremediablemente en lo más profundo del olvido, a veces perdiéndolo todo, hasta el reconocimiento de los demás.  No hay  nada irremediable si el mentiroso se arrepiente y decide rectificar, querer hacerlo, querer cambiar es ya haber cambiado.

También hay mentiras políticas colectivas que todos hemos podido comprobar durante y después de las elecciones, o en las declaraciones de los partidistas del mentiroso, encubriendo a aquel sospechoso de mentira, sin percibirse que quien conociéndola  la oculta, también miente y se convierte así en presunto cómplice y sospechoso de encubrir a provecho. Culpa tienen también en fomentar mentira los diarios, las revistas, la radio o las televisiones mercenarias que la mayoría de las veces responden a intereses espurios, falsos o adulterados,  ofreciendo muchas mentiras políticas.

  • “Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad. Cicerón
  • “¡Cuán crédulos son los mentirosos! Creen siempre ser creídos.” Josephine Knorr

Los códigos de conducta éticos, han sido creados con la finalidad de que los seres humanos puedan tolerarse los unos a otros y de esta manera coexistir socialmente. Aún así, algunos individuos tienden a actuar y conducirse en contra de estos principios y entonces surge la necesidad de detectar conductas contrarias a los principios sociales que los individuos ocultan por protegerse.

La mentira es una expresión de la no-adaptación,  de un conflicto de intereses personales y sociales, donde se  enfrentan aquellos valores adquiridos a nivel cognoscitivo contra el egoísmo y el instinto, donde tiende a ganar la  auto conservación del mentiroso, porque el miedo al castigo y al declararse culpable cuando es descubierto crea reacciones de defensa, aunque tenga que soportar conflictos internos morales, donde el remordimiento queda adormecido como evasión a la realidad.

Tomemos dos periódicos de ideologías diferentes, escuchen la misma noticia ofrecida por dos cadenas de televisión, y el lector/ oyente/televidente, percibe con pasmo tan enorme diferencia de criterios. Al menos uno miente o quizás los dos. Ante esta disyuntiva los ciudadanos no debemos dejarnos llevar por  nuestras creencias que pueden tener influjo dogmático, averigüemos la verdad mediante reflexión propia, exenta de influencias partidistas. Todo el respeto al político sincero,  el más fuerte rechazo al mentiroso. Hoy se dicen muchas mentiras, y es deseable que  desaparezcan completamente en el ámbito de la política, del  periodismo y otros ámbitos de la vida social, es algo posible, en lo que lo propios partidos deben colaborar.

Los políticos como en la historia de Pinocho, deberían tener su Gepetto y Pepito Grillo,  que los corrige, en lugar de la asesoria de la mala conciencia.

LOS CIUDADANOS DEBEMOS ACTUAR CON NUESTRO PROPIO CODIGO ÉTICO, “NO CONSIDERAR NI VOTAR AL MENTIROSO” NO COMPRAR PRENSA TENDENCIOSA NI LEERLOS, ESCUCHARLOS O VERLOS EN NINGÚN MEDIO, IGNORARLOS COMO MEDIO DE RECHAZO Y REPULSA. 

Refranes españoles

§         La mentira dura hasta que la verdad florece.

§         La mentira nunca muere de vieja.

§         La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.

 yo1



 

 

 

 

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