LA POCIÓN MÁGICA (CUENTO DE VERANO)


RECIPIENTES PARA GUARDAR POCIONES MAGICAS

LA POCIÓN MÁGICA

Soy Pepe, Al termino del ultimo curso de Bachiller,  mi madre pidió le acompañara de visita a una  casa de campo donde vivía una familia amiga que tenían una hija preciosa llamada Luisa, que a mi me gustaba a rabiar, mientras las madres hablaban nos enviaron a la chica y a mi, con una cesta para llenarla de ciruelas, cuando pasamos por unas altas matas de moras, yo la bese en el rostro, se puso muy roja y no dijo nada, de improviso le propuse que fuéramos novios, dijo si muy despacito y salio corriendo.

Después de merendar, Reme la madre de Luisa, me pidió si podría subir a la huerta en vacaciones a ayudar a recuperar la asignatura de matemáticas que la chica había suspendido y en la que yo tuve buenas notas. Dije bueno, si, vale………era muy feliz, volvería a verla y estar a su lado.

Comenzamos las clases particulares, nos sentábamos uno al lado del otro, la madre planchaba, limpiaba, iba a la cocina y regresaba, cuando estaba fuera o descuidada yo acercaba la pierna a “mi chica”, ella respondía con bellas sonrisa y miradas a los ojos,  protestaba “cuidado, si nos ve mi madre se enfadara mucho”, un día me entrego una flor a la que dio un beso y que conservé seca entre las hojas de un libro.

Doña Reme estaba confiada, en una ocasión llegó una visita, salio a recibirla al porche, sentadas en los sillones de mimbre mantenían animada charla. Solos oíamos el rumor de la conversación, fue el momento en que nos acariciamos; cuando las mujeres se acercaron reiniciamos las lecciones.

En el examen Luisa aprobó,  cuando lo supe fui a verla, como excusa felicitarla, vi de lejos a Dª Reme y su marido por otro camino en dirección a la ciudad, descendí a la casa y encontré a Luisa sentada junto a la puerta, dijo: mis padres han ido a ver Maria que ha tenido un bebé, solos frente a frente, tengo sed dije, entramos a la casa y nos besamos, fue una momento muy feliz.

Al escuchar la puerta, ya era tarde, la madre de Luisa,  regresaba a recoger el olvidado regalo para la recién nacida, se sorprendió  al vernos abrazados y entró en cólera: “Marcharte ahora mismo y no vengas más, sino mi marido te dará un montón de estacazos”. Intente dar una explicación pero no pude, como un rayo entró a la cocina y salio con una sartén de buenas dimensiones y Reme me atizó un sartenazo en la nariz, “granuja, monigote  de mierda, te voy a romper la crisma”…., y casi lo logra. Nada se comento para evitar murmuraciones, la versión era que tuve una caída en el puente.

Caí enfermo, Luisa a la vuelta de sus clases iba a haceme una corta visita un par de veces por semana, me llevaba revistas y novelas. Me atreví a preguntarle a Luisa: Oye, yo no tengo experiencia besando chicas, contigo tuve una deliciosa sensación de placer ¿Y tú?  ¿Qué sentiste?  Sonriendo, me dijo: Éxtasis al sentir tus labios junto a los míos, estar abrazado a ti fue “como estar en el paraíso”.

Acordamos  nuestro noviazgo en secreto, jurándonos amor eterno.  En las entregas e intercambio de libros incluíamos notas con frases de amor. A pesar de mi enfermedad era muy feliz. Pregunte al médico si me curaría, y me contesto que según Hipócrates, lo que los remedios no curan lo cura el escalpelo, lo que  no curan el escalpelo, lo cura el fuego; lo que no se cura debe considerarse incurable.

Que como yo estaba en la primera fase y había mejorado mucho, una operación seria mi curación total  de ello el estaba seguro y yo debía estarlo también.

Me enviaron a un Sanatorio. No tuve respuesta de mis cartas a  Luisa, supe que se marcharon de la ciudad, nunca donde aunque lo investigue. Estuve muy triste, y fui olvidando.

Cuando estás enamorado como yo estaba, la perdida del primer amor te marca con la cicatriz del desengaño para siempre, me convertí en un ser huraño y solitario, viví con mi madre que estuvo siempre aconsejando relaciones, incluso me preparo citas que fueron un fracaso porque mis recuerdos estaban en el pasado. Termine mis estudios y conseguí un puesto en una empresa, de la que  me han prejubilado.

Un  vecino me informo de los cursos para mayores de la Nau Gran, así que lo solicite y elegí Humanidades, un acierto: estoy ocupado, recibo conocimientos, estoy aprendiendo a pensar y reflexionar, me relaciono con gente inteligente e interesante, incluso he hecho amigos  y participo en todo.  Salgo de copas con Andrés, que es de mi edad, esta viudo y es más activo que yo.

Una tarde, cuando iba a mis clases, en Blasco Ibáñez a la altura de Filosofía una señora atractiva, me  pidió con amabilidad el responder a unas preguntas de un cuestionario del Instituto Nacional de Estadística, acepte siempre que fuera corto porque tenia escasos minutos, conteste sobre el consumo, al final realizo otras preguntas de respuesta opcional por ser personales, estado, hijos y donde había nacido, cuando dije Cuenca, ella respondió que casualidad yo también, la mire con más atención, tu, tu eres Julia,  entonces me reconoció ¡Pepe!. Ambos tuvimos una gran alegría.

Aquel día me “pele” las clases, fuimos a una cafetería y me contó su historia, su padre era funcionario depurado en la guerra, se quedo sin plaza y tuvo algún trabajo como administrativo mal pagado, hasta que alguien le ofreció una plaza de director Administrativo en una empresa cafetera en Perú, y allí  marcharon todos.  Estudio Antropología, se casó no tenia hijos y se había separado porque el marido la maltrataba, tomo el avión, sin dinero con solo unas joyas que malvendió, vivía en una habitación realquilada y encontró este trabajo en el INE bien pagado, aunque estaba contratada por temporada, después no sabia que hacer. Me explico que se encontraba enferma,  más no había visitado a médicos.

Al día siguiente, estuvimos con especialistas y de análisis, le prescribieron medicamentos, reposo y un severo régimen, tenia una afección hepática. Me dio mucha pena su situación, y como yo tengo una casa grande, y estoy solo podría ayudarla hasta que rehiciera su vida. Así que le propuse venirse a mi casa, acepto de inmediato, al día siguiente pase a recogerla y atendí los atrasos que adeudaba de alquiler.

Se ha repuesto y me ha pedido quedarse, para estar siempre juntos porque ya hemos despilfarrado mucho tiempo de felicidad. La casualidad nos ayudó a encontrar la dicha y debemos mantenerla. Ella hace algunas cosas de la casa,  ahora ella me cuida a mí en vez de yo a ella.

Para celebrar la llegada del 2009 Invitamos a mi amigo Andrés y su novia, brindamos con cava, y cuando acercaba la copa a mis labios, me dice Luisa sonriendo…., espera, pidamos un deseo. Me preguntó ¿Qué has pedido? Le dije nada para mí, he pedido al Año Nuevo que te pongas bien del todo. Me dio un besito y las gracias.  Le pedí a ella me dijera lo que había pedido. Responde previo otro cariñoso beso, he pedido para los dos, he pedido….., no se si decirlo….., vale, he pedido que este año podamos casarnos.

Sonreí, pensando y sin decir nada: Pues vas dada maja, podía haber pedido la Luna…, así quedo la cosa.

El 5 de Enero, víspera de Reyes, nuestros amigos nos invitaron y en el intercambio de regalos, yo entregue a Luisa, un anillo con varias piedrecillas transparentes. Cuando lo vio se puso contentísima y dijo a nuestros anfitriones mirad un anillo de pedida, no me dieron la opción de explicar que era un simple anillo sin contenido simbólico, eso sí,  me pareció que costaba algo caro.

2 Febrero del 2009. Llaman al teléfono, es la encargada de una tienda, me piden comunique a Luisa puede pasar a ver un pase de vestidos de novia.  Cuando llegó, le digo que han llamado. Si, es para que se cumpla  la petición del día de Nochevieja que yo confirme en Reyes y muestra su dedo.

7 de Mayo. Me encuentro con mi amigo Andrés y me dice: Ya te han cazado granuja libertino. ¿Cuando hacemos la despedida de soltero? porque Luisa ya ha anticipado la suya, oye  prepara un espectáculo  que a los amigos nos hace ilusión, eso de una chica desnuda que sale de la tarta insinuándose.

Contesté irritado, “QUE YO NO ME CASO” Se lo he dicho a Luisa, pero no se rinde, comenta que ha vuelto para casarse conmigo, su chico de toda la vida, que soy un cielo y pasaremos la luna de miel en la ruta de Paradores. Tanta insistencia y decisión unilateral es una forma de presión que atenta contra mi libre albedrío, sigo firme en mi criterio y no me afectan sus maquinaciones.

/Suena su teléfono: Un momento, atiendo el móvil: Si Luisa, dime cariño, si mi amor, lo que tu digas, sí, si vale, y yo a ti, te quiero. /

Es Luisa, me invita a cenar,  dice quiere darme una sorpresa, seguro que quiere pedirme perdón.

Llega Luisa muy sonriente, me lleva al restaurante de un hotel de lujo, al entrar se dirige al maitre y me dice ha pedido para los dos, acepto su propuesta; sospecho esta usando la VISA  que le entregue con cargo a mi cuenta. Nos sirven una abundante cena, creo ha pedido en exceso, todo riquísimo y terminando el café, el camarero, se acerca con una botella de cava y dice invitación de la Dirección. Me sorprende su esplendidez que debió ser antes pues ahora no la vamos a terminar.

A los diez minutos cuando ya llevamos un par de copas, ella muy sonriente e insinuante, coge mi mano y me hace caricias. Llega el Director del hotel y dice: Buenas noches Doña Luisa, y hace una reverencia, se dirige a mi y dice Usted es Don José, el novio. Felicidades.

De nuevo a Luisa, bien: ¿Que le ha parecido el menú que ha elegido?, lo dejamos como esta o prefiere cambiar alguna cosa, miró un libro grande y dice el 4 de Julio, vale, confirmé el número definitivo de comensales, la sala la tengo anotada para 80 invitados.  Se me corto la digestión y salgo de allí lleno de furor y rabia, esta mujer me quiere amargar con un inútil trámite largo y tedioso, dando un si quiero, cuando yo la  quiero y ella lo sabe.  Además el 4 de Julio es mi cumpleaños que lo celebro con amigos tomando una paella y luego unas copas servidas por unas chicas cariñosas en el “Play Boy”.

Aunque advertí que se avecinaban desencuentros. Dije muy claro a Luisa, “No me voy a casar”, te dije que estábamos bien así. Admito que la fortaleza de mi ego está debilitada por la influencia nefasta de tus seductoras zalamerías, más mantendré mi decisión con energía.

Nuestra primera discusión, Al llegar a casa, ella entro a “mi” dormitorio del que había tomado  posesión como  si fuera dueña, cerró la puerta por dentro,  diciendo no volvería a salir, ni yo a entrar  hasta que yo no cambie de opinión. Amenacé con derribar la puerta. Ni se inmuto.

Telefonee a Andrés,  pidiendo interviniera, la convenciese de mi razón o le hicieran salir de la casa. Me contestó era muy tarde, que pasaría al día siguiente a la hora de desayunar. Y en plan de broma inoportuna me dijo: Utiliza el sofá, viejo verde.

Andrés, llegó con su novia Pilar, buñuelos y una jarra de chocolate. Hicimos dos grupos de discusión 1º Andrés conmigo y 2º. Pilar con Luisa.

Grupo 1º Explique que: No admito imposiciones, no me quiero casar y basta. O cesa en sus intenciones o la echo de casa. Yo no me caso, lo he dicho en infinidad de ocasiones y nadie va a hacerme cambiar de opinión. Estoy harto, yo soy feliz, con mi soltería y mis  relaciones esporádicas, que ahora no se me permiten, con “soy la novia de Pepe”, espanta a amigas, tiró archivos y fotos, y me acusa de lascivo, basándose en endebles  pruebas, considera que un liguero con plumas rojas, no podían ser de mi madre.

Mi amigo me dijo: Ella es una mujer de un gran carácter porque para dirigir la atención de un grupo de Investigadores, le ha forjado con especial coraje. Admitirás que contigo esta muy cariñosa. Oye, no se lo que lo que Luisa ha encontrado, pero el liguero…, será el que le quitaste con los dientes del muslo a una corista en el escenario del Molino en Barcelona, estábamos juntos. (Empezó a reírse y me contagio).  Tras una hora de charla y en prueba de buena fe, voy a negociar, y si insiste en la boda, iré dando largas, y largas, hasta que se aburra o lo olvide.

Grupo 2º, Desconozco lo que hablaron, Julia, vino a mi, más dulce que nunca y me dijo: Tonto, si te quiero más que a nada en el mundo, ya se que las cosas han cambiado en libertades, que tu has estado solo y yo permanezco anclada en ideas del pasado. Aceptaré lo que acordemos de común acuerdo.

En la discusión “de común acuerdo”no intervine porque mi indignación me lo impidió cuando Pilar me acusó de “actuar con astucia evasiva”, acordaron: Casarnos en Valencia, sin concretar las fechas, invitados solo los íntimos, que el vestido de ella seria blanco pero corto, yo un traje admitiendo la corbata solo para la ceremonia. Advertí había perdido, porque tras la paz Julia estuvo dando saltitos, mientras decía: Si, si, me caso, si, si me caso ¡que alegría! Las mujeres salieron a comprar. Yo me abalance la  alacena donde tenia guardada unas botellas de aguardiente, que no encontraba, la señora que hace la limpieza al verme revolver, comentó que si buscaba unas botellas de cristal verde, Doña Luisa le ordeno tirarlas y ella las llevo como regalo a su novio Tomasito. Me deje caer en un sillón mientras sollozaba: Adiós a mi libertad, a partir de ahora seré un monigote en  sus manos. Entraron las mujeres, al verme dijeron ¡¡Pero será  posible este tonto están llorando…, será de la emoción!! Veis, aquí fallaron las sutiles apreciaciones  femeninas, estaba desolado y rabioso, por el   cambio forzado de mi destino de hombre soltero y libre a casado encadenado

Andrés: Julia le preparo una infusión a la que añadió unas gotas, de un frasco sin nombre, pregunte que era y dijo “extractos de plantas”. Pepe se lo tomo y al poco se quedo dormido, me di cuenta enseguida, Luisa en el Perú había aprendido el arte de los chamanes y  estaba dando pócimas a Pepe para quitarle la voluntad, lo que quedaba en la taza lo tire al tiesto de un geranio del balcón.                                                   Ha pasado un mes, Pepe ya no realiza las visitas nocturnas a los tugurios de soltero. Cuando lo encontré parecía otro, sin ánimo ni alegría, como un triste fantasma, delgado, afeitado y con camisa limpia, no fuma sus aromáticos puros caliqueños. Pasamos a un bar y pidió una infusión de hierbas a los que Luisa le ha acostumbrado, ya no toma bocadillos de panceta, ni copas de orujo. Pregunte ¿Estás bien Pepe?                 - Es verdad que yo estuve muy enamorado, y que ahora siento un gran afecto y cariño por ella sin la pasión de la juventud. A Esta mujer la he dejado entrar en mi vida me está dominando y protesto.                                 - Preocupado le mire en silencio pensando había perdido la razón. Inútil y tardía acción de rebeldía  que pudo zanjarse con “mi palabra dada tiene una caducidad y pasados más de treinta años ha prescrito” o “te ayudo, con  vencimiento a plazo fijo”.  Ahora  ella ha tomado posesión  de la casa y no la mueven.

Andrés. He pasado por la calle de Pepe, miré a su balcón, el geranio donde tiré la tisana esta mustio y sin hojas. Pobre amigo, seguro que su  druida le ha emponzoñado el cuerpo y el espíritu. Me llama Pilar, Luisa quiere hablarnos para estudiar la posibilidad de celebrar nuestra boda el mismo día que ellos. Tengo miedo y no estoy seguro, puede que el druida haya enseñado a Luisa trucos mágicos que anulen voluntades. Caminando pasé junto a una agencia de viajes, un anuncio en el escaparate decía: “VISITE EN BRASIL LOS PARAÍSOS PERDIDOS”…, tuve una magnifica idea. Pasé y pedí un billete a Río, ¿uno solo? me dijo alguien a mi espalda, era Rosa conocida de Pilar, me llevo a su despacho con el cartel “Directora”, me abrazó y susurro: tengo dos billetes para dar la vuelta al mundo vente conmigo.                                            En los anuncios por palabras, busque un hechicero para eliminar influencias de Pilar y Luisa en mi vida, concerté una cita,  parecía una mulata suramericana, después de escuchar, se acerco a mí y abrió su blusa ofreciendo su interior: Ven mi amor, toma de esta fuentecita mágica y olvidaras a las mujeres, yo soy gay. Escape asustado, y llegue a un Monasterio pidiendo ingresar en la Orden, el Abad un venerable anciano pregunto si  tenía vocación, conteste: Padre quiero huir del Mundo. Hijo no puede ser, somos cantores de gregoriano y estamos constantemente de gira, lo siento tu pretensión no puede conseguirse.

Reflexioné: El amor verdadero es una red en la quedas atrapado y  no puedes salir sin herir sentimientos y afectos, si lo haces ambos sufren y se producen traumatismos psíquicos que afectan durante mucho tiempo, a veces durante toda la vida, yo no quiero hacer sufrir a quien amo. Si en una separación no hay dolor es porque el amor ha desaparecido y este no es mi caso. Si ambos estuviéramos de acuerdo, es posible permanecer en una plena situación de pareja sin necesidad de  ceremonia de ningún tipo, más si queriendo Pilar concretar de algún modo la relación, seria de injustificado egoísmo que yo evadiera un compromiso.  Confirme a Pilar que estaba de acuerdo y feliz en que poder concertar la misma fecha para nuestra unión que Luisa, siempre que  no fuera en su feudo,  porque me afectaba el perfume de sus tisanas.   Añadí ¡Que alegría creía que nunca me lo ibas a pedir!, Mi propia voz me resulto extraña.

Valencia verano del 2009Bueno es pequeño

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